5 de diciembre de 2008

buenas intenciones

La democracia, esa forma autoritaria de disfrazar las fantasías de representatividad, se ganó ayer una nueva lucha.
El Movimiento Popular Neuquino (MPN) aprobó por la mitad más uno de los 35 votos de la Legislatura provincial su proyecto de ley del plan integral de soluciones habitacionales que es una mera declamación de buenas intenciones.
Sin asignación presupuestaria y desoyendo las más de 15 declaraciones de emergencias habitacionales que ya proclamaron los municipios neuquinos, la Cámara de Diputados sancionó una ley que llevó a toda la oposición a unirse contra suya.
"Esta es una ley impuesta que no tiene nada de consenso. Van a ilusionar a la gente con una nueva registración para acceder a una casa que no tiene asignada ni un peso para su construcción", dijo el diputado radical Gastón Contardi.
El presidente de su bancada, Marcelo Inaudi, se refirió a las responsabilidades que se tiran Jorge Sapag y Jorge Sobisch. "el que se va culpa al que llegó y viceversa pero el responsable de que en Neuquen no haya casas no aparece".
Pero la emepenista y ex sobischista, Silvia de Otaño, se jugó y manifestó que sí, Sobisch tiene la culpa, y sí, es de su partido ¿y qué?

A pesar de las tibias acusaciones que se tiraron los diputados, los oficialistas sancionaron una ley que el gobernador Sapag les solicitó de inmediato para no quedar opacados por la iniciativa del Deliberante capitalino, y para poner paños fríos a un reclamo que ya dejó de ser político para convertirse en una verdadera necesidad de todos los escalafones de la sociedad neuquina.

Sin embargo no es más que "una catarata de buenas intenciones", como dijeron varios diputados en la sesión de ayer, que no tiene ningún tipo de planificación presupuestaria para la realización de esas soluciones habitacionales que aclaman serán la salvación para un gobernador que cada día pierde más credibilidad.