Daiana murió apuñalada de, al menos, 14 cuchillazos que recibió en su cama. En la madrugada del miércoles 29 de septiembre de 2016, después de pedir ayuda a los gritos se arrastró por el palier de su edificio en la villa 31 bis, en la Ciudad de Buenos Aires, hacia la puerta de su vecina, quien abrió ante su llamado y la vio caer a sus pies. Hernán Trinidad Baez, su pareja hasta entonces y el principal sospechoso del femicidio, estuvo prófugo desde ese día hasta el 19 de octubre del año pasado. Durante la marcha del primer Paro Nacional de mujeres, mientras exigía justicia por su hija la madre de Daiana se enteró que lo habían detenido en la zona de El Jagüel, en el partido de Esteban Echeverría. El año pasado en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de acuerdo a los datos de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) fueron asesinadas 18 mujeres y 13 de esos hechos fueron femicidios. Daiana fue una de esas víctimas.
Báez era la pareja de Daiana hacía un año. El hombre de 36 años llega a este debate oral también imputado por otras dos causas: dos hechos de portación de arma de guerra. En la investigación quedó registrado que tuvieron una discusión de gritos y golpes en el departamento que compartían horas previas al crimen. Según la familia de Daiana, la violencia machista que ella sufría era cotidiana: él le impedía salir, bañarse, arreglarse, volvía a su casa borracho, drogado porque estaría vinculado a los negocios de narcotráfico en el barrio. Esto quedó asentado en la causa que recayó en el Tribunal Oral Criminal y Correccional N°12 a cargo de los jueces Darío Medina, Claudia Moscato y Luis Márquez.
En la primera jornada del juicio declararon Marta Tarqui, la madre, y la hermana de Daiana, tres vecinos, policías que intervinieron del día del crimen y al momento de la detención del presunto femicida. Una de las vecinas pudo dar cuenta del historial de violencias previo al femicidio. Contó que en una oportunidad la vio golpeada a Daiana y le preguntó que había pasado. La joven de 19 años le contó que se encontraba en su último día de menstruación y que Báez había querido tener relaciones sexuales, pero la terminó golpeando porque a él “le molestaba el olor”.
Marta pudo constituirse como querellante en la causa gracias a la intervención y acompañamiento del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a víctimas de delitos de la Defensoría General de la Nación. El fiscal del juicio es Gustavo Gerlero.
En la audiencia del miércoles uno de los agentes de la División Homicidios de Policía Federal Argentina que brindó testimonio, dio detalles de algunos pasajes del diario íntimo de Daiana, que secuestraron de su habitación. Ahí ella habría detallado que en el último tiempo él volvía cada vez más borracho y drogado a la casa, que se ponía violento, que ella se sentía manipulada y temía por su vida. Algunas declaraciones, como las de la hermana mayor, también aportaron evidencias que Daiana vivía amenazada por Báez para que no interrumpiera la relación.
La madre de Daiana comentó que la primera vez que lo vio a Báez fue en el barrio. Él estaba “como perdido, parecía drogado” y tenía un cuchillo de carnicero en la mano. En una actitud desafiante, él iba de una punta a la otra de una reja haciendo sonar el filo del arma contra los barrotes, en plena calle. Marta lo vio y le hizo un comentario a Daiana sobre la actitud de Báez, y ella le contestó que no lo mirara, que era “un pesado del barrio”. Meses después se enteró que el hombre, 17 años mayor que su hija, estaba teniendo una relación con ella.
Después de conocerlo, Daiana dejó su trabajo en una tienda en Once. Según le dijo a su mamá, había encontrado un trabajo mejor, donde toda su familia iba a poder mejorar su calidad de vida. Al poco tiempo él pasó entre ocho y nueves meses detenido en Caseros. Daiana iba dos veces por semana a visitarlo, le cocinaba y le llevaba en un tupper comida. También limpiaba y planchaba sus camisas, entre otras tareas domésticas no remuneradas. Cuando él recuperó la libertad, se fue a vivir con ella al departamento que Daiana alquilaba al lado de la autopista en la Villa 31 bis, en la manzana 99. Según la madre de Daiana, a partir de ese momento cambió su relación: él tenía prácticas violentas y extorsivas. De acuerdo a su relato, había roto el calefón del baño para que ella no se pudiera bañar, le prohibió ver a su perrita y a su familia.
Myriam, la hermana de Daiana aseguró que ella había decidido separarse días antes de que la matara. El juicio continuará el lunes 23 de octubre y la sentencia se conocería el lunes 30. Durante el debate oral y semanas previas, la familia de Daiana recibió la atención de la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC) y en la audiencia la acompañaron organizaciones dentro de la Campaña Nacional Contra las Violencias hacia las Mujeres (CNCVM).
http://latfem.org/comenzo-el-juicio-por-el-femicidio-de-daiana-colque-en-la-villa-31/
Continuación: http://latfem.org/sin-huellas-en-el-cuchillo-continua-el-juicio-por-el-femicidio-de-daiana-colque/
14 de noviembre de 2017
4 de octubre de 2017
Charlas informales sobre la industria musical
Este domingo 8/10 llega la segunda entrega de las 'Charlas informales sobre la industria musical' presentadas por 432 Hertzios y Concepto Cero. En esta edición, Ángel Del Re estará acompañado por Rodrigo Piedra (Indie Hoy), Romina Zanellato y Lucio Mantel quienes estarán debatiendo acerca de qué requiere comunicar un proyecto musical hoy.
Entrada gratuita inscribiéndose en el siguiente formulario http://bit.ly/InscripcionCharlasInformales // Sala 503, quinto piso, 18h. #CCK
Escrito por
Romina Zanellato
Nota Inrocks: 25° Festival Internacional de Poesía de Rosario
25° Festival Internacional de Poesía de Rosario
La olla donde se cocinan los poetas
Un recorrido por los entretelones del Festival de Poesía más importante del país, que ganó su prestigio a fuerza de proponer un punto de encuentro entre consagrados y nóveles, y que tuvo como estrella de esta edición al poeta chino Xi Chuan.
Por Romina Zanellato
Los 20 participantes de la primera residencia FIPR
Cuando llegaron los poetas invitados al 25° Festival Internacional de Poesía de Rosario, en la ciudad ya estaban instalados los veinte jóvenes de entre 18 y 26 años que formaron la primera camada de residentes. Los días previos al Festival fueron exclusivos para ellos, nada menos que los elegidos entre más de 350 inscriptos de distintas provincias y países limítrofes. Para el jueves, cuando se dio por inaugurado formalmente el Festival, con invitados de todo el mundo, público y periodistas, esos veinte chicos ya parecían un curso de secundaria, en el mejor sentido: había un equipo. La primera noche que llegaron hicieron una maratón de sus lecturas en el Oui Bar, para conocerse los estilos, escucharse en voz alta. A partir de ahí tuvieron cuatro días de intensos talleres a cargo de los poetas Agustín González, Beatriz Vignoli, Carlos Ríos, Cecilia Pavón, Eric Schierloh, Sebastián Bianchi y Sergio Raimondi. El sábado leyeron ante los editores, y luego, en el mismo bar –donde se hacían las lecturas de trasnoche–, esos mismos jóvenes ya planeaban una cofradía y una revolución femenina en el baño. Para el cierre, participaron el domingo de una maratón de lectura en el bello Parque España.
En esos días que pasaron en Rosario los jóvenes seleccionados, el cambio fue notorio: todas las hojas con sus poemas estaban tachadas, con anotaciones, y la oralidad de los textos mutó. Es que el abanico de los veinte seleccionados representó las distintas discusiones que se dan en la poesía sobre la puesta en voz de los poemas. Se recitó de memoria y eso sigue surtiendo efecto. Javier Cazal, un joven paraguayo de pelo rapado y cuerpo de esfinge delicada, al abrir la boca para leer sacó un vozarrón casi demoníaco que vibraba por la sala, como si tuviese un Alien en su interior. En esa mixtura apareció Elías Leiro, de La Tablada, con sus micropoemas de una línea leídos en tono cotidiano, o la tucumana Sofía de la Vega llena de entusiasmo. Y ahí, como un mantra dopado, también sonó la voz de Ariel Aguirre de Santa Fe con su poema sobre el padre y las lecciones de manejo.
Xi Chuan
Un poeta chino en Rosario
“Noto una sonoridad muy similar en todos los poetas de aquí, un canto parejo aun si lo que hacen es performático o una simple lectura”, me comentó Xi Chuan después de la lectura de los chicos frente a los editores. El poeta chino fue la estrella del festival. La voz disruptiva. La primera noche que leyó fue en la trasnoche del Oui Bar, cerca de las dos de la mañana. El vino y la cerveza corrían hacía rato entre los poetas y los asistentes, el murmullo había avanzado sobre el micrófono, hasta que se subió él con sus papeles, acompañado de Santiago Venturini, el poeta santafesino como un Superman al rescate del chino. “Mi idioma tiene cuatro tonos, por eso cuando leo respeto mucho los silencios y entono con el peso de las palabras”, me dijo al día siguiente. En ese bar, cuando empezó a leer, nadie más puedo hablar, solo escuchar:
Me agacho pensando en acercarme a mi sombra,
pero mi sombra también se agacha,
con el gesto de quien está por salir corriendo.
Xi Chuan es profesor en literatura china clásica en la Academia Central de Bellas Artes de Pekín, también es traductor de inglés y es en ese idioma en el cual habló con todo aquel que se le acercara. A lo largo del Festival era habitual encontrarlo observando todo alrededor. “Me encantó esta ciudad –por Rosario- y también Buenos Aires, son todos tan libres. Me gusta recorrerla a pie para ver la arquitectura y las facciones de las caras de las personas”, me comentó también. Es la primera vez que viene a la Argentina y todavía no conoció a Miguel Ángel Petrecca, el poeta que tradujo dos de sus libros publicados en español: Murciélagos al atardecer, editado por Bajo la luna, y la antología Un país mental por Gog y Magog.
Charla de Sergio Raimondi (Bahía Blanca) en la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR
El tridente de poetas anglosajonas
El Centro Cultural Roberto Fontanarrosa fue la sede, como otros años, de las lecturas diurnas. El salón enorme en el primer piso era sobrio para asimilar la concentración. Un telón negro de fondo a veces hamacado por una corriente de aire que movía el cartel de acrílico blanco que decía FIPR.
Las mesas estaban organizadas con poetas invitados de todo el país e internacionales. El tridente de poetas anglosajonas dejó en evidencia la diversidad interpretativa de la poesía joven del mundo. Por un lado, Ashley Obscura, una canadiense con ascendencia mexicana, de 29 años, leía en tono sensual sus poemas de pseudobanalidad, con la sordidez inquietante del glitter y la ciudad. Ella leía y te la podías imaginar en una fiesta en Montreal o en Nueva York con guirnaldas de luces cálidas, velas y outfits de película. Una Lana del Rey de la poesía.
Después apareció la potente Caroline Bird, una inglesa de 30 años con una presencia arrolladora. Recitó todos sus poemas de memoria y jugó con su traductora en cada instancia de lectura que tuvo. Su voz fuerte y su cuerpo de atleta sólida se movían de pie sobre el escenario. Caroline ya publicó cinco libros de poesía y escribió obras de teatro. Su “cancha” performática la llevó a ser elegida como poeta oficial de los Juegos Olímpicos de Londres. Y ahí estaba, en Rosario, ante un bar de trasnoche estallado de risa con sus versos cómicos, perturbadores, sobre una mujer con infancia muy dura y tratamientos psiquiátricos al hombro.
Y luego, Robin Myers, que es de Nueva York pero vive en México, con su tono tranquilo contrastó las dos lecturas que la precedieron. Leía primero su poema en inglés y luego ella misma en castellano. Cada palabra la masticaba en su entonación, sin prisa, en un estilo más clásico, con la pretensión de la simpleza.
Rodolfo Edwards (Buenos Aires) — Agustina Lescano (Santa Fe)
Leerle poemas a los presos en la cárcel
Rodolfo Edwards fue invitado a leerle sus poemas a la Unidad Penitenciaria N°3 de Rosario. Al final, aprovecharon la ocasión para hacer la única salida del año y cuatro hombres privados de su libertad fueron a la radio comunitaria Aire Libre, en la zona oeste de la ciudad, para hacer su programa semanal desde ahí, en vez de hacerlo desde la cárcel, como ocurre habitualmente.
Cuando llegamos, estaba el camión del servicio penitenciario en la puerta con siete policías armados que entraron a revisar las instalaciones de la radio. Una vez dado el visto bueno por el capo de ellos, fueron bajando uno por uno a los hombres esposados y se sentaron alrededor del micrófono. “Mándennos mensajitos. Edwards, ¿me hacés un poema de amor para la chica de la que estoy enamorado?”, fue lo primero que le dijeron ni bien se dio aire en el programa. El poeta porteño soltó su carisma peronista con algunas lecturas de sus peripecias en La Boca y con las mujeres que lo conquistaron. La pregunta se repetía, ¿cuánto tiempo le dedicás a la escritura? ¿hace cuánto tiempo sos poeta? Edwards comentó su disciplina diaria y les dijo: “La poesía siempre está vinculada a la verdad del alma. Son fotos de mi vida”.
Carlos Ríos (Santa Teresita)
La generación intermedia
El sábado a la noche, en el Fontanarrosa, la mesa de poesía fue dedicada a la generación intermedia, como les dice Beatriz Vignoli a los poetas Rodolfo Edwards, Carlos Ríos y Sergio Raimondi. Con sus estilos tan disímiles, se adueñaron de la última noche en el Centro Cultural. Empezó el bahiense Raimondi con sus capas de épica al leer sus poemas civiles sobre la revolución industrial y la economía del hombre. La puesta de su voz es casi teatral en un in crescendo lleno de texturas y subrayados.
Por su parte, Carlos Ríos leyó algunos poemas del libro Un shock póstumo, que obtuvo el primer premio compartido en el primer Concurso Nacional de Poesía de la Editorial Municipal de Rosario (emr). Recién editado, y con el libro en la mano, el poeta platense comenzó a leer con una intensidad construida desde el susurro. Su voz grave marcaba sutiles matices. Al cabo de pocas oraciones dice: “soy un poeta sin épica”. Basta verlo abajo del escenario, cuando lo saludan los residentes que lo tuvieron de tallerista, para saber que mintió. La épica la construyó como un maestro.
Y el final de ese día, la lectura de cierre estuvo a cargo de Edwards. Él es arrabalero, peronista y un romántico adorable. Entre sus obsesiones carismáticas está La Boca, el río, la melancolía de la calle, el fútbol y la conquista de las mujeres. En un estilo completamente diferente al de los otros dos, Rodolfo dejó a la poesía libre de solemnidades y bien cerca de la vida cotidiana.
Sergio Raimondi (Bahía Blanca) — Sebastián Bianchi (Buenos Aires) — Sergio Ernesto Ríos (México)
El arco generacional en el río
El domingo se hizo una lectura pública en Parque España, con la intención de convocar a un público no tan acostumbrado a escuchar poesía como los asistentes del Festival. El día acompañaba con pleno sol sobre el río Paraná. El escenario, que al anochecer albergó a un simpático Daniel Melero, daba de frente a las escalinatas de la costanera. Ahí, desde la hora de la siesta, comenzó la lectura primero de los residentes y luego de la veintena de poetas invitados al Festival. La selección representaba un arco amplio de generaciones jóvenes y la decisión política de apoyar poetas que recién comienzan su carrera, apenas con un libro editado y hasta algunos inéditos.
La poeta tucumana Florencia Méttola, por ejemplo, todavía no tiene nada publicado aunque Deseo y decepción obtuvo una mención en el Concurso Nacional de Poesía EMR 2017 y la editarán. El coordinador del FIPR, Daniel García Helder, apenas horas antes del final, ya tenía preparada una devolución para aquellos que serán parte del catálogo de la emr.
El caso de José Laura fue muy simpático. El poeta boliviano aplicó a la residencia pero lo rechazaron y decidieron invitarlo a leer. No hubo oportunidad donde no demostrara su sorpresa y agradecimiento. Durante el taller de Cecilia Pavón comentó que es veterinario y también fotógrafo, es desde las imágenes que empieza a escribir.
Sobre el escenario final las lecturas de Gustavo Sánchez (San Juan) a su hermano, de Diego Vdovichenko (Rosario del Tala) a su mamá, Mariela Gouiric (Bahía Blanca) a su sobrino, contrastaron en su localismo emocional con las voces extranjeras de Rodrigo Quijano de Perú, Ángela Segovia de España o la poeta brasileña Alice Ruiz, todas perlas de un mismo collar poético.
Era una fiesta de las palabras, detrás del escenario se veían cientos de cabezas pasar por la pista de patinaje y skate, también los barcos rompiendo el manto chocolatoso del Paraná, y las escalinatas llenas de rosarinos y rosarinas escuchando y disfrutando de horas y horas de la poesía actual de la Argentina y del mundo.
Link a la nota: https://losinrocks.com/25-festival-internacional-poesia-rosario-387b052df061
La olla donde se cocinan los poetas
Un recorrido por los entretelones del Festival de Poesía más importante del país, que ganó su prestigio a fuerza de proponer un punto de encuentro entre consagrados y nóveles, y que tuvo como estrella de esta edición al poeta chino Xi Chuan.
Por Romina Zanellato
Los 20 participantes de la primera residencia FIPR
Cuando llegaron los poetas invitados al 25° Festival Internacional de Poesía de Rosario, en la ciudad ya estaban instalados los veinte jóvenes de entre 18 y 26 años que formaron la primera camada de residentes. Los días previos al Festival fueron exclusivos para ellos, nada menos que los elegidos entre más de 350 inscriptos de distintas provincias y países limítrofes. Para el jueves, cuando se dio por inaugurado formalmente el Festival, con invitados de todo el mundo, público y periodistas, esos veinte chicos ya parecían un curso de secundaria, en el mejor sentido: había un equipo. La primera noche que llegaron hicieron una maratón de sus lecturas en el Oui Bar, para conocerse los estilos, escucharse en voz alta. A partir de ahí tuvieron cuatro días de intensos talleres a cargo de los poetas Agustín González, Beatriz Vignoli, Carlos Ríos, Cecilia Pavón, Eric Schierloh, Sebastián Bianchi y Sergio Raimondi. El sábado leyeron ante los editores, y luego, en el mismo bar –donde se hacían las lecturas de trasnoche–, esos mismos jóvenes ya planeaban una cofradía y una revolución femenina en el baño. Para el cierre, participaron el domingo de una maratón de lectura en el bello Parque España.
En esos días que pasaron en Rosario los jóvenes seleccionados, el cambio fue notorio: todas las hojas con sus poemas estaban tachadas, con anotaciones, y la oralidad de los textos mutó. Es que el abanico de los veinte seleccionados representó las distintas discusiones que se dan en la poesía sobre la puesta en voz de los poemas. Se recitó de memoria y eso sigue surtiendo efecto. Javier Cazal, un joven paraguayo de pelo rapado y cuerpo de esfinge delicada, al abrir la boca para leer sacó un vozarrón casi demoníaco que vibraba por la sala, como si tuviese un Alien en su interior. En esa mixtura apareció Elías Leiro, de La Tablada, con sus micropoemas de una línea leídos en tono cotidiano, o la tucumana Sofía de la Vega llena de entusiasmo. Y ahí, como un mantra dopado, también sonó la voz de Ariel Aguirre de Santa Fe con su poema sobre el padre y las lecciones de manejo.
Xi Chuan
Un poeta chino en Rosario
“Noto una sonoridad muy similar en todos los poetas de aquí, un canto parejo aun si lo que hacen es performático o una simple lectura”, me comentó Xi Chuan después de la lectura de los chicos frente a los editores. El poeta chino fue la estrella del festival. La voz disruptiva. La primera noche que leyó fue en la trasnoche del Oui Bar, cerca de las dos de la mañana. El vino y la cerveza corrían hacía rato entre los poetas y los asistentes, el murmullo había avanzado sobre el micrófono, hasta que se subió él con sus papeles, acompañado de Santiago Venturini, el poeta santafesino como un Superman al rescate del chino. “Mi idioma tiene cuatro tonos, por eso cuando leo respeto mucho los silencios y entono con el peso de las palabras”, me dijo al día siguiente. En ese bar, cuando empezó a leer, nadie más puedo hablar, solo escuchar:
Me agacho pensando en acercarme a mi sombra,
pero mi sombra también se agacha,
con el gesto de quien está por salir corriendo.
Xi Chuan es profesor en literatura china clásica en la Academia Central de Bellas Artes de Pekín, también es traductor de inglés y es en ese idioma en el cual habló con todo aquel que se le acercara. A lo largo del Festival era habitual encontrarlo observando todo alrededor. “Me encantó esta ciudad –por Rosario- y también Buenos Aires, son todos tan libres. Me gusta recorrerla a pie para ver la arquitectura y las facciones de las caras de las personas”, me comentó también. Es la primera vez que viene a la Argentina y todavía no conoció a Miguel Ángel Petrecca, el poeta que tradujo dos de sus libros publicados en español: Murciélagos al atardecer, editado por Bajo la luna, y la antología Un país mental por Gog y Magog.
Charla de Sergio Raimondi (Bahía Blanca) en la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR
El tridente de poetas anglosajonas
El Centro Cultural Roberto Fontanarrosa fue la sede, como otros años, de las lecturas diurnas. El salón enorme en el primer piso era sobrio para asimilar la concentración. Un telón negro de fondo a veces hamacado por una corriente de aire que movía el cartel de acrílico blanco que decía FIPR.
Las mesas estaban organizadas con poetas invitados de todo el país e internacionales. El tridente de poetas anglosajonas dejó en evidencia la diversidad interpretativa de la poesía joven del mundo. Por un lado, Ashley Obscura, una canadiense con ascendencia mexicana, de 29 años, leía en tono sensual sus poemas de pseudobanalidad, con la sordidez inquietante del glitter y la ciudad. Ella leía y te la podías imaginar en una fiesta en Montreal o en Nueva York con guirnaldas de luces cálidas, velas y outfits de película. Una Lana del Rey de la poesía.
Después apareció la potente Caroline Bird, una inglesa de 30 años con una presencia arrolladora. Recitó todos sus poemas de memoria y jugó con su traductora en cada instancia de lectura que tuvo. Su voz fuerte y su cuerpo de atleta sólida se movían de pie sobre el escenario. Caroline ya publicó cinco libros de poesía y escribió obras de teatro. Su “cancha” performática la llevó a ser elegida como poeta oficial de los Juegos Olímpicos de Londres. Y ahí estaba, en Rosario, ante un bar de trasnoche estallado de risa con sus versos cómicos, perturbadores, sobre una mujer con infancia muy dura y tratamientos psiquiátricos al hombro.
Y luego, Robin Myers, que es de Nueva York pero vive en México, con su tono tranquilo contrastó las dos lecturas que la precedieron. Leía primero su poema en inglés y luego ella misma en castellano. Cada palabra la masticaba en su entonación, sin prisa, en un estilo más clásico, con la pretensión de la simpleza.
Rodolfo Edwards (Buenos Aires) — Agustina Lescano (Santa Fe)
Leerle poemas a los presos en la cárcel
Rodolfo Edwards fue invitado a leerle sus poemas a la Unidad Penitenciaria N°3 de Rosario. Al final, aprovecharon la ocasión para hacer la única salida del año y cuatro hombres privados de su libertad fueron a la radio comunitaria Aire Libre, en la zona oeste de la ciudad, para hacer su programa semanal desde ahí, en vez de hacerlo desde la cárcel, como ocurre habitualmente.
Cuando llegamos, estaba el camión del servicio penitenciario en la puerta con siete policías armados que entraron a revisar las instalaciones de la radio. Una vez dado el visto bueno por el capo de ellos, fueron bajando uno por uno a los hombres esposados y se sentaron alrededor del micrófono. “Mándennos mensajitos. Edwards, ¿me hacés un poema de amor para la chica de la que estoy enamorado?”, fue lo primero que le dijeron ni bien se dio aire en el programa. El poeta porteño soltó su carisma peronista con algunas lecturas de sus peripecias en La Boca y con las mujeres que lo conquistaron. La pregunta se repetía, ¿cuánto tiempo le dedicás a la escritura? ¿hace cuánto tiempo sos poeta? Edwards comentó su disciplina diaria y les dijo: “La poesía siempre está vinculada a la verdad del alma. Son fotos de mi vida”.
Carlos Ríos (Santa Teresita)
La generación intermedia
El sábado a la noche, en el Fontanarrosa, la mesa de poesía fue dedicada a la generación intermedia, como les dice Beatriz Vignoli a los poetas Rodolfo Edwards, Carlos Ríos y Sergio Raimondi. Con sus estilos tan disímiles, se adueñaron de la última noche en el Centro Cultural. Empezó el bahiense Raimondi con sus capas de épica al leer sus poemas civiles sobre la revolución industrial y la economía del hombre. La puesta de su voz es casi teatral en un in crescendo lleno de texturas y subrayados.
Por su parte, Carlos Ríos leyó algunos poemas del libro Un shock póstumo, que obtuvo el primer premio compartido en el primer Concurso Nacional de Poesía de la Editorial Municipal de Rosario (emr). Recién editado, y con el libro en la mano, el poeta platense comenzó a leer con una intensidad construida desde el susurro. Su voz grave marcaba sutiles matices. Al cabo de pocas oraciones dice: “soy un poeta sin épica”. Basta verlo abajo del escenario, cuando lo saludan los residentes que lo tuvieron de tallerista, para saber que mintió. La épica la construyó como un maestro.
Y el final de ese día, la lectura de cierre estuvo a cargo de Edwards. Él es arrabalero, peronista y un romántico adorable. Entre sus obsesiones carismáticas está La Boca, el río, la melancolía de la calle, el fútbol y la conquista de las mujeres. En un estilo completamente diferente al de los otros dos, Rodolfo dejó a la poesía libre de solemnidades y bien cerca de la vida cotidiana.
Sergio Raimondi (Bahía Blanca) — Sebastián Bianchi (Buenos Aires) — Sergio Ernesto Ríos (México)
El arco generacional en el río
El domingo se hizo una lectura pública en Parque España, con la intención de convocar a un público no tan acostumbrado a escuchar poesía como los asistentes del Festival. El día acompañaba con pleno sol sobre el río Paraná. El escenario, que al anochecer albergó a un simpático Daniel Melero, daba de frente a las escalinatas de la costanera. Ahí, desde la hora de la siesta, comenzó la lectura primero de los residentes y luego de la veintena de poetas invitados al Festival. La selección representaba un arco amplio de generaciones jóvenes y la decisión política de apoyar poetas que recién comienzan su carrera, apenas con un libro editado y hasta algunos inéditos.
La poeta tucumana Florencia Méttola, por ejemplo, todavía no tiene nada publicado aunque Deseo y decepción obtuvo una mención en el Concurso Nacional de Poesía EMR 2017 y la editarán. El coordinador del FIPR, Daniel García Helder, apenas horas antes del final, ya tenía preparada una devolución para aquellos que serán parte del catálogo de la emr.
El caso de José Laura fue muy simpático. El poeta boliviano aplicó a la residencia pero lo rechazaron y decidieron invitarlo a leer. No hubo oportunidad donde no demostrara su sorpresa y agradecimiento. Durante el taller de Cecilia Pavón comentó que es veterinario y también fotógrafo, es desde las imágenes que empieza a escribir.
Sobre el escenario final las lecturas de Gustavo Sánchez (San Juan) a su hermano, de Diego Vdovichenko (Rosario del Tala) a su mamá, Mariela Gouiric (Bahía Blanca) a su sobrino, contrastaron en su localismo emocional con las voces extranjeras de Rodrigo Quijano de Perú, Ángela Segovia de España o la poeta brasileña Alice Ruiz, todas perlas de un mismo collar poético.
Era una fiesta de las palabras, detrás del escenario se veían cientos de cabezas pasar por la pista de patinaje y skate, también los barcos rompiendo el manto chocolatoso del Paraná, y las escalinatas llenas de rosarinos y rosarinas escuchando y disfrutando de horas y horas de la poesía actual de la Argentina y del mundo.
Link a la nota: https://losinrocks.com/25-festival-internacional-poesia-rosario-387b052df061
Nota Billboard: Cultura Profética festeja sus 20 años en GEBA
Cultura Profética: "Hay gente que no está preparada para tanta verdad"
Por Romina Zanellato |
Hoy se van a presentar en GEBA, y por primera vez, tocarán junto a Dread Mar I.
Unos días antes del show que dará Cultura Profética para festejar sus 20 años hoy en GEBA, Willy Rodríguez atiende el teléfono desde su casa en Puerto Rico. Dice que el huracán Irma pasó por su ciudad, tiró unos árboles y que la sacaron barata. Habla con voz dulce y caribeña; está por ir a ensayar después un largo tiempo en el que Cultura Profética estuvo quieta: es que el baterista Boris Bilbraut se había quebrado la mano, y obligó a que toda la banda haga reposo. “Estamos viendo si para celebrar a nuestro público versionamos una canción argentina”, dice antes de definir la lista de temas del show.
La gira comenzó el año pasado: tocaron en casi todos los países del continente, pero sin poder concretar un show en Buenos Aires. Hoy, 22 de septiembre, al fin llegará la celebración con una unión a la que antecede una amistad: por primera vez, Cultura Profética tocará con Dread Mar I.
¿Cómo fueron los festejos por sus 20 años en Puerto Rico?
− Venimos de hacer un show muy grande, muy largo, donde tocamos un par de canciones de cada disco. Vimos que mucha gente joven estaba esperando que lleguen los temas nuevos, así que en Argentina no haremos un show por orden cronológico, pero sí haremos algunos temas históricos. Tal vez hagamos un cover de un cantante argentino y tal vez tengamos un invitado, todavía no podemos afirmarlo.
Festejaron los 15 con dos Luna Park, ¿qué se siente volver?
− Argentina es el país que más fuerte nos abrazó ni bien pudimos ir al sur. Tenemos muchas ganas de volver y ver a nuestra gente. Fue casi una depresión en la banda disipar el encuentro con nuestro público, pero el año pasado no pudimos ir por causas que nos superaban. Después de este show vamos a ir a Colombia, a Bolivia por primera vez, tocaremos en seis ciudades mexicanas y luego intentaremos terminar nuestro próximo disco.
¿Qué es lo que los hermana con Argentina?
− Creo que es por la necesidad que existe en Latinoamérica y en el mundo de que existan bandas con personalidad única. Sobre todo en Argentina, que tiene una historia de muy buena música, no sólo por lo bien ejecutada sino por la personalidad. También, estar en esa historia latinoamericana, tener tantas cosas por decir, cómo nos entendemos y que eso pueda ponerse en música. Eso crea la diferencia, porque la música que se escucha ahora tiene una personalidad genérica: es de masas, no dice nada, no tiene información.
Cultura Profética abrió el paso a un reggae con un ingrediente más romántico. ¿Lo ven así?
− Somos melosos, tenemos ese lado de la sensualidad bien marcada y a la vez somos aguerridos porque tenemos una historia que contar y batallas por librar. Nos interesa y nos importa lo que pasa. Estamos bien pendientes por el caso de Santiago Maldonado, estamos pendiente de lo que pasa en Latinoamérica.
El reggae tiene como base fundacional la voz social que expresa una lucha. ¿Qué pasó en estos 20 años de Cultura Profética en relación a los temas de sus primeras canciones y ahora?
− Creemos que por medio de la música podemos decir ciertas cosas. Antes lo hacíamos de una manera tan “en la cara” que muchos nos escucharon y otros no estaban preparados para tanta verdad. Gente que siente que la música es para entretenerse, para no pensar en los problemas, sino para relajarse. Haciendo un balance entre las dos ideas, en La Dulzura (2010) intentamos hacer un disco que sintetice un punto medio. Creo que logré poner los conceptos que manejábamos en una canción de amor, como La Complicidad, que es una canción que la gente se dedica, pero si vas al fondo de la letra están los ideales, la historia, la misma guerra.
Tocar temas universales para generar empatía.
− Exacto. Debemos atacar más la sensibilidad, buscar que las personas vuelvan a sentir. Que no les importe tanto ser los protagonistas, ser el foco de la red social, que los vean, lograr que les importe más lo que le pasa a los demás. Estamos viviendo épocas súper egocéntricas.
Hay una exposición de la intimidad, pero también hay otros movimientos impersonales como el de las mujeres. Ustedes tienen el reggaetón tan cerca…
− Sí, el otro ejemplo es hacer canciones más inclusivas. Demostramos en En la oscuridad o Ilegal que la sexualidad puede escucharse en una canción de una manera poética y bonita. Venimos de la misma isla donde un reggaetonero dice ir “pa’ bajo” o “rozarse”... nosotros también demostramos que existen otras maneras de abordar esos temas, y sentirlos de otra manera, con un valor poético y de vida.
Link a la nota: http://www.billboard.com.ar/noticia/3644/%3Cmark%3Ecultura%3C/mark%3E-proftica-hay-gente-que-no-est-preparada-para-tanta-verdad
Escrito por
Romina Zanellato
8 de septiembre de 2017
30 de agosto de 2017
14 de agosto de 2017
Nota Indie Hoy: Mi Amigo Invencible 10 años
El 2017 encuentra a los Mi Amigo Invencible en una vorágine de celebraciones, finales y comienzos revolucionarios para la banda. El martes 1 de agosto sale el sencillo “Nuestra Noche“, un umbral al que se lanzan para dar cierre a una etapa musical que los alzó hasta el sábado 5 de agosto, donde van a festejar sus 10 años en una fecha histórica en Niceto Club.
Y el vértice que une a la música con el tiempo es un relato que llega a su fin antes de la salida de su octavo disco, ese que fueron a grabar al medio del campo, sin señal de teléfono, bajo el comando artístico de Shaman Herrera. Pero de lo que salió en esas sesiones de grabación no se trata esta entrevista. Entre los tesoros de la Librería REF, en Palermo, Mariano Castro y Mariano di Césare hablan del sencillo que van a lanzar en estos días y del proceso de oscuridad/creación que están atravesando.
¿Cómo se llama el sencillo?
MC: “La pausa y el entusiasmo” o “La calma y el entusiasmo“, estamos entre esos dos nombres.
MdC: Resulta que durante un año y medio fue “la pausa“, pero un día dije “la calma” por error y quedó. (NdE: Al final se llamó “Nuestra Noche“).
MC: “La pausa y el entusiasmo” o “La calma y el entusiasmo“, estamos entre esos dos nombres.
MdC: Resulta que durante un año y medio fue “la pausa“, pero un día dije “la calma” por error y quedó. (NdE: Al final se llamó “Nuestra Noche“).
Lanzan un EP pero también acaban de grabar un disco. ¿Con qué se encontraron en el estudio?
MC: Pasaron muchas cosas imprevistas, había mucha música macerándose. Mi sensación es que el disco estaba ahí y la canción también, todo muy verde, hasta que salió todo junto.
MdC: El disco lo venimos laburando con Shaman [Herrera] hace dos años, escuchando música sin hablar de las canciones en sí. Hubo un momento en el que todos nos sentíamos un poco en crisis porque hacía dos años, por primera vez en nuestra historia, que no estábamos grabando. El EP fueron las ganas de experimentar sin la presión de un disco. Justo mi hermano había inaugurado su estudio Las Gracias y vimos chances de aprovechar ese momento, grabar, sacarnos las ganas, y llegar al disco más tranquilos. El sencillo lo grabamos a finales de marzo.
MC: Necesitábamos darnos una respuesta de porqué no estábamos grabando nada.
MC: Pasaron muchas cosas imprevistas, había mucha música macerándose. Mi sensación es que el disco estaba ahí y la canción también, todo muy verde, hasta que salió todo junto.
MdC: El disco lo venimos laburando con Shaman [Herrera] hace dos años, escuchando música sin hablar de las canciones en sí. Hubo un momento en el que todos nos sentíamos un poco en crisis porque hacía dos años, por primera vez en nuestra historia, que no estábamos grabando. El EP fueron las ganas de experimentar sin la presión de un disco. Justo mi hermano había inaugurado su estudio Las Gracias y vimos chances de aprovechar ese momento, grabar, sacarnos las ganas, y llegar al disco más tranquilos. El sencillo lo grabamos a finales de marzo.
MC: Necesitábamos darnos una respuesta de porqué no estábamos grabando nada.
¿Qué respuestas encontraron en la música a esa pregunta?
MdC: Conceptualmente esta canción tiene que ver con un cierre de la etapa anterior, de la trilogía de discos Relatos de un Incendio (2011), La Nostalgia Soundsystem (2013) y La Danza de los Principiantes (2015).
MC: El sencillo se acomoda simbólicamente a un montón de cosas, es un cierre de mucho y el comienzo de otras cosas. Hacía mucho que no grabábamos y esto es lo nuevo, ahí se despejaron muchas de las tensiones que teníamos. Es un aperitivo que nos permitió grabar con Shaman después. Hay mucho de entusiasmo en el disco y esto lo permitió.
MdC: Nos interesa la pausa, el cierre, para poder dar el salto al vacío.
MdC: Conceptualmente esta canción tiene que ver con un cierre de la etapa anterior, de la trilogía de discos Relatos de un Incendio (2011), La Nostalgia Soundsystem (2013) y La Danza de los Principiantes (2015).
MC: El sencillo se acomoda simbólicamente a un montón de cosas, es un cierre de mucho y el comienzo de otras cosas. Hacía mucho que no grabábamos y esto es lo nuevo, ahí se despejaron muchas de las tensiones que teníamos. Es un aperitivo que nos permitió grabar con Shaman después. Hay mucho de entusiasmo en el disco y esto lo permitió.
MdC: Nos interesa la pausa, el cierre, para poder dar el salto al vacío.
¿Qué pasó para que se metieran a grabar tanto de golpe?
MC: Lo que nos pasó es que estábamos tocando medio de memoria, algo que nunca habíamos sentido. Fue una sensación física que tuvimos todos.
MdC: Fue una noche concreta, un recital increíble con mucha más gente de la habitual que ni eso pudo con una situación que hubo de estar en automático. Fue algo que sentimos nosotros y el público también, nos escribieron algunas personas después para decirnos que nos vieron tristes. Eso desató algunas charlas entre nosotros. Son 10 años de tocar juntos, hubo que renovar las partes del amor.
MC: Nosotros somos amigos y de golpe llegar a ese nivel de profesionalismo que nos pasó por la vorágine de tocar y tocar, es agotador. Y la solución es la música, grabar.
MC: Lo que nos pasó es que estábamos tocando medio de memoria, algo que nunca habíamos sentido. Fue una sensación física que tuvimos todos.
MdC: Fue una noche concreta, un recital increíble con mucha más gente de la habitual que ni eso pudo con una situación que hubo de estar en automático. Fue algo que sentimos nosotros y el público también, nos escribieron algunas personas después para decirnos que nos vieron tristes. Eso desató algunas charlas entre nosotros. Son 10 años de tocar juntos, hubo que renovar las partes del amor.
MC: Nosotros somos amigos y de golpe llegar a ese nivel de profesionalismo que nos pasó por la vorágine de tocar y tocar, es agotador. Y la solución es la música, grabar.
Con el último disco hubo una exposición muy grande para ustedes, además.
MdC: Para nosotros fue gradual el crecimiento, la gente va muy de a poco acercándose a vernos. Tocamos hace diez años juntos, y tocamos mucho en este tiempo.
MC: Hasta hace dos o tres años atrás no sentíamos que teníamos que defender un disco como sí nos pasó con La Danza de los Principiantes. Antes podíamos tocar todas las noches haciendo listas sin repetir canciones, y de golpe tuvimos que tocar un mismo disco y fue automatizándose. En ese caso Mendoza es medio como criptón, a veces nos fortalece y otras veces es un espejo donde volvés a mirarte y ves todos tus cambios. En esa fecha donde nos pasó eso, que fue en Mendoza, fue la gente que nos conoce desde siempre la que nos preguntó qué nos pasaba.
MdC: Para nosotros fue gradual el crecimiento, la gente va muy de a poco acercándose a vernos. Tocamos hace diez años juntos, y tocamos mucho en este tiempo.
MC: Hasta hace dos o tres años atrás no sentíamos que teníamos que defender un disco como sí nos pasó con La Danza de los Principiantes. Antes podíamos tocar todas las noches haciendo listas sin repetir canciones, y de golpe tuvimos que tocar un mismo disco y fue automatizándose. En ese caso Mendoza es medio como criptón, a veces nos fortalece y otras veces es un espejo donde volvés a mirarte y ves todos tus cambios. En esa fecha donde nos pasó eso, que fue en Mendoza, fue la gente que nos conoce desde siempre la que nos preguntó qué nos pasaba.
¿Y cómo salieron de esa quietud para hacer un disco?
MdC: Shaman nos dijo que él tenía la idea de grabar nuestro sonido en vivo, donde todos estamos al mismo nivel. La diferencia entre el disco y el sencillo es que éste último lo grabamos en un estudio, en el medio de la vorágine de la ciudad que nos estaba comiendo. Del estrés de tener que atravesar todo Buenos Aires para ir a ensayar los martes y no poder estar alegres con nuestras propias canciones, eso es muy triste. Se nota que estábamos apurados con el tiempo. En el sencillo hay algo de experimentación técnica como en nuestros discos, pero también hay esto de que tenemos tantas horas para grabar, tantas para ensayar. Entonces decidimos darnos un poco de cariño a nosotros mismos y nos fuimos al campo unos días a grabar. Y lo que encontramos es que el sonido fue algo más en comunidad.
MC: Nuestros discos siempre fueron muy de estudio con experimentación sonora, tiene algo de laboratorio y el sencillo lo tiene a eso, es prolijo. El disco fue otra cosa, fue todos intentando decir algo y al final alguien lo dijo, y fue el baterista, Arturo, que tomó las riendas del sonido.
MdC: Shaman nos dijo que él tenía la idea de grabar nuestro sonido en vivo, donde todos estamos al mismo nivel. La diferencia entre el disco y el sencillo es que éste último lo grabamos en un estudio, en el medio de la vorágine de la ciudad que nos estaba comiendo. Del estrés de tener que atravesar todo Buenos Aires para ir a ensayar los martes y no poder estar alegres con nuestras propias canciones, eso es muy triste. Se nota que estábamos apurados con el tiempo. En el sencillo hay algo de experimentación técnica como en nuestros discos, pero también hay esto de que tenemos tantas horas para grabar, tantas para ensayar. Entonces decidimos darnos un poco de cariño a nosotros mismos y nos fuimos al campo unos días a grabar. Y lo que encontramos es que el sonido fue algo más en comunidad.
MC: Nuestros discos siempre fueron muy de estudio con experimentación sonora, tiene algo de laboratorio y el sencillo lo tiene a eso, es prolijo. El disco fue otra cosa, fue todos intentando decir algo y al final alguien lo dijo, y fue el baterista, Arturo, que tomó las riendas del sonido.
Cuando se vinieron desde Mendoza, Mi Amigo Invencible era una banda que experimentaba con estilos eclécticos. Desde afuera no parecía que nada de lo que hoy ocurre con la escena mendocina fuera posible. Y ahora, diez años después del nacimiento de la banda, los seis músicos se van a subir al escenario de Niceto Club junto a Las Ligas Menores y Las Cosas que Pasan para hacer un repaso de sus discos y tocar “Nuestra Noche” por primera vez.
En la trilogía ocurre una narración sobre la soledad del hombre, ¿qué pasa ahora?
MdC: Esa persona que narra es la que ahora se está despidiendo en el sencillo.
MC: Es todo muy abstracto, pero para nosotros significa mucho. Le dimos vida a este personaje. En La Nostalgia Soundsystem todo se había venido abajo y sólo quedaba él en la naturaleza. Una vez, en Córdoba, hablando con Mariano nos dimos cuenta que no se venía la nueva era, que era un chabón que no se dio cuenta que estaba todo mal y que se quedó ahí cantando, solo. Ahora a ese chabón lo estamos despidiendo y está pasando a otro universo.
MdC: No queríamos seguir con esa misma historia después de tres discos. Queríamos hacerle un gesto, darle un cierre.
MdC: Esa persona que narra es la que ahora se está despidiendo en el sencillo.
MC: Es todo muy abstracto, pero para nosotros significa mucho. Le dimos vida a este personaje. En La Nostalgia Soundsystem todo se había venido abajo y sólo quedaba él en la naturaleza. Una vez, en Córdoba, hablando con Mariano nos dimos cuenta que no se venía la nueva era, que era un chabón que no se dio cuenta que estaba todo mal y que se quedó ahí cantando, solo. Ahora a ese chabón lo estamos despidiendo y está pasando a otro universo.
MdC: No queríamos seguir con esa misma historia después de tres discos. Queríamos hacerle un gesto, darle un cierre.
¿Qué hay del otro lado del umbral?
MdC: Y no sabemos qué hay, es totalmente nuevo. Nosotros tocamos hace 10 años, nos conocemos mucho. Irnos al campo sin señal de teléfono, poder ensayar y probar cosas a cualquier hora, teníamos tiempo para dedicarle a cada canción. Ahí nos dimos cuenta que tenemos una química increíble.
MC: Este EP sería la calma y el disco es el entusiasmo. El 2016 fue demasiado estresante para todos, hubo cambios personales muy grandes. En ese momento cuando está terminando algo que no sabés si va a venir algo nuevo o si nos va a comer el estrés, salió esto: un sencillo y un disco.
MdC: Y no sabemos qué hay, es totalmente nuevo. Nosotros tocamos hace 10 años, nos conocemos mucho. Irnos al campo sin señal de teléfono, poder ensayar y probar cosas a cualquier hora, teníamos tiempo para dedicarle a cada canción. Ahí nos dimos cuenta que tenemos una química increíble.
MC: Este EP sería la calma y el disco es el entusiasmo. El 2016 fue demasiado estresante para todos, hubo cambios personales muy grandes. En ese momento cuando está terminando algo que no sabés si va a venir algo nuevo o si nos va a comer el estrés, salió esto: un sencillo y un disco.
Nota: http://www.indiehoy.com/entrevistas/amigo-invencible-se-termina-una-etapa/
Notas para Ohlalá de julio 2017
Francisco García Ibar, el adiestrador que lleva a los perros de vacaciones
Se lleva los perros de ciudad a conocer el campo y es ejemplo de una entrega de vida al amor canino
Conoció a Bomba a los cuatro años. Era antisocial y agresivo. Cuando lo veían venir, los perros de Belgrano se cruzaban de vereda. Un labrador enorme con reputación de problemático; ese fue el primer perro que paseó Francisco García Ibar y con el que más se encariñó. Entendió que su conducta le causaba sufrimiento, así que quiso aprender cómo ayudarlo. Después de dos años de estar con él, entró a la carrera de adiestrador de perros en la UBA y se dedicó a él.
Francisco nació en Zárate. Durante su infancia se pasó los veranos y los fines de semana en el campo de su abuelo. En esa casa había lagartos, un mono y, por supuesto, vacas, ovejas, caballos y una jauría. Fue ahí donde observó la diferencia de comportamiento entre sus perros, que en la semana estaban en el patio de la casa, ladrando a los desconocidos, y los sábados y domingos se ponían mansos con el resto de la manada.
A los 18 se mudó a Capital Federal a estudiar cine. Estaba mucho tiempo en Barrancas de Belgrano para no estar encerrado y ahí empezó a interactuar con los perros de la plaza. "Yo les tiraba la pelota y enseguida se enganchaban conmigo mientras sus dueños estaban quietos esperando que el perro se distrajera solo". Muchas de esas personas se enojaron con él porque sus mascotas se quedaban jugando con Francisco en lugar de acudir a sus llamados. Algunos, en cambio, le pidieron que las paseara. Empezó con un perro y luego se armó un grupo tan grande que tuvo que llamar a uno, dos, tres, hasta diez amigos. Hasta que llegó a haber 70 perros en recorridos simultáneos y diferentes por la ciudad.
UNA VIDA DE PERROS
El emprendimiento de paseador de perros iba bien hasta que, un día, la dueña de Bomba le dijo que se iba de vacaciones y le preguntó si se lo podía cuidar. Francisco le dijo que sí y se lo llevó al campo de su abuelo en tren, como hacía él todos los fines de semana. Al principio, el perro demostraba su hostilidad, hasta que las caminatas y los estímulos del campo lo aflojaron. "En la ciudad los perros no pueden tomar decisiones. Están con correa, los pasean, no pueden seguir su instinto". Esa fue la primera vez que Bomba tuvo un acercamiento amistoso con los demás, y finalmente pudo integrarse a la manada. "Él fue el caso más importante para mí, verlo socializar, recuperarse, dar lo mejor que podía como raza, significó mucho para mí". Una cosa llevó a la otra y hoy Francisco dirige una empresa que pasea perros durante la semana en la ciudad, tiene retiros de fines de semana en el campo, adiestramientos de todas las razas y la colonia de vacaciones durante el verano y el invierno.
"Mi vida es una vida de perros. Duermo con perros, como con ellos, mi ropa está llena de pelos, el olor ya no lo siento. Cuando me quedo en el campo, los perros que llevo de huéspedes son de departamento, están acostumbrados a dormir adentro, en un sillón o una cama, así que vivo rodeado. Y me encanta". Salvo los curiosos o los mimosos, los demás llegan a la noche cansados de las actividades y duermen hechos un bollito en todos lados de la casa. En Buenos Aires, Francisco tiene tres perros propios y solía tener un gato. "Amo los gatos, aunque estaba tanto con perros que se comportaba como uno más, salía a pasear con la manada. Ahora me pasa con Corchi, mi perrito, que se cree caballo".
Todo el día están juntos, en la ciudad, en el campo, en la camioneta. No tiene tiempo en soledad. Su plan para sumar amor a sus días de recién llegado a la ciudad se convirtió en toda una vida. Ahora, con 35 años, los perros que empezó a pasear hace 15 años ya están llegando a su fin de ciclo. Por ejemplo, así le pasó con Goy, un perro de una señora recién divorciada que se lo dejó por un mes mientras se mudaba de una casa con patio a un departamento chico, pero después renovó las vacaciones del perro una vez, dos veces, hasta que le pagó por jubilarlo como en un geriátrico en el campo. Un año y medio estuvo con Goy, hasta que murió. "Al principio, era muy difícil, quedaba afectado varios días, pero ahora intento tomarlo como un proceso natural. Igual, me rompe el corazón".
¿QUÉ ES LA MANADA?
Durante los meses de verano, Francisco organiza una colonia perruna en su campo de Zárate, con caminatas, actividades y hasta un tanque australiano, una gran pileta canina, donde los perros saltan como niños al agua.
En la web: @lamanada / www.lamanadacan.com .
Sexo: ¡sí a la autogestión!
La soltería es una etapa genial para el autodescubrimiento y la diversión. Hacete cargo de tu libido y no la dejes en stand by.
asaron más de seis meses desde que cortaron. Desde entonces, pocas personas te llamaron la atención y tuviste algún encuentro, sí, pero a la hora del balance, contás más desencuentros que buenas historias. O a veces no hace falta estar soltera para sentir que el deseo está en una especie de terapia intensiva. La solución no es divina: es actitud.
Estar un rato solas -solteras o no- también puede ser una oportunidad para cultivar la intimidad con nosotras mismas. A la noche, cuando llegamos a casa, después de laburar o ir al gym, cocinar y mirar una serie, también podemos crear el espacio para descubrir algo nuevo. Somos un misterio y lo que nos excita es una incógnita hasta para nosotras mismas. Pero hay algo seguro: el deseo que no se alimenta es deseo que se muere. Y para mantenerlo vital, hay que dedicarle tiempo y perseverancia. Aventurarse en lo desconocido, jugar, explorar nuevas opciones. No pienses adónde podés llegar, dejá que la libido te lleve.
1. PONELE ACTITUD
Entrar en el modo deseante es la clave para arrancar. Encontrá tu propio ritmo de descubrimiento, pero lanzate, no necesitás a nadie más. Prestale atención a tu cuerpo. Podés empezar mirándote desnuda frente al espejo y abriendo ese portal de sensaciones que es tu piel. Recorrerte con la crema de todos los días o con un aceite nuevo, de algún aroma rico. Y cuando estés ahí, tomá conciencia de tu mano mientras te mirás frente al espejo. Vos misma podés mantener viva tu piel y eso ya es toda una revelación.
2. APRETÁ EL CORAZÓN
Lo más valioso de usar las aplicaciones de citas no son las citas en sí -que pueden funcionar o no- sino ese descubrimiento hermoso para la autoestima que traen consigo: si apretás el corazón en lugar de la cruz, hay altísimas probabilidades de obtener reciprocidad. ¿Por qué? Les gustás a muchas más personas de las que creías.
Y a partir de ahí se produce algo bien interesante: un curso gratuito de coqueteo con desconocidos. Esa energía atrevida y sexy queda en vos, reciclala, llevala a otro lugar; sonreíle un rato más a alguien en la oficina, sostené la mirada en la calle, dejate mirar por una chica en el subte, alimentate de tu propia seducción.
La actitud también pasa por ahí: por ponerte un lindo vestido a pesar del frío o cambiar las zapas por unos buenos tacos para ir a trabajar. ¿Y qué tal si cambiás el color del labial o debajo del jean volvés a usar esa lencería especial? Aunque suene superficial, activar tu modo de verte exteriormente también empieza a cambiar una fibra más interna, de conectarte con las sensaciones y la posibilidad de sentirte deseada por otros.
3. DATE PLACER
La masturbación puede convertirse en un momento preciado e íntimo. El primer paso es conocerte: tené un espejo cerca, mirá cómo sos y cómo reaccionás ante tu propio tacto. Para empezar, usá algún gel íntimo y dejá que el estímulo haga su parte. El orgasmo a veces se hace desear, pero es un reflejo del cuerpo; si no perdés la paciencia y le dedicás tiempo, va a llegar.
Es importante saber que el deseo es una construcción. Si estás desconectada de vos misma, si no conocés qué te gusta o no sabés cómo darte un orgasmo a vos misma, la responsabilidad de que otro te lo dé es enorme. Y muy difícil. Si la libido solo está puesta en eso una vez cada tanto, cuando tenés un encuentro fortuito con alguien, es muy probable que la presión y los nervios de lo nuevo no te dejen disfrutar de la mejor manera.
Encontrá el momento para experimentar qué se siente cuando te estimulás de formas en las que no lo hiciste antes. Por ahí es el riesgo de algún lugar prohibido, por ahí es el chat caliente con un desconocido, las fotos anónimas del sexting, un nuevo vibrador o alguna película. Si una está en actitud de búsqueda, siempre encuentra.
4. HACÉ QUE EL CUERPO MANDE
Si nadie te toca y vos tampoco lo hacés, la piel se entumece. Como esa escena de Antes del atardecer, cuando él le dice a ella: "Siento que si alguien se atreviera a tocarme, me disolvería en moléculas". Y si no te gusta nadie, podés mover tu cuerpo y hacer que la energía del movimiento te recorra y entre en contacto con otros cuerpos: entrá a esa clase de tango, de jazz o de swing y bailá con alguien. O hacé papelones de desincronización frente al espejo en la clase de reggaetón. Sin exigencias ni prejuicios; el movimiento es un motor para habilitar ese espacio de roce con los otros, que pueden estimularnos más de lo que pensábamos.
5. MIRÁ PORNO PARA CHICAS
Todas alguna vez miramos porno. Pero quizá no todas sepamos que hay cosas muy hermosas dando vueltas en la web. Y que está todo en el teléfono y a un googleo de distancia.
Existe una corriente de porno ético o porno feminista que es muy interesante. No tiene que ser cutre, con iluminación horrible y movimientos bruscos. Chusmeá el porno de Erika Lutz o de Vex Ashley, o ese que protagoniza la actriz argentina María Riot; hacen films bellos y muy excitantes, en los que el placer de la mujer está en primer plano, los cuerpos son más reales y todos la están pasando bien. Esas imágenes probablemente te despierten sensaciones que después podés aprovechar... sola o con otros.
6. ACCESORIZATE
Una linda ropa interior de encaje o una de algodón que te haga sentir sensual. Un pantalón nuevo que sea suave al tacto, el perfume ese que descubriste, el movimiento sutil y erótico frente al espejo. Todo eso suma. Pero la vibración de un sex toy es irremplazable. Abajo el pudor; hay sex shops atendidos por mujeres o podés comprarlo por Internet: podés mirar en www.erotiquepink.com y elegir el que más se adapte a lo que te gusta. Aparte, cada vez vienen con diseños más lindos y ergonómicos, para que tu ratoneo se active. ¿Cómo? Buceá en las escenas más hot de tu propio historial erótico, fantasear con alguien nuevo, mirar alguna película. O lo que tengas ganas.
7. SALÍ AL ENCUENTRO
Muchas veces, entre nuestra lista de contactos hay encuentros esperándonos. Elegí a esa persona que tenés ahí, que te parece interesante pero con la que nunca hablaste. ¿Qué pasaría si un día abrieras el chat y dijeras "hola"? No sabés lo que puede pasar, y probablemente te sorprenda. Generá el momento, divertite con lo que no sabías que podías hacer. Una charla inocente o un hot chat, lo que surja, va a provocarte, vas a sentir deseo. Y ahí estás vos, haciéndote cargo de eso. Esa es la autogestión que vale: no una autosuficiente y todopoderosa, sino una consciente y alineada con cómo queremos sentirnos con nosotras mismas.
OMGYES, UN TUTORIAL HOT
Si el placer al masturbarte no es el mismo que en un encuentro con alguien, es simplemente porque son dos cosas muy diferentes. El autoplacer tiene su técnica y tiene su encanto. En EE. UU., unos científicos hicieron una serie de videos tomando como base un estudio del placer femenino y los agruparon en una plataforma online, que se llama OMGYes y enseña formas de llegar al orgasmo por estimulación propia. Nadie nos enseñó a masturbarnos, y tampoco nos contamos entre amigas qué tipo de estimulación es la que nos sirve. Por eso, acá se reúnen testimonios de mujeres y miles de herramientas para ponerse en acción. Pensemos en cómo los hombres se tocan a pesar de tener pareja; es algo con ellos mismos, con su cuerpo y sus fantasías. Es hora de que nos hagamos cargo de que tenemos las nuestras, y que hay un mundo por descubrir en el placer en solitario. La primera temporada completa de videos cuesta $399 .
10 de julio de 2017
La Agenda: Quimey Neuquén, mientras palpite mi fiel corazón
por ROMINA ZANELLATO
Alto, de pelo rubio y compacto, como un pini pon, así era Pablo mi maestro de música de la escuela primaria N°2 de la ciudad de Neuquén. Los niños entre cuarto y séptimo grado que queríamos entrar al coro teníamos que audicionar frente a él y todos los aspirantes. Los primeros dos años no quedé, hasta que elegí la canción Quimey Neuquén.
Las canciones que podíamos elegir eran de León Gieco, Charly García, Zamba de mi esperanza o alguna del repertorio de Marcelo Berbel, el gran folclorista neuquino. Acompañada por Pablo, con su guitarra criolla, y alguno de mis compañeros que le daba al kultrum o al bombo legüero, empecé a cantar con voz grave sobre la tierra neuquina. Quedé. La cantamos los 35 que conformábamos el coro, de guardapolvos blancos y edades dispares, en el patio interno de mi escuela pública. Esa canción casi Patria para mi provincia se transformó en mi preferida. Es simple: cuando la cantás es el cuerpo el que no se la olvida más.
Pero sí te la podés olvidar. Quimey Neuquén no es el himno de la provincia, que sí es otra canción del mismo autor, no suena en la radio, no suena en los actos cívicos y dudo que aún los chicos la canten en la escuela.
Fue compuesta en algún momento después de la segunda mitad de la década del 60 entre el poeta Milton Aguilar y el folclorista Marcelo Berbel, en Neuquén capital. Este último solía recibir en su casa a los artistas de la época. Viajaba por la provincia, hacía música en todos lados. Al poco tiempo, José Larralde fue de visita y se quedó seis meses en lo de Berbel y, cuando se fue, se llevó tres de sus canciones para su repertorio.
Marcelo la cantó toda su vida y luego fueron sus hijos (Los hermanos Berbel) quienes la tocaron por toda la provincia. En Neuquén, esa canción es como un himno Patrio. Tanto que hay una ley provincial, la N° 1933 que la consagra como canción oficial de la provincia, que básicamente no significa nada porque el himno es otro. Sin embargo, fue Larralde quien la hizo conocida a nivel nacional, aunque ya hace décadas que no la interprete.
Larralde cada tanto toca en clubes de provincia o de la Ciudad de Buenos Aires, y a la salida de uno de esos conciertos, le contó a una amiga que esa canción la grabaron juntos con Berbel, pero no dijo más nada. No se sabe dónde, si fue en la casa patagónica o en un estudio porteño.
Ese primer disco, un vinilo que tiene de foto de tapa un perfil suyo de bigotes largos y prolijos con patillas hasta la mandíbula, empieza la leyenda. En la contratapa, la discográfica RCA cuenta lo difícil que fue encontrarlo en Cosquín. Su fama de cantor dejaba una estela pero nadie sabía dónde estaba. Hasta que apareció a las 5 de la mañana en un bar, solo con la guitarra, y lo escucharon. Ahí decidieron grabarlo.
En la contratapa de ese vinilo hay un recuadro escrito por Larralde que dice: “Cuando el hombre siente y piensa, y cuando el hombre sabe que su sentir y su pensamiento están enraizados en las entrañas de su tierra y de su pueblo, el hombre debe decir lo que siente y piensa. Si así no lo hiciere, su sentir y pensamiento serían tan inútiles como su propio dueño”.
Como 50 años después de que Larralde grabara esa canción, en una casa de Adrogué, Pedro Canale revisaba los discos que sus hermanos habían bajado en la computadora familiar. Entre todas las carpetas de mp3 estaba el primer disco de José Larralde, Canta. Puso play para ver de qué se trataba y la primera canción fue Quimey Neuquén.
El resultado de ese amor instantáneo fue un remix para su proyecto Chancha Via Circuito, incluida en su disco Río Arriba. Como pertenece al colectivo Zzk Records, que tiene incidencia mundial, la canción llegó a oídos del productor musical de Breaking Bad, la serie. En la quinta temporada, la última, en el décimo capítulo, Walter White está enterrando unos dólares en el desierto y aparece la voz de José Larralde por Chancha Vía Circuito. Lo que pasó a partir de ahí fue poderoso, en todos los sentidos.
Después de la entrada del bombo, los primeros versos dicen: Flor de los arenales / regada en sangre del bravo Sayhueque, /grito que está volviendo/ en tu desbocado potro pehuenche.
Marité Berbel, hija de Marcelo y también música, dice que Quimey Neuquén es una canción para la ciudad, no para la Provincia. Que parte de su encanto es que tanto su padre como Milton Aguilar tenían canciones con letras donde dejaban muy clara su postura política, donde contaban la experiencia en la estepa, en la cordillera neuquina. Sin embargo, ella cree que habla de otra cosa. Que es una canción a la ciudad.
Sol que se está gastando/ en piedras lajas/ y turbias corrientes. / Beso la sombra india/ que vuelve crecida/ de un sueño verde. En la letra están los ríos neuquinos, la barda árida y colorada del desierto, la sangre regada del mapuche por el hombre blanco. La naturaleza poderosa sobre todo.
Berbel también es el autor de El embudo, canción que en el 97 grabó León Gieco con Mercedes Sosa, Ricardo Mollo, Ricardo Iorio y algunos invitados más, que se transformó en una canción de protesta clave en el fin del menemismo. En su obra como letrista Berbel (y también Larralde) decían lo que pensaban sobre los apremios que sufrían las comunidades mapuches, el valor de la tierra y la explotación de los recursos naturales.
Berbel tuvo una voz, y fue tan poderosa en el folclore que su obra fue interpretada por Peteco Carabajal, Rubén Patagonia, y también entre bandas metaleras, como Malón, que hicieron un cover de una de sus canciones. Hasta Ricardo Iorio era muy amigo de él.
Ahora, Quimey Neuquén está pegada a una imagen del desierto rojo, similar al suelo patagónico pero yanqui, y en lugar de sacar el petróleo se lo usa para esconder los dólares de un personaje de ficción. Un Walter White que recurre a la tierra para esconder los billetes verdes de la droga que creó. Un personaje clave en la cultura globalizada, en su caída libre a la ruina.
El episodio se emitió el 18 de agosto de 2013, llegando al final de la última temporada de Breaking Bad. En esa época no estaba en Netflix y todos la bajaban y la veían casi en simultáneo con Estados Unidos. No pasó más de un día que la escena con la canción empezara a viralizarse en los perfiles de las redes sociales de los neuquinos. Una especie de orgullo patriótico se apoderó de todos mis contactos fans de la serie. Yo, si bien no la veía, y si bien conocía la música de Chancha Via Circuito, nunca había escuchado esa versión, me emocioné igual que todos los demás. Era como la revancha de la memoria, de la identidad.
Quimey Neuquén tiene una fuerza que parece universal. Chancha Vía Circuito encontró en la computadora familiar el disco Canta que José Larralde grabó en 1967 y que estaba ahí gracias a Soulseek. Le dio play. “Es poderosa. A veces cuando estoy tocando en lugares tan lejanos como Dinamarca, donde no saben quién es Larralde o quiénes son los mapuches, me piden esta canción y se emocionan. Hay cosas impregnadas en la música que están implícitas en los sonidos”.
Ese remix de Chancha Via Circuito llevó a la canción al televisor, la pantalla de Netflix, la pista de baile y el mundo. Su versión empieza con una nueva base percusiva, similar a la versión original, a la que salía en el salón del maestro de música. Y después se aleja de la guitarra melancólica de la versión de Larralde para transformarse en una base bailable. Arriba de todo, la voz del Pampa, la fuerza de la letra.
Nadie sabe qué piensa Larralde de que su versión haya resurgido después de tantos años, y que haya dejado de ser un himno provincial para sonar en las pistas de baile del mundo. Con su clásico humor, de vez en cuando en sus conciertos habla sobre Walter White. “¿Qué tiene que ver eso con Quimey Neuquén?”, ha dicho. Él no habla más que en el escenario pero de ahí hay frases que sus fans replican en las redes. En cada uno de los videos de YouTube hay una versión de sus dichos. ¿Pero qué pensará de verdad?
“Cuando estaba por publicar el disco fui a verlo a Larralde y le conté lo que estaba haciendo con la canción. Él fue muy amable y se copó, pero no tenía los derechos”. Chancha Via Circuito y su sello Zzk publicaron el tema de todas maneras, pero después el foco de atención fue tal que la discográfica dueña del derecho de producción radiofónico de la versión de Larralde se le fue al humo. Tuvieron que sacar el remix de todas las plataformas digitales. La canción sólo está en YouTube subido por un desconocido que ya lleva más de dos millones y medio de plays. Y en Breaking Bad, claro.
Como un sacudón al avispero de la memoria emotiva. Suena la o sostenida del primer verso de la canción y la piel neuquina se emociona. De lo que esa canción hablaba en aquel momento, ahora se resignificó con esa imagen televisiva. Lo que sonaba en una galería interna de una escuela pública sigue sonando en el cuerpo cuando está en la pista de baile. La canción vive, en los neuquinos, de vuelta, y ahora también en todos.
Link: http://laagenda.buenosaires.gob.ar/post/161202190990/mientras-palpite-mi-fiel-coraz%C3%B3n
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