Nada es fácil cuando estás del otro lado del mundo y se está terminando la porción de criollitas que racionalizáste para hoy, en un cronograma escueto para que no se te agote rápido la dosis de argentinidad. En la primera o segunda crisis desde mi llegada, el humor va cambiando de manera frecuente, la taquicardia acompaña el andar. Hoy descubrí un lugar alucinante que mañana voy a fotografiar, pero mi único deseo es volar hasta casa, dormir allá y volver mañana, para volver a comenzar...