Como todos los descubrimientos, llegan de imprevisto. Un amigo me preguntó, inocente: “¿escuchaste a Fémina?”. No, no escuché a Fémina y al instante un link. Al otro instante un encanto. Después, investigar. Más descubrimiento. Más encanto.
Fémina son tres hermosas mujeres de San Martín de los Andes que brillan en Buenos Aires. Son las hermanas Sofia y Clara Trucco y Clara Miglioli. ¿Qué son y qué hacen? Son mil caras de mujer, son poderosas de feminidad, son suave huracán. Son tierra, aire y voz. Frutos de Neuquén caídos en los escenarios, su verdadero suelo natal, ahí donde sólo se las verá brillar.
Acá, la obligación de comunicar y compartir. El viernes 25 tocan en Meliquina, ya lo hicieron en Bariloche y San Martín. Lo volverán a hacer. Ahora, acá, la voz de Clara Miglioli es la que baila con las palabras y logra una descripción de su unión.
¿Cómo compone Fémina? ¿Lo hacen las tres juntas? ¿Empiezan con letra y luego música? ¿Cómo es ese proceso?
Clara: El proceso de composición es bastante personal, cada una tiene su forma. Algunas canciones las componemos juntas. Por ejemplo a alguna se le dispara una idea para una canción desde la lírica y la otra continua desde su lenguaje poético con la misma idea, y de ahí surge la letra de la canción. Con la música sucede algo parecido, pero en la mayoría de las canciones lo que tendemos a hacer juntas es la letra. Esta bueno lograr el complemento de las distintas cabezas expresando un mismo concepto.
Después hay muchas canciones que las componemos por separado. Te cuento como hago las canciones yo: en general lo que me viene primero es el estribillo, a veces acapella, pero la mayoría con la guitarra. Y del estribillo, con lo que ya escribí voy cantando distintas melodías, son días y meses que por ahí algunas melodías se modifican. Pero con la mayoría de las canciones, me pasa que respeto bastante como nacieron, me gusta mantener con la palabra y con la música esa fluidez que tiene lo espontaneo. En el momento mismo de la creación sucede algo que si lo pensas demasiado pierde la víscera.
La identidad cordillerana, mapuche, sanmartiniana, neuquina, patagónica está en el ADN de su sonido. ¿Esa búsqueda fue adrede? No sólo en las letras sino en los instrumentos, como el kultrum y las palabras en mapudungun. ¿Buscan crear una diferencia o expresar una identidad?
La identidad cordillerana es una de nuestras banderas que, sin pensarlo, surge en nuestra canción por haber crecido en la Patagonia. No es adrede, pero sí es algo que surgió fácilmente. Sobre todo en la canción El Amunche, que justamente es una leyenda mapuche inventada por Toti. Cuando pienso en cómo surge El amunche me remite al disparador de la idea. En ese momento no teníamos banda, unos amigos nuestros de acá de San Martín, los “Orbis” nos invitan a hacer un rap para un tema que iban a tocar en el aniversario del pueblo. A Toti se le ocurrió como regalo escribir una leyenda mapuche, la inventó y la hizo canción.
Además de estas reivindicaciones, veo que hay más banderas: la femenina, la latinoamericana, la autogestiva, hasta la de la convivencia de artes en un solo proyecto. ¿Cómo fue todo ese proceso de creación grupal? ¿Quieren mostrar todo esto que se ve?
Así como somos una cultura traspasada por muchas otras culturas, nosotras tres tenemos una escuela bastante variada de artes escénicas que con el experimento de Fémina logramos complementarlas de una manera que nos queda muy cómoda. Toti y yo estudiamos teatro varios años, ella y la Wewi baila;, las tres cantamos. A mí me apasiona la escritura. La Wewi dibuja y pinta. Disciplinas que con la música y el escenario cuajan perfecto. Tenemos personalidades muy diferentes que mediante el lenguaje artístico nos comunicamos de la mejor manera, y creo que esa diferencia lo hace infinito en posibilidades a este proyecto.
En el nuevo escenario de la canción, donde predomina la escena rioplatense en Capital Federal, ustedes están haciendo un camino con buena recepción y una propuesta diferente. Entiendo que en el Konex y en Niceto les fue muy bien y que están tocando mucho por allá. ¿Cómo encaja Fémina y toda su particularidad en esta movida tan rica que se está dando?
Fémina encaja muy bien con este momento de la escena en Buenos Aires, son muchas las bandas que van por la fusión, la entrega desde lo interpretativo, el juego escénico. Y gracias a esto la gente está dispuesta a escuchar este tipo de propuestas musicales. Estamos muy contentas con lo que nos devuelve la gente después de vernos. Nos da más pila para seguir tocando, cada vez más y más.
Porque hay un concepto cancionero latinoamericano, hay rap, hay kultrum, hay cordillera y hay río de La Plata. ¿Cómo mezclan todo eso? ¿Son todo eso?
Cada integrante de la banda es algo de esto que nombras, y mucho más. Por suerte las posibilidades son infinitas, porque como te decía antes lo que trae cada uno, es diferente pero siempre encuentra donde complementarse. Lo que permite esta unión sobre todo, creo que es el rap, es lo que nos unió a mí y a Toti desde el principio, es el verso tan generoso, que al ser palabra, ya es ritmo. Puede ser cualquier género, cualquier melodía, que acompañada por la rima engloba la unión de nuestra mezcla. Es como el hilo en nuestro vestido.
¿Se ven en Buenos Aires por mucho tiempo más o les tira la cordillera? Sé que vuelven cada verano pero no giran por la Patagonia, ¿tienen ganas de hacerlo?
Que buena pregunta, en mi caso, me veo todavía en Buenos Aires, por bastantes años más. Creo que tengo que sacarle más el jugo. Después nosé si el sur será mi lugar. Hoy lo veo como el lugar donde está mi familia y vengo a recargar energía para seguir en la ciudad. Me llena de paz, es mi vacación este lugar.
Nos encantaría girar más por la Patagonia la verdad, por ahora solo podemos movernos por acá, Bariloche, Meliquina. No mucho más aún. Pero ojalá se abran más puertas y podamos girar por el país y fuera también!
¿Qué proyectos tienen Fémina para este flamante 2013?
Estamos haciendo nuestro segundo disco, nos falta al regreso de las vacaciones grabar tres canciones más, y después arrancar con edición, mezcla, master. La idea es poder tenerlo para mitad de este 2013, estamos muy contentos con lo que va quedando, ya los crudos nos encantan. Mucho entusiasmo para seguir tocando, cada vez más, poder abrir más posibilidades de lugares donde tocar. Tanto en Buenos Aires como en donde sea, lo que más nos gustaría es poder dedicarnos a esto la mayoría del tiempo, ¡vamos por eso!
Nota publicada el 22 de enero en Comahue Rock.
