27 de junio de 2018

Rolling Stone: cobertura juicio a Cristian Aldana

Empieza el juicio a Cristian Aldana: puede quedar hasta 20 años preso

El martes 22 será la primera audiencia; el líder de El Otro Yo está procesado por abuso sexual y corrupción de menores en siete oportunidades



El juicio al cantante de El Otro Yo, Cristian Aldana, comienza el martes 22 de mayo. El músico está detenido con prisión preventiva en Marcos Paz desde el 22 de diciembre de 2016, procesado por el delito de abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante y corrupción de menores en siete oportunidades.
En la causa, que tiene el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°25 de la Ciudad de Buenos Aires, siete mujeres son las que lo acusan, pero hay por lo menos cuatro más que van a aportar sus testimonios.
Ya están fijadas las dos primeras audiencias, el 22 y 24 de mayo, y se prevé que, por la cantidad de testimonios, se convoque a más reuniones. Los jueces que actuarán son Rodolfo Bustos Lambert, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Goerner. El músico, por los cargos que le imputan, puede recibir una pena de hasta 20 años de cárcel. El fiscal Guillermo Pérez La Fuente trabajará con la colaboración de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM), organismo que recibió las denuncias e hizo la investigación preliminar.
Los casos de las denunciantes muestran un patrón de conducta por parte de Cristian Aldana: todas eran sus fans, cuando empezaron a estar con él tenían entre 13 y 16 años, la mayoría no tenía experiencia sexual y tenían una situación familiar crítica, querían ser músicas y las contactaba a través del blog de El Otro Yo. En conversación con Rolling Stone, algunas de ellas contaron su experiencia. C. dijo que el primer contacto fue en ese chat, lo primero que su ídolo le dijo fue: "¿Sos virgen? Pasame tu teléfono". Otra situación que se repite es que varias de ellas fueron abusadas antes de la relación con Aldana, por parte de familiares. Según el relato de C., a él eso lo excitó y le dijo: "eso te pasó porque sos re puta".
Los casos de abuso relatados ocurrieron en distintos momentos de la historia de El Otro Yo, entre 1999 y 2010, siempre en las oficinas del sello discográfico de la banda, Besótico, y muchas de las chicas no se conocían entre sí. En abril de 2016, ante la denuncia pública de violación que una chica publicó contra Miguel del Pópolo, cantante de La Ola Que Quería Ser Chau, en las redes, y ante el sinfín de mensajes condenatorios de los fans, Aldana hizo un descargo en su Facebook respaldando a las víctimas. Su mensaje de "apoyo" resonó tanto que comenzaron a publicarse testimonios en su contra. Al poco tiempo, tres de las víctimas hicieron un video donde relataron a cámara las violencias que sufrieron por parte del cantante. A partir de ahí, se unieron, subieron su testimonio a las redes, recibieron más casos y se acercaron a UFEM para denunciar.
Las abogadas realizaron la investigación preliminar y denunciaron. A partir de ahí el caso fue a Primera Instancia, al Juzgado de Instrucción N°17 y ahora al TOC N°25 para el debate. En enero de 2017, Aldana mantuvo una conversación por correspondencia con Rolling Stone desde la cárcel, donde dijo que "no existieron tales encuentros, individuales ni grupales. Ni siquiera tengo conocimiento personal con las denunciantes, más allá de que ellas, como seguidoras de EOY, hayan ido a los shows".
Sin embargo, cuando su abogado pidió la excarcelación hasta el juicio fue denegada por la Sala de Feria "A" de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, que en su resolución dijo que, para cometer los delitos, se valió "de la admiración que generaba en sus víctimas debido a su actividad como integrante de una banda musical de la cual aquellas eran seguidoras", y que se tornaba necesario evitar el riesgo de entorpecimiento por eventual intimidación a las mujeres, testigos y posibles víctimas de Aldana.

Primera audiencia: 

Empezó el juicio a Cristian Aldana

El líder de El Otro Yo está procesado por abuso sexual y corrupción de menores en siete oportunidades. Puede recibir una pena de 20 años

Cristian Aldana entró esposado a la primera audiencia del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°25 de la Ciudad de Buenos Aires y caminó frente a seis de las siete mujeres que lo denunciaron por abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal y corrupción de menores. Sentadas en una hilera de butacas de frente a los jueces, ellas estaban abrazadas, con actitud firme, mientras el silencio en la sala era total.
Aldana se sentó al lado de sus dos abogados, Rodolfo Patiño y Silvina Parodi. De remera de los Ramones blanca y saco negro, cruzó miradas con una de las denunciantes que estaban a su derecha y después colocó la vista siempre para adelante, con la mirada perdida. No hizo ningún gesto. Frente él estaban todos los abogados querellantes: Sofia Lanzilotta y Esteban Galli del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a víctimas de delitos de la Defensoría General de la Nación, en representación de seis de las denunciantes; Gabriela Conver, abogada particular de una de ellas; el fiscal Guillermo Pérez La Fuente, y Gabriela Solari de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM).
La secretaria del TOC comenzó a leer el requerimiento de elevación de juicio y nombró las situaciones aberrantes que las siete mujeres denunciaron haber vivido con el cantante de El Otro Yo entre 1999 y 2010, cuando ellas tenían entre 13 y 18 años. Una de las chicas, A., se quebró en el medio de la lectura de las imputaciones y tuvo que salir de la audiencia por un rato, antes de prestar testimonio.
La última vez que A. vio a Aldana fue en 2016 cuando apareció disfrazado de monja en la marcha 'Ya no nos callamos más' en el Obelisco. La habían organizado un grupo de chicas a raíz de las denuncias públicas al músico y al cantante de La Ola Que Quería Ser Chau, Miguel Del Pópolo, en contra los abusos sexuales en el ámbito del rock. Esa vez el líder de El Otro Yo fue con una guitarra a cantar "el amor disipa al odio".
Hoy, Aldana bajó de una camioneta del Servicio Penitenciario Federal e ingresó a los tribunales de la calle Paraguay 1536 dos horas más tarde de lo previsto, después de recorrer 61 kilómetros desde el Penal de Marcos Paz, donde está detenido desde el 22 de diciembre de 2016 con prisión preventiva-. La Policía lo escoltó mientras le gritaban "violador" y "pedófilo".
La audiencia debía comenzar a las 10 pero no lo hizo hasta las 13. En la espera, los abogados del músico fueron al mostrador del Tribunal con diez testigos, aunque no estaban citados a declarar, entre ellos la mujer y la hermana del acusado, la bajista de El Otro Yo María Fernanda Aldana.
En la lectura del requerimiento del juicio, el fiscal argumentó manipulación, intimación y violencia por parte de Aldana en las relaciones que tuvo con las siete chicas. "Aprovechando la adoración de sus seguidoras y su inmadurez sexual mantuvo relaciones sexuales ejerciendo violencia psíquica y física a las menores. Dirigía los actos sexuales donde las obligaba a tener relaciones entre ellas y actos en conjunto, las obligaba colocándoles utensilios de cocina en la vagina o ano frente al resto de los participantes, así como orinó y defecó sobre una de las menores, siendo todos actos perpetrados para demostrar su predominio y de esta forma intimidar a las damnificadas, a quienes le hizo creer que tenían una relación especial y que el resto de la sociedad no entendería y por eso les pedía que guardaran el secreto", leyó la secretaria del TOC. A su vez, se le imputa que haya corrompido el normal desarrollo sexual de las víctimas. La querella le sumó un agravante más a su imputación: por haberle causado grave daño en la salud física y mental a las denunciantes.
Aldana no testificó, aunque dijo que tenía muchas ganas de hablar, pero por consejo de su abogado no lo iba a hacer. Por eso leyeron la declaración que había dado cuando ordenaron su detención, donde niega los hechos. En la primera audiencia declararon cuatro de las denunciantes, tres de ellas solicitaron que no sea público y hacerlo sin tener a Aldana a tan corta distancia. Una de ellas no estuvo presente porque vive en el exterior.
El jueves continuará la audiencia con más declaraciones de las denunciantes y se prevé un proceso largo, ya que hay más de 100 testigos en la causa. Los jueces que actuarán son Rodolfo Bustos Lambert, Ana Dieta de Herrero y Rodolfo Goerner. El músico, por los cargos que le imputan, puede recibir una pena de hasta 20 años de cárcel.
Segunda audiencia:

Juicio a Cristian Aldana: la defensa intentó desacreditar a las víctimas

En la segunda audiencia pública, los abogados del músico dejaron asentada su estrategia: cuestionar la salud mental de las denunciantes y sugerir un boicot

En la segunda audiencia del juicio a Cristian Aldana por abuso sexualgravemente ultrajante con acceso carnal y corrupción de menores, quedó asentada la estrategia de la defensa del cantante de El Otro Yo: sus abogados pretenden poner en duda la salud mental de las denunciantes y generar la sospecha de un boicot en contra del músico.
En la primera jornada se leyeron los cargos y la elevación a juicio. Estaban citadas a declarar tres de las siete denunciantes, pero la declaración de la primera, A., duró más de cinco horas y se llamó a un cuarto intermedio ya de noche. Hoy se retomó desde las 10:30, con las preguntas de la defensa a la mujer que declaró haber sido violada desde los 14 años y sometida a vejaciones de todo tipo.
Ella fue la única de las denunciantes que permitió que su declaración fuera pública y hoy recibió las preguntas del defensor de Aldana, Rodolfo Patiño, quien dijo: "Creemos que la testigo fabula. No es una calificación, es una conducta", ante lo cual el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°25 de la Ciudad de Buenos Aires, Rodolfo Bustos Lambert, tuvo que interrumpirlo para que no valorara a la declarante.
La defensa pretendía obtener información sobre la madre, madrina y hermana de la denunciante, a quienes ella había mencionado en su relato. "Establecer la actitud mental de la testigo es un objetivo claro, lícito y pertinente", dijo el abogado, quien calificó la declaración del martes como un "frondoso relato al que nos sometió con cantidad de contradicciones e incoherencias". El tribunal tuvo que hacer un cuarto intermedio con las partes para retomar el debido proceso.
Mientras su abogado discutía con el fiscal y el juez, Aldana parecía un poco más inquieto, aunque menos rígido que en la primera audiencia. Esta vez de camisa blanca y campera beige, hizo gestos de afirmación cuando Patiño hacía alguna pregunta a la denunciante. Llegó antes de las 8 de la mañana al Tribunal y estuvo acompañado por su esposa, a quien besó en la sala de audiencias.
El objetivo parece ser ampliar la base probatoria con testimonios del círculo de amigos de la época en la que fueron pareja con la denunciante, cuando A. tenía 14 años (ahora ella tiene 28 y él, 47). "Nos refiere historias que solo están en su conocimiento y cuando pretendemos corroborar ese conocimiento, ya sea de los hechos o de las particularidades de los relatos que hacen a la verosimilitud de esta denuncia, solo contamos con su relato. Casualmente no tiene padre, madre, no tiene hermana, parece extraída de una historieta porque ella está en su personaje", dijo Patiño.
Entre las preguntas de la defensa estuvieron: quién fue el médico que le diagnosticó hepatitis B, que ella adjudicó haberse contagiado de Aldana; dónde hizo la denuncia y cuántas veces vio a las otras denunciantes, además de pedir detalle de las reuniones; le preguntó por el consentimiento de la primera relación sexual, a lo que ella le contestó: "Tenía 14 años, él era mi ídolo, sí hubo consentimiento de ir con él al hotel pero no cuando me violó fuera del baño, y grité, cuando vio mi dolor"; le preguntaron por los abusos previos que vivió a los 4 y 9 años por parte de un primo, a lo que ella comentó que Aldana, cuando tenían relaciones sexuales, le pedía que lo nombrara como el familiar, que le dijera su nombre, "para liberarme de lo que mi primo me había hecho".
Para la querella, la declaración de A. se sostiene con lo que relató en las distintas instancias y, aunque tuvo momentos de llanto y otros de bronca, dio un testimonio sólido. Aldana reconoce el vínculo de pareja que tuvo con ella, pero rechaza los cargos y niega todo lo que se le imputa en relación con las otras seis mujeres.
La audiencia continuará el martes 5 de junio, sin público, sin prensa y sin que Aldana pueda ver a las próximas mujeres que declararán, tal como lo solicitaron ellas por el tenor de las acusaciones.