19 de diciembre de 2013
Los 5 mandamientos para comunicar tu proyecto en internet
Para el anuario de Formación en el Club Cultural Matienzo, en relación al taller de Prensa y difusión de proyectos artísticos.
Acá la revista online http://issuu.com/agustinjais/docs/tallerabierto2013f
11 de diciembre de 2013
Entrevista a Rosario Bléfari
Sue Mon Mont nació para el público una noche de tormenta dos semanas atrás en el Club Cultural Matienzo. La súper banda de Rosario Bléfari volverá a sonar este sábado en el Yolanda Fest, la última oportunidad hasta nuevo aviso. Después del debut, Rosario habló sobre las letras fuertes y simples, sobre sus compañeros soñados –comparte banda con Gustavo Monsalvo de El Mató, Marcos Díaz de Bosques y Tifa Rex de Los Reyes del Falsete- y de lo que se viene. / Entrevista Romina Zanellato – Foto Nora Lezano
-¿Cómo apareció ese nombre?
Fue en una ensoñación de hace un año atrás. Soñé un nombre y cuando estábamos buscando uno para la banda yo llevé ese. A Marcos le gustó de entrada, a Gustavo más o menos y Tifa fue al que menos le gustaba, porque era muy complicado. Suena muy francés, pero quedó. En el sueño yo veía muy bien las formas de las letras.
¿Y averiguaste qué significa?
Sí, una amiga de Tifa lo buscó en el traductor de Google y le salió algo increíble: “demando a mi pubis”. Sue es demando y Mon parece que es como Monte de Venus, el pubis. Está muy bueno. No sé cómo será en francés, pero demandar tiene ciertas connotaciones en español que me encantan. Por supuesto que no sabía lo que significaba, pero tal vez en el inconsciente sí, y eso está buenísimo.
Eso tiene relación con las letras, que son muy distintas a lo que venías haciendo. Hay una presencia diferente de vos como mujer, de tu femineidad y de tu posición ante el amor.
Sí, totalmente. Siento que en algún momento tengo que terminar de escribir sobre el amor, pero cada vez se me ocurren más y más, no lo puedo evitar. Al mismo tiempo, cuando las canto siento que tienen que ver con muchas cosas más. Si bien algunas están relacionadas a historias de amor, también tienen que ver con la cuestión de las personas, de lo que uno hace y de cómo encaramos la vida. A veces quiero cantar otras cosas pero no me salen. Antes no cantaba canciones de amor, en Suárez no había.
Ahora es más explícito…
Sí, en mis primeras canciones tenía un imaginario asociado a la infancia, el paraíso perdido y el abismo que se siente ante la pérdida de la inocencia. Era más chica.
Las composiciones de Suárez eran más abstractas, como imágenes, pero acá hay un sentido claro en las letras, uno se identifica con lo que cantás.
Es que hubo un momento preciso que pensé que no quería más canciones con metáforas, tal vez sí que la canción termine siendo una, pero que el lenguaje no lo sea.
Recuerdo cuando escribía las canciones para Estaciones (su disco solista), donde quise transmitir una pequeña historia o una idea, o la idea de la canción carta, cosas que decirle a alguien. Ese desagote del pensamiento continuo, del monólogo interno, de lo que le diría a alguien, de poder rebobinar el tiempo y decirlo diferente. O si se le contaras a alguien, cómo lo harías. Entré en esa secuencia de explicar, contar, el porqué, como si fuera una indagación. Así empezó este camino de letras directas.
¿No te sentís más expuesta?
No, pero a veces sí temo que alguien crea que yo sólo escribo canciones de amor y que es una pavada, como dice Roland Barthes, que la idea del amor es la más despreciada, que el amor es lo obsceno. Cuando uno se involucra en algo amoroso, aunque sea una letra, es cuando uno más vulnerable se pone, es la mejor manera de hablar de otras cosas, de relacionarse, de hablar con los otros, de hacer un trabajo. A partir del amor –de estar enamorado– hay una vulnerabilidad absoluta.
Pero la forma en la uno vive el amor es la muestra de cómo vive el resto de la vida.
Sí, lo atraviesa todo sin que lo podamos evitar, inclusive la ausencia del amor. El otro día estaba con Fragmentos de un discurso amoroso de Barthes, un libro fundacional, y alguien me preguntó qué pasaba con los que no estaban enamorados y yo pensé en eso: hasta ese estadío es amoroso, el de ver a todos colocados y uno no.
“En mis primeras canciones tenía un imaginario asociado a la infancia, el paraíso perdido y el abismo que se siente ante la pérdida de la inocencia. Era más chica.”
¿Necesitás sentirte enamorada para escribir canciones de amor?
La inspiración me viene –un poco– de estar enamorada del amor. Además, creo que el sujeto amoroso puede estar en todas partes, en los amigos, en la familia, en lo que uno hace. Creo que es muy importante, además, cultivar el estado de estar enamorado. Creo que tiene que ver con las ganas de hacer cosas. Creo que el amor es colocar el deseo en lugares que te permitan moverte. Por ejemplo, muchas de las canciones son hacia mis amigos, deseos para ellos.
¿Ya tenías muchos temas compuestos antes de juntarte con los demás músicos?
Sí, pero son todos bastante recientes. La más vieja es “Diferencias”, una canción de la amistad que me quedó escondida. Algunos de los temas los había tocado sola pero tuvieron forma real cuando fueron tocados con ellos. De hecho, les escribí un mail después del primer ensayo y les dije “todas estas canciones no las voy a tocar sola nunca más”, como una especie de promesa. Deben haber pensado que estaba loca.
¿Y cómo fue el proceso de selección?
Tenía tres grupos de canciones: unas en formato canción más tradicional, unas más instrumentales y otras más oscuras. Cuando las escucharon se hizo la selección natural de las primeras cinco, que fueron de las primeras.
¿Qué vas a hacer con las que quedaron afuera?
Las que tocamos fueron las que salieron de una, sin pensarlas. Les ganaron a todas las demás. Las otras tendremos que trabajarlas. Las que quedaron creo que son las ideales para tocar con varones, las asocio a la fuerza simple del hombre. Siento que las canciones tienen esa fuerza indiscutida de ellos, por eso me importó tanto resaltar mi femineidad en el show, las dos fuerzas.
¿Cómo te sentiste en el escenario del Matienzo en el primer show de la banda?
Muy nerviosa, hacía mucho que no me sentía así. Estábamos todos igual, era una primera vez para todos. Tenía terror con algunas cosas que son mi gran trauma, como el sonido, pero mucha confianza en los chicos. Me encantó sentir que éramos una banda, como un alivio en ellos.
Después del sábado, ¿cuál es el futuro de Sue Mon Mont?
Por ahora no tenemos más fechas. Estamos grabando el disco, que sale el año que viene. Ya tenemos 15 canciones.
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Sue Mon Mont
En vivo junto a Pommez Internacional, Detonantes y Las Ligas Menores el sábado 14 de diciembre a las 22 en G104, Gascón 104 (CABA).
Nota para Los Inrocks.
3 de diciembre de 2013
Viva Elástico en el Pop en Oro
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Entre la multitud de trabajadores que salen de sus oficinas a hora pico en el microcentro porteño aparece Alejandro Schuster con su cara de buen pibe. “¿Dónde se podrá tomar una cerveza?”, pregunta como preludio para una noche de viernes donde ejecutará uno de sus cinco trabajos, el de DJ. El cantante de Viva Elástico se prepara para un fin de año de festivales que comienza este sábado en el Pop en Oro en Niceto Club.
A varios meses de sacar a la luz su segundo disco, Agua, sal y fiebre y de tocarlo por todo el país, Viva Elástico está en una etapa clave en su carrera: a mitad de camino entre la escena independiente y el mainstream, coqueteando con los dos escenarios, siendo la apuesta de grandes productoras.
“Nosotros nos tomamos todas las fechas de la misma manera, el fin es el mismo: dar un buen recital. En Niceto queremos dar un show distinto porque se da el ámbito con tanta gente amiga. Vamos a hacer un cover de una banda muy representativa para el país. Nadie hizo una canción de ellos todavía, va a ser muy especial. Estamos enfocados en eso”, cuenta Alejandro.
Se ríe y disfruta el misterio. Viva Elástico ya tiene confirmada su participación en el Personal Fest y en el Turdera Fest en el nuevo Club Cultural Matienzo, ambos en octubre. “Está bueno ir a grandes festivales porque es todo el día dedicado a la banda. Por ahí nos pasa como en la fecha de Queens of the Stone Age, que se largó a llover y no nos vió nadie, o sucede que se llena como con The Strokes y nos conoció un montón de gente”, dice.
Sus 26 años le imprimen calma cuando habla, como si tuviera mucho tiempo para hacer lo que quiere, la música. Acelera las palabras cuando cuenta lo que está escuchando y la forma nueva en la que está componiendo. “Cada vez estoy más cerca del punk y del tecno. Me hice amigo de los Katarro Vandaliko y descubrí algunas bandas que no paro de escuchar. El próximo disco va a ser más rápido. Quiero que sea punk, que sea pop, que sea melódico, que pueda leerse en distintos registros.” Entusiasma.
No quiere hablar mucho sobre eso que está armando porque sólo tiene algunas canciones compuestas, pero no puede evitarlo. Cuando habla de Agua, sal y fiebre llega la comparación: “Las canciones crecieron muchísimo a medida que las fuimos tocando, superaron al disco. Para el nuevo lo que estamos intentando es que el disco alcance las canciones ya hechas, que sea un disco de producción”.
Las diferencias que relata son muchas. Alejandro se compró una computadora y compone en ella, en su cuarto de la casa de su familia en Longchamps. “Ya ni agarro la guitarra”, dice. Tampoco papel y lápiz. “El transe es cantar arriba de una melodía, con lo que sale en el momento. Por ahí solo le cambio una palabrita”.
La improvisación en las letras parece algo impulsivo, romántico, como Viva Elástico, pero tiene una construcción detrás. “Es como un sueño. El sueño no tiene forma, uno lo codifica recién cuando está despierto. Es como la diversión moderna, no tener el control de lo que estás haciendo e intentar constantemente llegar a esa idea que tuviste. Siempre es un fracaso porque no lo conseguís pero llegás a algo más maravilloso, a la diferencia, a lo nuevo. Nunca puedo imaginar lo que va a salir. A veces quiero hacer una canción muy alegre y termino haciendo otra cosa. Es un método de trabajo distinto; veo que me salen mejor las canciones que improviso que las que pienso escribir, entonces la idea viene post lo que dije, es como desde el inconsciente. Las canciones se despliegan muy bien aunque no parezca.”
Ese de la voz desgarradora y dulce, el creador de letras temperamentales y hits indiscutidos, dice que nació para hacer canciones y para cantar. Que en su casa siempre hubo música y que él quiere cambiar y esforzarse para lograrlo, para dejar de laburar en un comercio a la mañana. “Estoy trabajando mucho para lograr cosas con mi voz, pero sé que con ella sola no hago nada, si no compongo una buena canción no sirve. Si no hacemos un buen arreglo tampoco, lo que haga con mi voz depende de todo lo que haga antes”.
Entre la multitud de trabajadores que salen de sus oficinas a hora pico en el microcentro porteño aparece Alejandro Schuster con su cara de buen pibe. “¿Dónde se podrá tomar una cerveza?”, pregunta como preludio para una noche de viernes donde ejecutará uno de sus cinco trabajos, el de DJ. El cantante de Viva Elástico se prepara para un fin de año de festivales que comienza este sábado en el Pop en Oro en Niceto Club.
A varios meses de sacar a la luz su segundo disco, Agua, sal y fiebre y de tocarlo por todo el país, Viva Elástico está en una etapa clave en su carrera: a mitad de camino entre la escena independiente y el mainstream, coqueteando con los dos escenarios, siendo la apuesta de grandes productoras.
“Nosotros nos tomamos todas las fechas de la misma manera, el fin es el mismo: dar un buen recital. En Niceto queremos dar un show distinto porque se da el ámbito con tanta gente amiga. Vamos a hacer un cover de una banda muy representativa para el país. Nadie hizo una canción de ellos todavía, va a ser muy especial. Estamos enfocados en eso”, cuenta Alejandro.
“El próximo disco va a ser más rápido. Quiero que sea punk, que sea pop, que sea melódico, que pueda leerse en distintos registros.”
Se ríe y disfruta el misterio. Viva Elástico ya tiene confirmada su participación en el Personal Fest y en el Turdera Fest en el nuevo Club Cultural Matienzo, ambos en octubre. “Está bueno ir a grandes festivales porque es todo el día dedicado a la banda. Por ahí nos pasa como en la fecha de Queens of the Stone Age, que se largó a llover y no nos vió nadie, o sucede que se llena como con The Strokes y nos conoció un montón de gente”, dice.
Sus 26 años le imprimen calma cuando habla, como si tuviera mucho tiempo para hacer lo que quiere, la música. Acelera las palabras cuando cuenta lo que está escuchando y la forma nueva en la que está componiendo. “Cada vez estoy más cerca del punk y del tecno. Me hice amigo de los Katarro Vandaliko y descubrí algunas bandas que no paro de escuchar. El próximo disco va a ser más rápido. Quiero que sea punk, que sea pop, que sea melódico, que pueda leerse en distintos registros.” Entusiasma.
No quiere hablar mucho sobre eso que está armando porque sólo tiene algunas canciones compuestas, pero no puede evitarlo. Cuando habla de Agua, sal y fiebre llega la comparación: “Las canciones crecieron muchísimo a medida que las fuimos tocando, superaron al disco. Para el nuevo lo que estamos intentando es que el disco alcance las canciones ya hechas, que sea un disco de producción”.
Las diferencias que relata son muchas. Alejandro se compró una computadora y compone en ella, en su cuarto de la casa de su familia en Longchamps. “Ya ni agarro la guitarra”, dice. Tampoco papel y lápiz. “El transe es cantar arriba de una melodía, con lo que sale en el momento. Por ahí solo le cambio una palabrita”.
La improvisación en las letras parece algo impulsivo, romántico, como Viva Elástico, pero tiene una construcción detrás. “Es como un sueño. El sueño no tiene forma, uno lo codifica recién cuando está despierto. Es como la diversión moderna, no tener el control de lo que estás haciendo e intentar constantemente llegar a esa idea que tuviste. Siempre es un fracaso porque no lo conseguís pero llegás a algo más maravilloso, a la diferencia, a lo nuevo. Nunca puedo imaginar lo que va a salir. A veces quiero hacer una canción muy alegre y termino haciendo otra cosa. Es un método de trabajo distinto; veo que me salen mejor las canciones que improviso que las que pienso escribir, entonces la idea viene post lo que dije, es como desde el inconsciente. Las canciones se despliegan muy bien aunque no parezca.”
Ese de la voz desgarradora y dulce, el creador de letras temperamentales y hits indiscutidos, dice que nació para hacer canciones y para cantar. Que en su casa siempre hubo música y que él quiere cambiar y esforzarse para lograrlo, para dejar de laburar en un comercio a la mañana. “Estoy trabajando mucho para lograr cosas con mi voz, pero sé que con ella sola no hago nada, si no compongo una buena canción no sirve. Si no hacemos un buen arreglo tampoco, lo que haga con mi voz depende de todo lo que haga antes”.
2 de diciembre de 2013
Diario La Mañana de Neuquén: Un camino de tradición
Puesteros que recorren cientos de kilómetros al año con sus animales se resisten a dejar su tradición, a pesar de la sequía y la dureza del oficio.
Chos Malal > Los viejos dicen que la Cordillera del Viento se inquieta con la llegada de la veranada y entonces se queja en forma de viento. Lo mismo pasa cuando los arreos vuelven a la invernada en abril, se recela porque la dejan sola y vuelve a castigar. Sobre la Ruta Nacional 40, sosteniendo el gorro de gaucho para que no se le vuele, Jairo Baeza intenta que todo el piño cruce la calzada y se meta en el pueblo para descansar a la orilla del río, al lado del puente sobre el Curí Leuvú.
Los crianceros del norte de la provincia terminan en estos días su viaje por las rutas de arreo hasta su zona de veranada. Todos los años se repite el mismo recorrido, desde los campos donde se resguardan del invierno a las zonas más ricas de pastizales en lo alto de la cordillera durante el verano.
Con las chivas recién paridas, algunas vacas y los caballos, los crianceros viajan entre 15 y 20 días hasta llegar a sus veranadas. Una vez ahí, esperan el engorde de los chivos y aguardan tranquilos el momento de volver.
A mitad de camino, confluyen en Chos Malal para comentar las novedades del campo, enterarse de los precios de los demás y tomar un vino en comunidad. Son pocos los días al año en los que están con gente.
Fernando Tapia ya dejó todo su piño en la veranada y bajó a ayudar a su hermano con el suyo. La primera pregunta que le hacen se repite a medida que se suman más crianceros debajo de los sauces sobre el Curí Leuvú: “¿Cómo está el pastizal allá arriba? ¿Llovió?”. “Más o menos”, contesta y se termina la charla.
La gente de campo no conversa pero sí observa. Cuando tienen algo para decir, hablan para adentro y miran fijo. La piel muestra el azote del sol y el viento. Desconfían. Acusan abandono y enorme sacrificio.
“Yo a mi piño lo conozco entero, de pie a cabeza. En seguida me doy cuenta si falta una chiva. ¿Cómo no me voy a encariñar si a algunas hasta las amamanté? Es difícil carnearlas a veces, te da lástima”, dice Jairo, apoyado en el capot de una camioneta vieja.
Compañeros de camino
Siempre están rodeados de perros. Según Fernando, son mejores arrieros que las personas. Hay que entrenarlos un poco pero aprenden rápido. Los únicos que no sirven son los galgos.
Sobre la Ruta Provincial 7, a orillas de la laguna Auquinco, Marco Vázquez arrea solo a sus 700 animales. Anda con un caballo cargado y dos perros que gruñen cuando se acercan personas. Mientras él está parado, ellos están acostados. Ni bien se sube a su caballo, los perros salen disparados a ladrarle a los chivos. Él rodea el piño y lo lleva desde atrás; los perros lo ordenan desde los costados para que los chivos no se dispersen. “Salga de ahí”, grita a los animales. Y todos se mueven en grupo.
Marco anda solo. Es de la zona de Chihuido, cerca de Quili Malal, del otro lado del río Neuquén. Es soltero y no sabe bien cuántos años tiene. “Nací en el 77, saque la cuenta”, dice. Recién está en la primera parte de su camino al campo de veranada que usa hace 13 años. Lleva como 50 kilómetros y hasta Varvarco calcula que hay como 200.
No es optimista cuando mira la inmensidad del camino que le queda por delante. “Este año no nevó, no llueve hace años, no creo que sea una buena temporada”, cuenta. El pastizal se ve amarillo y sólo se reconocen algunos mallines pequeños cuando la Ruta 7 empalma con la 40.
La sequía se sufre hace cinco años. Los chivos no están gordos como quisieran sus dueños y llegan débiles a la veranada después de tanto caminar. El verano se ve complejo en la mirada de los crianceros. “No queda otra, no hay otra que hacer”, se resignan. El destino parece escrito e irrefutable para ellos.
Otra ruta
Cruzando Chos Malal, a orillas del Neuquén, esperan que se haga de noche el joven Juan Soto y Juan y Horacio Herrera. Llevan 400 animales y los están descansando para cruzar la ciudad al otro día. Es la parte más difícil del viaje. Son del paraje El Rayoso y van hasta Los Carrizos, unos 150 kilómetros calculan. Están por carnear un chivo para cenar al lado del camino de la Ruta 40: así comienza la temporada en la que sólo comen carne, tortas fritas, pan casero y amenizan con un poco de vino o mate.
Llevan tabaco para armar; dos van a caballo con el piño y otro va sobre la ruta con la camioneta. Toman mate dulce. Hablan sobre el viento. Tienen dos perros, uno se llama Ardilla, es chiquito, con rulos color gris. Duerme enrollado al lado del fuego donde se calienta la pava. Está fresco. Todos van de campera, gorra de gaucho, camisa, pañuelo al cuello, botas de cuero y rodillera arriba del pantalón de gabardina, con el pelo hacia adentro para que abrigue y al revés para que no entre la lluvia.
Los tres esperan la hora de carnear para comer e irse a dormir. Tienen que cruzar el puente sobre el río Neuquén ni bien aclare. “No lo hacemos de noche por los accidentes. En general la gente respeta a los animales, salvo que vayan muy apurados o no sean de acá”, dice Horacio.
Los perros ordenan el arreo mientras caminan las chivas por la ruta. Ardilla les ladra al oído y los animales le hacen caso y avanzan pegados. Cada piño está señalizado con una marca en las orejas de cada animal. Cuando se juntan varios grupos en el Curí Leuvú y comienzan unidos el ascenso a su veranada, los chivos se mezclan, pero al llegar al lugar se separan solos.
En el camino venden mucho. Piden entre 350 y 400 pesos por cada animal de 12 kilos. Se los llevan vivos en su mayoría, chillan como bebés cuando les atan las patas y los suben a los autos.
El mito de que la chiva es más rica que el chivo es desestimado en un chasquido. “Es el degollador el que le cambia el gusto a la carne si el animal come la misma pastura. Si está bien degollado, la carne del animal es riquísima, sin importar si es hembra o macho”, dice Jairo. Aunque los crianceros prefieren tener mayoría de chivas en su piño porque engordan más y no se distraen, “los chivos se van a huevear por ahí”, relata.
Juan y Horacio son primos. Se suman al arreo de Jairo sobre el puente del Curí Leuvú porque son vecinos de veranada y van a transitar juntos el último tramo de viaje. Todos son de zonas diferentes y se juntan todos los años en el mismo punto del mapa, a la ida y a la vuelta. Lejos de los pueblos, ellos siguen criando su ganado, unos cuantos chivos, unas pocas vacas, unos caballos y dos o tres perros.
Chos Malal > Los viejos dicen que la Cordillera del Viento se inquieta con la llegada de la veranada y entonces se queja en forma de viento. Lo mismo pasa cuando los arreos vuelven a la invernada en abril, se recela porque la dejan sola y vuelve a castigar. Sobre la Ruta Nacional 40, sosteniendo el gorro de gaucho para que no se le vuele, Jairo Baeza intenta que todo el piño cruce la calzada y se meta en el pueblo para descansar a la orilla del río, al lado del puente sobre el Curí Leuvú.
Los crianceros del norte de la provincia terminan en estos días su viaje por las rutas de arreo hasta su zona de veranada. Todos los años se repite el mismo recorrido, desde los campos donde se resguardan del invierno a las zonas más ricas de pastizales en lo alto de la cordillera durante el verano.
Con las chivas recién paridas, algunas vacas y los caballos, los crianceros viajan entre 15 y 20 días hasta llegar a sus veranadas. Una vez ahí, esperan el engorde de los chivos y aguardan tranquilos el momento de volver.
A mitad de camino, confluyen en Chos Malal para comentar las novedades del campo, enterarse de los precios de los demás y tomar un vino en comunidad. Son pocos los días al año en los que están con gente.
Fernando Tapia ya dejó todo su piño en la veranada y bajó a ayudar a su hermano con el suyo. La primera pregunta que le hacen se repite a medida que se suman más crianceros debajo de los sauces sobre el Curí Leuvú: “¿Cómo está el pastizal allá arriba? ¿Llovió?”. “Más o menos”, contesta y se termina la charla.
La gente de campo no conversa pero sí observa. Cuando tienen algo para decir, hablan para adentro y miran fijo. La piel muestra el azote del sol y el viento. Desconfían. Acusan abandono y enorme sacrificio.
“Yo a mi piño lo conozco entero, de pie a cabeza. En seguida me doy cuenta si falta una chiva. ¿Cómo no me voy a encariñar si a algunas hasta las amamanté? Es difícil carnearlas a veces, te da lástima”, dice Jairo, apoyado en el capot de una camioneta vieja.
Compañeros de camino
Siempre están rodeados de perros. Según Fernando, son mejores arrieros que las personas. Hay que entrenarlos un poco pero aprenden rápido. Los únicos que no sirven son los galgos.
Sobre la Ruta Provincial 7, a orillas de la laguna Auquinco, Marco Vázquez arrea solo a sus 700 animales. Anda con un caballo cargado y dos perros que gruñen cuando se acercan personas. Mientras él está parado, ellos están acostados. Ni bien se sube a su caballo, los perros salen disparados a ladrarle a los chivos. Él rodea el piño y lo lleva desde atrás; los perros lo ordenan desde los costados para que los chivos no se dispersen. “Salga de ahí”, grita a los animales. Y todos se mueven en grupo.
Marco anda solo. Es de la zona de Chihuido, cerca de Quili Malal, del otro lado del río Neuquén. Es soltero y no sabe bien cuántos años tiene. “Nací en el 77, saque la cuenta”, dice. Recién está en la primera parte de su camino al campo de veranada que usa hace 13 años. Lleva como 50 kilómetros y hasta Varvarco calcula que hay como 200.
No es optimista cuando mira la inmensidad del camino que le queda por delante. “Este año no nevó, no llueve hace años, no creo que sea una buena temporada”, cuenta. El pastizal se ve amarillo y sólo se reconocen algunos mallines pequeños cuando la Ruta 7 empalma con la 40.
La sequía se sufre hace cinco años. Los chivos no están gordos como quisieran sus dueños y llegan débiles a la veranada después de tanto caminar. El verano se ve complejo en la mirada de los crianceros. “No queda otra, no hay otra que hacer”, se resignan. El destino parece escrito e irrefutable para ellos.
Otra ruta
Cruzando Chos Malal, a orillas del Neuquén, esperan que se haga de noche el joven Juan Soto y Juan y Horacio Herrera. Llevan 400 animales y los están descansando para cruzar la ciudad al otro día. Es la parte más difícil del viaje. Son del paraje El Rayoso y van hasta Los Carrizos, unos 150 kilómetros calculan. Están por carnear un chivo para cenar al lado del camino de la Ruta 40: así comienza la temporada en la que sólo comen carne, tortas fritas, pan casero y amenizan con un poco de vino o mate.
Llevan tabaco para armar; dos van a caballo con el piño y otro va sobre la ruta con la camioneta. Toman mate dulce. Hablan sobre el viento. Tienen dos perros, uno se llama Ardilla, es chiquito, con rulos color gris. Duerme enrollado al lado del fuego donde se calienta la pava. Está fresco. Todos van de campera, gorra de gaucho, camisa, pañuelo al cuello, botas de cuero y rodillera arriba del pantalón de gabardina, con el pelo hacia adentro para que abrigue y al revés para que no entre la lluvia.
Los tres esperan la hora de carnear para comer e irse a dormir. Tienen que cruzar el puente sobre el río Neuquén ni bien aclare. “No lo hacemos de noche por los accidentes. En general la gente respeta a los animales, salvo que vayan muy apurados o no sean de acá”, dice Horacio.
Los perros ordenan el arreo mientras caminan las chivas por la ruta. Ardilla les ladra al oído y los animales le hacen caso y avanzan pegados. Cada piño está señalizado con una marca en las orejas de cada animal. Cuando se juntan varios grupos en el Curí Leuvú y comienzan unidos el ascenso a su veranada, los chivos se mezclan, pero al llegar al lugar se separan solos.
En el camino venden mucho. Piden entre 350 y 400 pesos por cada animal de 12 kilos. Se los llevan vivos en su mayoría, chillan como bebés cuando les atan las patas y los suben a los autos.
El mito de que la chiva es más rica que el chivo es desestimado en un chasquido. “Es el degollador el que le cambia el gusto a la carne si el animal come la misma pastura. Si está bien degollado, la carne del animal es riquísima, sin importar si es hembra o macho”, dice Jairo. Aunque los crianceros prefieren tener mayoría de chivas en su piño porque engordan más y no se distraen, “los chivos se van a huevear por ahí”, relata.
Juan y Horacio son primos. Se suman al arreo de Jairo sobre el puente del Curí Leuvú porque son vecinos de veranada y van a transitar juntos el último tramo de viaje. Todos son de zonas diferentes y se juntan todos los años en el mismo punto del mapa, a la ida y a la vuelta. Lejos de los pueblos, ellos siguen criando su ganado, unos cuantos chivos, unas pocas vacas, unos caballos y dos o tres perros.
Nota para La Mañana de Neuquén, diciembre de 2012. Foto y texto: Romina Zanellato.
27 de noviembre de 2013
26 de noviembre de 2013
Sué Mon Mont, la primera vez
Rosario Bléfari está
siempre en movimiento, cambia de arte como si todo fuera lo mismo, con la
naturalidad de quien no se da cuenta. Ahora, la música. Quería fundirse –como
dice ella- en una banda, y se armó Sué Mon Mont, una especie de dream team del
indie porteño.
Pensé en aquellos músicos que había visto tocar y me habían llamado la atención por algo familiar y a la vez algo diferente a lo que ya conocía.
Desde el primer ensayo salieron como si siempre los hubiésemos tocado. Algunos, recuerdo no tener ni idea de cómo se iba a tocar porque era la primera vez, y nomás Tifa contó hasta cuatro y salían así, como si ya estuvieran en alguna parte hechos. Reestructuramos alguna que otra parte y no más que eso.
Sué Mon Mont con Atrás hay
truenos, martes 26 a
las 21 hs en el CCMatienzo, Pringles 1249, CABA.
La banda, integrada por
Gustavo Monsalvo, uno de los guitarristas de Él mató; Tifa Rex, baterista de
Los Reyes del Falsete; y Marcos Díaz en el bajo, de Bosques, se presentará por
primera vez el martes en el Club Cultural Matienzo, Pringles 1249.
¿Cómo surgió Sué Mon Mont?
Tenía ganas de fundirme en
un proyecto musical con otros músicos desde una nueva relación igualitaria. No
como solista y su banda sino como compañera cantante y compositora. Pensé en aquellos músicos que había visto tocar y me habían llamado la atención por algo familiar y a la vez algo diferente a lo que ya conocía.
La banda la integrás con tres músicos de gran
actividad con sus bandas personales, ¿cómo fue el proceso de ensayo y de
creación?
Tenía una gran cantidad de
temas de diversa índole y les propuse que los tocáramos y al tocarnos irnos
darnos cuenta cuáles prendían y cuáles no, total sobraban. El plan fue: ninguno
tiene tiempo de más, nos juntamos con cuatro o cinco temas sabidos, escuchados
de mis demos (muy simples grabados) y empezar a sumar. Desde el primer ensayo salieron como si siempre los hubiésemos tocado. Algunos, recuerdo no tener ni idea de cómo se iba a tocar porque era la primera vez, y nomás Tifa contó hasta cuatro y salían así, como si ya estuvieran en alguna parte hechos. Reestructuramos alguna que otra parte y no más que eso.
¿Cómo fue la selección de temas? ¿Van a grabar
algo?
Son muy buenos músicos los
tres, sumamente creativos y eficaces, simples, van al punto que articula la
canción sin volteretas innecesarias (rock)
y se llevan de lujo con mis temas parece. Elegimos quince canciones y grabamos
un ensayo en un estudio. Los quince temas nos encantaron y ahora los estamos
grabando de nuevo para sacar un disco.
¿Con qué se encontrará la gente en el show
presentación?
El martes 26 se
encontraran con una serie de temas nuevos, tocados con la frescura de los
primeros encuentros, con mucha pasión y disfrutándolos como oyentes, siento que
aún los tocamos para escucharlos otra vez. Aún no hay grabaciones así que es
así sin dudas.
Nota para Los Inrocks
21 de noviembre de 2013
Casa del Puente, a dos puntas
En esa otra ciudad que hay en Mar del Plata, la que no tiene nada que
ver con el traje de baño y las ojotas pero sí mucho con la capital del
diseño, ahí donde el mar, el bosque y la arena hacen climas sonoros
entre las ventanas, mucho más cerca de las melodías finas que de “La
Bristol”, surge Casa del Puente Discos.
El sello que le debe su nombre a la casa de Amancio Williams, tal vez el símbolo más sofisticado de Mar del Plata, trabaja como un nexo entre la costa y Capital Federal, con bandas propias y un catálogo internacional impecable.
a costa y Capital Federal, con bandas propias y un catálogo internacional impecable.
Nicolás Agüero, integrante del sello, lo describe: “En Casa del Puente predominan los sonidos orgánicos, las texturas y los climas. No pueden faltar las melodías, ya sea desde los álbumes de artistas experimentales hasta los grupos más relacionados con el formato canción”.
Entre ese arco sonoro están Altocamet, BK, DIIV, Asobi Seksu, Las Costas, Of Montreal, Manta Raya, Luomo, Gustavo Lamas, Leandro Fresco, Resplandor y Run Run, entre otros.
Tal como lo expresan en su manifiesto, Casa del Puente se propone respetar un único parámetro: el de crear vanguardia en los más altos estándares de calidad, tanto en los sonidos como en la imagen y el diseño. “Creemos que un disco está compuesto por una síntesis visual de la música, la que se refleja en el arte de portada del álbum”, explica Agüero. Ese mismo mantra se repite en todo el proceso de la obra. “Una producción tiene que ser cuidada y acompañar la fibra que propone el sonido”, dice. El sello edita en CD y en vinilo, con un amplio catálogo que va desde la música electrónica hasta la canción tradicional. “Tomamos en cuenta la originalidad del proyecto, la vanguardia de la propuesta y que nos vuele la cabeza”, subraya Nicolás.
“La escena es todo un paradigma para nosotros. Por un lado el artista argentino que mayor convocatoria tiene es independiente y por otro lado la escena independiente local es muy poco convocante, pero lo que está claro es que la independencia es un camino para llegar a la masividad”, dice Nicolás. ¿Quiénes son la vanguardia en esta escena?, para Casa del Puente es muy simple: “los espontáneos”. / Romina Zanellato
Nota para LosInrocks.com en mi sección de Sellos Independientes. Esta vez, noviembre.
El sello que le debe su nombre a la casa de Amancio Williams, tal vez el símbolo más sofisticado de Mar del Plata, trabaja como un nexo entre la costa y Capital Federal, con bandas propias y un catálogo internacional impecable.
a costa y Capital Federal, con bandas propias y un catálogo internacional impecable.
Nicolás Agüero, integrante del sello, lo describe: “En Casa del Puente predominan los sonidos orgánicos, las texturas y los climas. No pueden faltar las melodías, ya sea desde los álbumes de artistas experimentales hasta los grupos más relacionados con el formato canción”.
Entre ese arco sonoro están Altocamet, BK, DIIV, Asobi Seksu, Las Costas, Of Montreal, Manta Raya, Luomo, Gustavo Lamas, Leandro Fresco, Resplandor y Run Run, entre otros.
Tal como lo expresan en su manifiesto, Casa del Puente se propone respetar un único parámetro: el de crear vanguardia en los más altos estándares de calidad, tanto en los sonidos como en la imagen y el diseño. “Creemos que un disco está compuesto por una síntesis visual de la música, la que se refleja en el arte de portada del álbum”, explica Agüero. Ese mismo mantra se repite en todo el proceso de la obra. “Una producción tiene que ser cuidada y acompañar la fibra que propone el sonido”, dice. El sello edita en CD y en vinilo, con un amplio catálogo que va desde la música electrónica hasta la canción tradicional. “Tomamos en cuenta la originalidad del proyecto, la vanguardia de la propuesta y que nos vuele la cabeza”, subraya Nicolás.
“La escena es todo un paradigma para nosotros. Por un lado el artista argentino que mayor convocatoria tiene es independiente y por otro lado la escena independiente local es muy poco convocante, pero lo que está claro es que la independencia es un camino para llegar a la masividad”, dice Nicolás. ¿Quiénes son la vanguardia en esta escena?, para Casa del Puente es muy simple: “los espontáneos”. / Romina Zanellato
Nota para LosInrocks.com en mi sección de Sellos Independientes. Esta vez, noviembre.
Revista Ohlalá: Comer sin harinas, ¿vale la pena?
Mojar el pancito en el tuco de los ravioles de tu abuela. Ese pedacito de torta que compartís en un té con amigas. La pizza salvadora que te trae el delivery los viernes a la noche o esas empanadas tradicionales con amigos. Y sí, casi siempre están las harinas metidas en nuestras costumbres y encuentros sociales. Pero eso que parecía incuestionable está siendo confrontado por cada vez más personas que eligen vivir de una manera diferente: sin harinas .
Los motivos son varios. Están quienes dejan de comerlas para bajar de peso, quienes lo hacen como una filosofía de vida y quienes no tienen otra opción. El factor común en todas las historias es que sí, se puede. Si bien es normal encontrar gente que no consume determinado grupo de alimentos -los vegetarianos, por ejemplo-, la eliminación de las harinas en la dieta parecía algo imposible de realizar. Por el contrario, cada vez son más los que se animan a probar primero por un tiempo, con metas a corto plazo y objetivos específicos, y que luego lo toman como un estilo de vida.
Nota para Ohlalá de noviembre.
15 de septiembre de 2013
Revista Brando: Vaca Muerta. Esperando el Milagro

Por Romina Zanellato
La presidenta Cristina Fernández anunció un acuerdo entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y la empresa estadounidense Chevron para explotar el área de Vaca Muerta, el yacimiento de gas y petróleo no convencional más importante del país. El convenio establece una inversión de más de mil millones de dólares por parte de Chevron, que la provincia de Neuquén le extienda la concesión por 35 años más y la posibilidad de exportar un porcentaje sin retenciones ni límites.
Vaca Muerta es una formación rocosa de 30 mil kilómetros cuadrados en el desierto neuquino; entre esas piedras está la mayor reserva de shale gas y petróleo de la Argentina y una de las más importantes del mundo. El yacimiento fue descubierto en 2010 y su potencial, en 2011. YPF estima que, si se pone en producción el 15 por ciento de Vaca Muerta, ya pueden cubrir el déficit energético del país. Todo eso sin contar lo que producirán las otras empresas que tienen concesión en el área, porque la empresa nacional tiene solo 12 mil kilómetros cuadrados de concesión, ahora cedidos a Chevron.
El pueblo más cercano a este polo hidrocarburífero se llama Añelo y tiene casi 5.000 habitantes. Está a 100 kilómetros de Neuquén capital y en 2010 tenía casi la mitad de población. Sin estar preparado para el flujo de obreros y trabajadores golondrina que se acercan, el pueblo es una postal de contrastes.
Por sus calles de tierra circulan decenas de camionetas 4x4 y los alquileres se dispararon a precios inaccesibles: una casa de dos habitaciones puede llegar a costar 8.000 pesos por mes. No hay hospitales, sólo una salita de primeros auxilios, la única calle asfaltada no mide más de 200 metros, la municipalidad está ubicada en una casa tipo plan de vivienda frente a la plaza y hay una sola estación de servicio.
El combustible es el centro del pueblo. Todo gira alrededor del único lugar donde se puede cargar nafta; ahí es donde paran los petroleros. El comercio más grande está frente a la estación de servicio, un comedor donde almuerzan y meriendan los obreros que vuelven de los pozos petroleros y se dirigen a Neuquén capital.
El país mira de cerca lo que pasa con Vaca Muerta. La Presidenta y su gabinete hablan por televisión sobre el asunto, la comunidad mapuche tomó varios yacimientos para reclamar en contra del acuerdo, se habla del fracking -sistema que se emplea para extraer el recurso- y sus consecuencias en el medio ambiente, se discute con la palabra saqueo. Añelo ve desde primera fila cómo llega gente de todos los sectores y debate sobre el futuro que impactará primero en su comunidad.
El pueblo crece y la razón es una: la esperanza de un boom. Mientras las noticias se suceden, los vecinos se preparan y agrandan los locales, se construyen hoteles, se rumorean nuevas inversiones y la gente no para de llegar. Los números son elocuentes. En 2010, cuando se hizo el Censo, dos meses antes del anuncio del descubrimiento de Vaca Muerta, en Añelo vivían casi 2.500 habitantes. Tres años después, el municipio estima que se duplicó la población y prevé que llegue a los 10 mil en tres años más. La mayoría, según dicen, son hombres solos de pueblos cercanos que llegan a pedir trabajo, algunos hasta acampan frente a las empresas petroleras para ganar por cansancio. Una vez instalados, traen a su familia.
Los puestos, sin embargo, se definen en Buenos Aires. Además, YPF no tiene su base en la localidad, porque usa el yacimiento Loma La Lata -a pocos kilómetros- como centro para alojar todos los servicios de sus empleados, así que sólo pasan por la ruta o se detienen en la estación de servicio. La apuesta de los comerciantes y los trabajadores son las empresas contratistas que les brindan servicios a YPF y las otras petroleras que operan en la formación Vaca Muerta, como Pluspetrol, Apache, ExxonMobile y Total, entre otras.
Hasta el acuerdo firmado con Chevron, YPF perforó 60
pozos de petróleo y unos 15 de gas del gran mesías hidrocarburífero que
parece Vaca Muerta. Según un relevamiento de junio pasado del
Departamento Energético de los Estados Unidos (AIE, sus siglas en
inglés), la Argentina está segunda en el podio mundial de recursos de
gas y cuarta en el de petróleo no convencional (shale oil y gas), en
gran medida por el valor de Vaca Muerta. YPF estima que hay recursos
de gas por 100 trillones de pies cúbicos y 40 mil millones de barriles
de petróleo; esto significa que la Argentina decuplicará sus reservas.
El escepticismo del pueblo está basado en la historia. A 147 kilómetros al norte de Añelo está Rincón de los Sauces, otra ciudad que se formó alrededor de un descubrimiento de petróleo. A fines de los 90, el pueblo explotó, se multiplicaron las 4x4, llegó gente de todos lados, se abrieron casinos y prostíbulos. Entre 2001 y 2010 la población aumentó casi 75 por ciento. Pero un día se acabó el petróleo y el pueblo se vació.
Por ahora, lo que ocurre en Añelo es la preparación a la espera del desembarco de las multinacionales. Al cruzar la ruta provincial 7, arriba de la meseta de color arcilloso, está el desierto donde se armará el parque industrial de la ciudad. Son 90 hectáreas ya adjudicadas, y pronto se ampliará a 50 más. Ya está todo vendido pero no hay ni una sola empresa instalándose.
Hoy el movimiento está en la construcción. La lista de desocupados se engrosó los primeros meses del año con la llegada de la gente nueva al pueblo, y el empleo surgió tímidamente en la obra privada: desde la ampliación de casas para alquilar hasta una tubería de 100 kilómetros para una de las empresas.
"Está todo inflado eso de Vaca Muerta", dice uno de los delegados de la UOCRA, Mario Parra. Lo mismo repiten varias personas del gobierno municipal y pequeños empresarios que desconfían, pero esperan. Nadie sabe explicar bien cuáles serán las bondades económicas que traería al pueblo tener al lado el yacimiento de hidrocarburos no convencional más importante de América Latina.
Toda esa especulación es la que utilizará el municipio para reclamarle a YPF financiamiento en las obras que necesita. El intendente Darío Díaz habla de exigir un plan de inversiones urbanas a veinte años, además de algunas obras de infraestructura. Pretende que la empresa tenga una presencia similar a la que tuvo en Cutral Co. "Nos hace falta infraestructura para poder recibir a todo este movimiento", explicó.
17 de agosto de 2013
Ringo Discos, Córdoba variopinto
A Ringo Discos, sello cordobés, lo parió la necesidad de cuatro bandas. El tiempo, el compromiso y esa misma necesidad los transformó en una cooperativa de hecho donde todos aportan lo que saben y cada uno es el todo. Así de ecléctico y de libre, como la escena de su provincia y como su catálogo de quince discos físicos y dos digitales.
“Probablemente lo que caracterice a un artista de Ringo sea aquello que los otros artistas de Ringo no tienen”, dice Rocío Paulizzi. Esa filosofía se apoya en la música y en la gestión, cada una de las trece bandas actuales es diferente entre sí y, a su vez, cada uno de sus integrantes cumple un rol específico y único.
Ringo comenzó hace tres años en el estudio que comandaban Santiago Izquierdo y Pablo Maccario, donde llegaban bandas a grabar sus discos. Algunas les resultaban interesantes pero no tenían los medios para editarlos: no sólo no podían costear la producción del cd físico, tampoco distribuirlo ni generar el circuito para darlo a conocer.
Fueron cuatro las que decidieron unirse para hacer todo eso desde un lugar común y único: Lautremont, Moo, Biernes y Un Día Perfecto para el Pez Banana. De a poco, más bandas se fueron sumando y cada cual aportó lo que pudo: diseño gráfico, filmación, sonido, plomo, prensa, lo que fuera que aporte al conjunto. “Ringo surgió de la casualidad y de la imaginación. Todo lo posterior fue consciente y planificado”, aclara Rocío.
La diversidad y las posibilidades son una norma para el sello, todos los discos están para descarga gratuita desde el bandcamp y, si se quiere, se pueden comprar los diecisiete títulos. Ringo organiza mini festivales y fiestas con otros sellos, colabora en compilados nacionales, se mueve en todo lo que aparezca. En su mundo conviven el stoner, la cumbia, el cuarteto, la psicodelia, el pop, el indie y el trip-hop.
Según Rocío la razón es más que simple: “esto es así porque un poco así es Córdoba; una ciudad que recibe el influjo permanente de personas de todas las demás provincias y a la vez cultiva sus músicas autóctonas”. Todo eso, en la batidora actual donde internet mezcla muchos ingredientes, es bendecido por la ausencia de un “sonido cordobés” en el rock actual. Para Ringo Discos esto no es más que una buena noticia, todo está por hacerse.
Hoy, las bandas más activas del sello son: Anticasper, Lautremont, Un Día Perfecto para el Pez Banana, Nash Coll, La CarterleraSka, Apolo Beat, Ent, Bosques de Groenlandia, Benigno Lunar y Moo. Algunas con trabajos nuevos que están presentando en la entusiasta Córdoba Capital.
La nota es para la web de Los Inrockuptibles. Se puede ver haciendo click acá.
15 de julio de 2013
Venado Records, stoner rock patagónico
En la casa deshabitada del padre de Andrés Gargiulo,
en Neuquén, hay una señal de tránsito que alguien llevó hasta la
habitación del altillo. Es un venado en la pose de salto. El delito se
cometió en San Martín de los Andes y disparó la idea de una imagen y de
un proyecto de amigos que luego la empresa John Deere objetó.
Venado Records nació en 2009 como una vía natural para gestionar las fechas y el material de cuatro bandas amigas de stoner rock neuquino: Montaña Sagrada, Amorfuss, Volva y Ruta del Desierto, dos de ellas póstumas.
La mayoría de los integrantes de esas cuatro bandas vivían en Capital Federal pero no tenían el espacio para hacer el ruido que querían. Andrés volvió a Neuquén el verano de 2010 a ocupar su casa deshabitada y convertirla en una sala de grabación. De ahí surgió el EP de Ruta del Desierto y Amorfuss. Ese enero organizaron la primera fecha como sello discográfico y al verano siguiente grabaron en la misma casa un docu-rock de 20 minutos con cuatro bandas.
El resto de la nota en www.losinrock.com
Venado Records nació en 2009 como una vía natural para gestionar las fechas y el material de cuatro bandas amigas de stoner rock neuquino: Montaña Sagrada, Amorfuss, Volva y Ruta del Desierto, dos de ellas póstumas.
La mayoría de los integrantes de esas cuatro bandas vivían en Capital Federal pero no tenían el espacio para hacer el ruido que querían. Andrés volvió a Neuquén el verano de 2010 a ocupar su casa deshabitada y convertirla en una sala de grabación. De ahí surgió el EP de Ruta del Desierto y Amorfuss. Ese enero organizaron la primera fecha como sello discográfico y al verano siguiente grabaron en la misma casa un docu-rock de 20 minutos con cuatro bandas.
El resto de la nota en www.losinrock.com
1 de julio de 2013
Entrevista a Santiago Motorizado antes del show en Vorterix
Viajó por Estados Unidos y México, voló a Europa para tocar solo en el Primavera Sound y siguió con una mini gira que terminó en Berlín. Después volvió a la Argentina y giró con El Mató a un Policía Motorizado por el interior del país. De vuelta en La Plata, Santiago Barrionuevo se prepara para su primera fecha en el teatro Vorterix este sábado. En el punto más alto de la Gira de Oro de La Dinastía Scorpio, Santiago hace un balance de las repercusiones del disco y del futuro de la banda under más querida. / Entrevista Romina Zanellato
-¿Cómo fue la experiencia de tocar en grandes festivales en los Estados Unidos y en México?
Estuvo buenísimo. Fue una experiencia nueva, nunca habíamos ido a México a tocar y menos a los Estados Unidos, y la verdad que la pasamos muy bien. Además, participar en festivales de este tipo no solo está bueno como músicos, sino como espectadores y amantes de todo esto. En la gira se generó mucha expectativa alrededor de nuestros shows, algo inesperado totalmente. Esperamos volver pronto.
Recién llegás de España, donde tocaste solo en el Primavera Sound después tocar dos años consecutivos con El Mató, y donde tocaron por primera vez otras bandas como 107 Faunos. ¿Cómo ves la aceptación del público internacional a la escena argentina?
Creo que es algo nuevo que se está gestando de a poco. Lo que pasa en Argentina empezó a generar curiosidad, ya que la gran mayoría pensaba que acá solo había tango y folklore o Calamaro y lo que sea que haga La Mosca. Entonces está bueno, porque lo que se hace en Argentina, además de buena música, fresca y original (hablando siempre de la escena alternativa) viene acompañado de un espíritu muy puro y una energía sincera para con el arte, y eso se ve y también llama la atención. Vivimos en un lugar donde si vas a armar una banda y dedicarle tu vida a eso, es porque verdaderamente amás la música.
Nota para Los Inrockuptibles Web. Se puede leer entera haciendo click acá.
24 de abril de 2013
Marcelo Guagliardo: "Hay que defender el poder político que ATEN está perdiendo"
¿Cree que ATEN puede perder peso ante el Gobierno con esta fractura interna en caso de negociación?
Eso puede pasar. Apuesto a que no porque todavía hay una gran reserva en ATEN. Creo que esto que nos está pasando puede resolverse aún con los mismos actores, porque dentro de la conducción hay gente que sabe cómo resolverlo. Si los compañeros pueden hacer una mínima autocrítica estamos en condiciones de salvar ese capital político construido en los últimos 30 años de ATEN. Que en su vida sindical siempre tuvo un peso muy fuerte en la vida política de Neuquén y creo que eso es lo que está en juego ahora y debe defenderse.
¿Cuándo fue el momento en que se generó esa fractura tan clara dentro del gremio?
Creo que se generó a nivel nacional y que nos pegó a nivel local. Y creo que fue cuando se fraccionó la CTA. Cuando se divide al núcleo fuerte que le había dado vida, sostenido y hecho grande a la CTA en momentos en que la CGT intentó captar la atención de los trabajadores. Cuando esos dos bloques se separan, por estar más cerca o más lejos del kirchnerismo, se da una fractura que tuvo su onda expansiva que se trasladó a Neuquén.
Cuando era secretario general de ATEN provincia tenía en la oposición a Gustavo Aguirre pero confluían en algunas situaciones. ¿Por qué no ocurre lo mismo en las conducciones actuales?
Habría que preguntárselo a ellos. Nosotros como espacio azul-blanca entendíamos, a partir de 2007, que ATEN había asumido un nuevo compromiso social y que era construir la mayor fuerza posible para poder derrotar la impunidad. Eso nos obligaba a hacer los más grandes esfuerzos para seguir manteniendo a ATEN en esa unidad que garantizara lo otro. No nos podíamos dar el lujo que por diferencias circunstanciales generen una fractura que nos debilitase y que nos restara potencia política en la otra cuestión. Evidentemente los compañeros de la gestión actual dieron señas muy claras de que no era su prioridad, por cuestiones de otra potencia política. Se generaron fracturas y debilitaron el reclamo principal. De hecho creo que está a la vista, porque el reclamo de justicia –que nos pasa por arriba porque la gente que sale a la calle el 4 de abril no sale ante otras convocatorias-, es lo que nos está salvando.
¿El paso del tiempo desde el asesinato de Fuentealba es el que debilita la unión?
No, haberlo puesto en otro lugar. Cuando deja de ser la prioridad empiezan a pasar estas cosas. Nosotros apostábamos a tener una salida común con los compañeros que teníamos diferencias porque en realidad, además de hacer el esfuerzo por la unidad, terminaban definiendo las asambleas.
¿Cómo se resuelve esto?
El problema no se resuelve cercenando espacios de participación. Si es verdad que la gente no va a las asambleas, no hay que sacarlas, hay que reforzarlas. Porque la conducción que está llegó ahí porque se comprometió a hacer asambleas por escuelas y todavía no se hicieron. Si uno cuestiona lo que pasa tiene que pensar cómo resolverlo pero nunca anularlos, sino fortalecer la participación.
ATEN espera a mitad de año para comenzar las negociaciones salariales con el Gobierno. Los docentes siempre fueron una gran espalda para los demás gremios a la hora de salir a reclamar. ¿La inacción del sindicato puede perjudicar la lucha de los demás?
Yo no lo pondría tanta responsabilidad a ATEN aunque es verdad que no tienen tanto peso político. Me da la impresión que si nosotros seguimos estando en esta suerte de freno que nos autoponemos, no solamente vamos a complicar a los otros sino a nosotros mismos. Y también hay que discutir si los otros gremios no tienen tanta fuerza, eso es relativo.
La dirigencia sindical de todo el espectro estatal tiene que hacer una autocrítica. Si ATEN está complicado, también deberían ver los demás cómo colaboran, porque todos luchamos por lo mismo. Al final todo sale de la misma torta.
Fragmento de la entrevista que hice en abril de 2012 al ex secretario general del gremio docente neuquino, el sindicato más poderoso de la provincia. Para leerla entera, click acá.
Eso puede pasar. Apuesto a que no porque todavía hay una gran reserva en ATEN. Creo que esto que nos está pasando puede resolverse aún con los mismos actores, porque dentro de la conducción hay gente que sabe cómo resolverlo. Si los compañeros pueden hacer una mínima autocrítica estamos en condiciones de salvar ese capital político construido en los últimos 30 años de ATEN. Que en su vida sindical siempre tuvo un peso muy fuerte en la vida política de Neuquén y creo que eso es lo que está en juego ahora y debe defenderse.
¿Cuándo fue el momento en que se generó esa fractura tan clara dentro del gremio?
Creo que se generó a nivel nacional y que nos pegó a nivel local. Y creo que fue cuando se fraccionó la CTA. Cuando se divide al núcleo fuerte que le había dado vida, sostenido y hecho grande a la CTA en momentos en que la CGT intentó captar la atención de los trabajadores. Cuando esos dos bloques se separan, por estar más cerca o más lejos del kirchnerismo, se da una fractura que tuvo su onda expansiva que se trasladó a Neuquén.
Cuando era secretario general de ATEN provincia tenía en la oposición a Gustavo Aguirre pero confluían en algunas situaciones. ¿Por qué no ocurre lo mismo en las conducciones actuales?
Habría que preguntárselo a ellos. Nosotros como espacio azul-blanca entendíamos, a partir de 2007, que ATEN había asumido un nuevo compromiso social y que era construir la mayor fuerza posible para poder derrotar la impunidad. Eso nos obligaba a hacer los más grandes esfuerzos para seguir manteniendo a ATEN en esa unidad que garantizara lo otro. No nos podíamos dar el lujo que por diferencias circunstanciales generen una fractura que nos debilitase y que nos restara potencia política en la otra cuestión. Evidentemente los compañeros de la gestión actual dieron señas muy claras de que no era su prioridad, por cuestiones de otra potencia política. Se generaron fracturas y debilitaron el reclamo principal. De hecho creo que está a la vista, porque el reclamo de justicia –que nos pasa por arriba porque la gente que sale a la calle el 4 de abril no sale ante otras convocatorias-, es lo que nos está salvando.
¿El paso del tiempo desde el asesinato de Fuentealba es el que debilita la unión?
No, haberlo puesto en otro lugar. Cuando deja de ser la prioridad empiezan a pasar estas cosas. Nosotros apostábamos a tener una salida común con los compañeros que teníamos diferencias porque en realidad, además de hacer el esfuerzo por la unidad, terminaban definiendo las asambleas.
¿Cómo se resuelve esto?
El problema no se resuelve cercenando espacios de participación. Si es verdad que la gente no va a las asambleas, no hay que sacarlas, hay que reforzarlas. Porque la conducción que está llegó ahí porque se comprometió a hacer asambleas por escuelas y todavía no se hicieron. Si uno cuestiona lo que pasa tiene que pensar cómo resolverlo pero nunca anularlos, sino fortalecer la participación.
ATEN espera a mitad de año para comenzar las negociaciones salariales con el Gobierno. Los docentes siempre fueron una gran espalda para los demás gremios a la hora de salir a reclamar. ¿La inacción del sindicato puede perjudicar la lucha de los demás?
Yo no lo pondría tanta responsabilidad a ATEN aunque es verdad que no tienen tanto peso político. Me da la impresión que si nosotros seguimos estando en esta suerte de freno que nos autoponemos, no solamente vamos a complicar a los otros sino a nosotros mismos. Y también hay que discutir si los otros gremios no tienen tanta fuerza, eso es relativo.
La dirigencia sindical de todo el espectro estatal tiene que hacer una autocrítica. Si ATEN está complicado, también deberían ver los demás cómo colaboran, porque todos luchamos por lo mismo. Al final todo sale de la misma torta.
Fragmento de la entrevista que hice en abril de 2012 al ex secretario general del gremio docente neuquino, el sindicato más poderoso de la provincia. Para leerla entera, click acá.
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