24 de noviembre de 2017

La Agenda: Pianista, comunista y santo

por ROMINA ZANELLATO
¡Pugliese, Pugliese, Pugliese!, se repite como una oración y con mucho de exclamación. Santo patrono de los músicos, antimufa, protector del sonido, aleja acoples, estampita de estuche de instrumento, cuadro de sala de ensayo, troesma del trabajador musical.
La primera vez que vi la estampita de Osvaldo Pugliese fue hace más de 15 años, en un reducto oscuro y seguramente clandestino de rock. Era una fotocopia en tamaño A4 de una impresora con poca tinta, pegada a los teclados de una banda de ska. Los anteojos de marco negro del Maestro daban a la audiencia, que era poca. El sonido fue impecable.
Lejos del Vaticano y de la religión, los músicos son supersticiosos y cabaleros como pocos. Algo tiene que explicar el éxito de un show, la presencia interesada del público, no perder plata, ganar algún mango, que alcance para la orquesta, el cable que aguanta y resiste, la corriente eléctrica que se banca esos enchufes, el acople mágico y misterioso como un fantasma sobre el escenario, se instala y deambula, se va, ¿sabe el sonidista qué perilla tocó para que se fuera? Don Osvaldo está ahí, Pugliese Pugliese Pugliese, ayúdanos.
Hoy, en 2017, a pocos metros del Ciudad Cultural Konex, en Sarmiento 3535 hay una santería con rosarios, inciensos, estampitas, velas, y algunos juegos. Eso es cuando está abierta, pero cuando está cerrando el ruido metálico de la cortina va anunciando una imagen que se forma: el retrato de Osvaldo Pugliese.
En la vereda de enfrente, de refilón saqué el teléfono y resolví la curiosidad: abrí la app de Google y tipeé: por qué es santo pugliese. De entrada, no fue fácil. Los tres primeros artículos dicen cosas disímiles y bastante ridículas. Lo dejé ahí y me fui a El boliche de Roberto a unas cuadras. Aprendí algunas cosas sobre su personalidad y su personaje, muchas de ellas se fueron modificando a lo largo de las conversaciones, deformando como un mito.
The CrownPugliese fue el más rockero de los tangueros argentinos
Osvaldo Pugliese nació el 2 de diciembre de 1905 y murió hace 22 años. Provenía de una familia de músicos, trabajó en una imprenta, el piano fue su tercer instrumento, primero la flauta y segundo el violín. Vivió toda su vida en Villa Crespo, gran parte con su mujer Lidia Elman. Compuso más de 150 temas, grabó cerca de 600, uno de esos tangos se llama Beba por el nombre de su hija, Beba Pugliese. Su primera orquesta la armó en la segunda mitad de la década del ‘30, después que muchos otros, pero sus formaciones fueron de las más longevas en el rubro: los músicos se quedaban con él durante años y años.
Era comunista, militante, armó el Sindicato de Músicos Argentinos, organizó su orquesta como una cooperativa, de base cobraban todos lo mismo, se sumaban porcentajes de acuerdo a su participación en la composición y a lo que laburaran. Y tocaban mucho, todos los días. Cayó preso una vez y alguien dejó un clavel rojo sobre su piano, no lo reemplazaron mientras la orquesta continuó su función. Volvieron a hacer lo mismo la segunda vez y todas las noches que cayó en cana. Él consideraba que el tango debía bailarse, que había que mirar los pies de los bailarines para reconocer el ritmo que una pieza debía tener, para marcar el pulso sanguíneo.
Empecé a averiguar. Fui a verlo a Omar Brunelli, musicólogo investigador en el Instituto Nacional de Musicología. Él, estudioso de la obra de Astor Piazzola, tiene la teoría de que el tango contemporáneo tiene una impronta más derivada de Pugliese porque cuando empezaron a armarse las orquestas populares, las orquestas típicas de principio de los ’90, los estudiantes tenían como profesores en la Escuela de Música de Buenos Aires a los músicos de su orquesta, como a Rodolfo Mederos. “Pugliese tiene algo que él mismo reconocía y es que su estilo era muy percusivo, y esa forma tiene una vinculación con el rock, están emparentadas”, me dijo en su oficina de San Telmo.
También me contó una anécdota muy hermosa. Cuando Piazzola hizo su primer conjunto lo llamó a Pugliese para que le dijera si eso que había compuesto era o no era tango. Don Osvaldo escuchó y luego le dijo que sí. Lo bendijo.
No sé si hay algún estudio de grabación o sala de ensayo en el país que no tenga la estampita de Pugliese en algún lugar. Incluso y sobre todo los de rock. Hago memoria y pienso en Spector Studios en Constitución, pero sólo me aparecen la colección de muñecos de Star Wars sobre las paredes. Le escribo por chat a su director, Mauro Conforti, y me dice que sí, que tiene dos fotos del Maestro en el control del estudio.
The Crown
En 1981, Mona Moncalvillo entrevistó a Pugliese para la revista Humor y le preguntó cómo hizo para que su orquesta no parara nunca durante los 42 años previos. Él dijo: “Me pasaron muchas cosas, pero me sostuvo la férrea voluntad de mantener la música popular. Otros con menos carácter hubieran abandonado; ése fue uno de los factores. El otro fue el sistema de la orquesta; por ser una cooperativa, todos peleaban por su subsistencia, no era sólo el director que peleaba por su nombre. Eso llevó a que la orquesta se mantuviese y enfrentase todos los problemas de la “nueva ola”.
Él creía en el tango popular, en que el tango se bailara, fuera tocado en un club de barrio, en cada milonga. Y es en eso en lo que se convirtió, en su deseo. Tal vez no se toque tango en cada salón, pero sí donde hay música está él. Como en los camarines del Club Cultural Matienzo o en la sala de Radio Colmena, punto clave de reunión en la cultura joven e independiente de la ciudad.
Pudiendo reunir algunos datos: era pianista, era comunista, su orquesta era una cooperativa, un hombre de Villa Crespo; se puede hacer un identikit de Pugliese, el señor cara de bueno de anteojos de marco negro grueso. ¿Pero cómo era como persona, qué sensibilidad exponía en sus relaciones, cómo era su música? Sólo hay experiencias y fui a buscar eso a la casa de Rodolfo Mederos, su bandoneonista.
“Mi ingreso a la orquesta de Don Osvaldo fue en 1969 a raíz de que su orquesta se había desmembrado. Desde mí, que es desde donde puedo hablar, no entré demasiado convencido porque mi estética no coincidía con la de él. Me resultaba intempestuosa, angulosa, con muchas aristas, no era confortable. Ingresé porque era muy honorifico, pero no era con lo que yo más disfrutaba. Necesité 30 años, que casi no es nada, es apenas un suspiro, para que cambie mi evaluación situacional. Se trató de un cambio emocional pero también intelectual. No es que comprendí solamente, comprendí y sentí la importancia que había tenido –aun habiéndome ido hace 20 años de la orquesta- de manera inconsciente en mí”.
Mederos comprendió y aprovechó una oportunidad que le presentó un alumno para verlo por última vez, para abrirle su corazón y mostrarse su agradecimiento. En la Escuela de Música Popular de Avellaneda, un alumno pianista le preguntó cómo hacía Osvaldo para hacer cierto sonido específico. Fue una pregunta técnica que no supo contestar, así que al llegar a su casa lo llamó. “Te espero a las 5, traé medialunas de grasa”, le dijo.
Con los mates y la merienda, Mederos pudo hablarle. Pugliese lo escuchó, hizo una mueca de sonrisa y le dio una palmada en la espalda.
Agrega: “No sé qué hubiera pasado si no hubiera tenido esta experiencia artística con él. Pero sí considero que mi experiencia con la música de Osvaldo logró en mí otra cosa y yo no hubiera concebido ciertas maneras e ideas sino hubiera pasado por esa experiencia, poderosísima. Hablo de los principios en los que se basa esa música, es algo más esencial, como algo más noble, una nobleza no de la oligarquía, es otra esencia, es una entereza. No sé si me explico, pero creo que comprendés”.
Sí, entiendo que hay una verdad en la música de Pugliese que se transmite, y que ese personaje justiciero sólo puede vincularse a un imaginario colectivo de protección, amor y obra.
Sí, hay unas teorías locas en internet sobre cómo Osvaldo Pugliese se convirtió en antimufa, en protector de los músicos y sonidistas, en santo patrono de la música popular, pero son incontrastables, bordean lo delirante. Me quedo con la experiencia y la sensación.

La Cosa: Sexo, mentiras y Harvey Weinstein


Salió en la edición de la revista La Cosa Cine de noviembre de 2017.

Almagro Revista: Prensa La Libertad o cómo recuperar la sensibilidad en tiempos digitales


Entrevista: Romina Zanellato / Fotos: Luisa Magdalena
“Soy un híbrido: para los grabadores soy bastante diseñador gráfico y para los diseñadores soy muy grabador”, dice Federico Cimatti de Prensa La Libertad en su taller en el Abasto. En realidad, tampoco es el Abasto: formalmente es el barrio de la Recoleta, pero no hay una identificación real con ese otro lado de la Avenida Córdoba. Es una zona híbrida.
Federico es un imprentero tipográfico, autor de afiches que decoran casas y dialogan en el espacio público. Su trabajo es casi manual, usa piezas de madera talladas en plomo, cada una de ellas es una letra, un número o un signo, e imprime en máquinas de prensa donde coloca la tinta, cambia el papel. Todo el proceso en sus manos. Una tecnología que inventó Johannes Gutenberg en 1500 y que continúa siendo eficaz. Si hoy se puede imprimir en digital o en offset donde todo es automático y está desligada la parte de la impresión con el diseño, en el taller de Federico está todo unido.
“Disfruto el híbrido porque es una figura que se perdió en la tradición gráfica contemporánea, ese que diseña y materializa la pieza. Cuando entendés la técnica y encontrás una forma propia de hablar, aparece algo, una identidad”, reflexiona.
En su taller tiene, además de los trabajos comerciales por encargo, una serie de afiches de difusión que le dieron notoriedad pública. Pero también encara su trabajo en vínculo con la tradición argentina: hace poco recuperó más de 2.500 piezas tipográficas de un taller de Quilmes y ahora está encarando un catálogo de las matrices que usó el surrealista Juan Andralis en su imprenta Archibrazo, que funcionó en Almagro entre 1964 y 1994.
 -¿Qué es Prensa Libertad?
-Es una imprenta tipográfica. La tecnología que uso es impresión tipográfica, que es antigua, si bien uso máquinas del siglo XX. Tengo una maquina italiana de 1949, que imprime en formato muy grande, y una alemana más nueva.
-¿Cómo llegaste a la primera?
-Se la compré a un impresor que cerró su taller hacía varios años, justo detrás de la cancha de Vélez. Solía ir a comprar cosas y la veía ahí atrás, me moría de ganas pero no pasaba por la puerta así que esperé. Tres años después se hizo una remodelación acá en el edificio, la pude entrar, y la compré hace 5 años. Estaba detenida pero andaba. Son máquinas que responden a otro paradigma de producción, lo que se rompe lo veo porque todo está a la vista. Uno es impresor y mecánico, primero para entender la herramienta y no romperla.
-¿Y la alemana?
Me negaba a comprar esta otra porque es bastante industrial, es automática. En un punto pierdo el contacto del papel, pero si quería emprender otros proyectos tenía que hacerlo. Fue un debate que tuve, caer en algo en lo que yo estaba en contra, pero por otro lado me daba la posibilidad de tener la voz un poco más fuerte, porque me permite mayor productividad. Es de los ‘80, importada en la década siguiente y tiene grabado en qué lado del muro fue hecha, ese detalle me encanta.
-Hay algo muy manual en ambas máquinas.
-La manufactura es impresión directa. Eso para mí es importante, por eso elijo esta técnica y no otra. Para mí hay una implicancia política sólo en la elección de la técnica. Ya por la carga simbólica: la impresión tipográfica fue una revolución cultural, y también fue una técnica apropiada por un montón movimientos políticos para, en espacios muy chicos, multiplicar un mensaje. Esto es tener un medio. Hay debates que son interesantes en los que me pone esto en relación a qué imprimir.
-¿Qué involucra esa decisión política? No sólo en relación a qué imprimir sino también a la técnica que involucra a tu cuerpo, cosa que no ocurre en tecnologías digitales.
-La sensibilidad, porque al ser impresión directa tiene otras cualidades de terminación que hace que uno tenga una relación y una interpretación diferente del objeto. Esto tiene que ver con acercarte y notar el factor orgánico en que no todas las piezas son iguales, a pesar de que son piezas hechas por una máquina. Igual eso depende de cada uno, hay impresores que van por el lado de la nostalgia, que para mí es una trampa en un punto, porque es alejarse de la carga de la máquina.
-La máquina vino a sistematizar un medio de producción y hacerlo más rentable
-Exacto. Entonces yo no creo que la impresión tipográfica, o como se dice en inglés, letterpress, esté teniendo un resurgimiento. Hace poco vi una entrevista que (Alejandro) Fantino le hizo al presidente de un banco, un chino, que decía que estaba convencido de que el trabajo manual iba a desaparecer. Entonces lo escuché y comprendí que esto tiene mucho más sentido para mí ahora. Hay que retomar esa sensibilidad a través de elegir determinadas cosas. Yo no reniego de la computadora, pero es una herramienta más.

“Hay una implicancia política sólo en la elección de la técnica. Ya por la carga simbólica: la impresión tipográfica fue una revolución cultural, y también fue una técnica apropiada por un montón movimientos políticos para, en espacios muy chicos, multiplicar un mensaje”

-La impresión, hoy, es algo donde lo manual casi no tiene participación. Se hace un diseño en Illustrator o Photoshop y pasa todo de computadora a máquina. En tu trabajo hay algo en lo artesanal, en tu presencia humana en la impresión, y también en el mensaje que le da a Prensa La Libertad una personalidad. Hay otros talleres haciendo esto, ¿cómo ves esta dinámica en el rubro?
-Hay algunos talleres. Por ejemplo, Imprenta Rescate hace un trabajo que me interesa porque está haciendo su propia experiencia, está pensándose a sí misma, hasta está buscando una palabra para definirse. Hay talleres que se pierden en la referencia. Yo reniego mucho de definir mi trabajo con la palabra letterpress. Trabajar con la palabra es fundamental. Qué palabras imprimo, cuál es la identidad de la imprenta, con qué palabra me defino. Ahora cumplo 10 años en esto y estoy escribiendo un texto que habla sobre la autogestión. Yo entiendo a la realización a través de un proyecto independiente. Porque ahí se piensa qué se va a reproducir, qué va a continuar y qué no.
-Tenés algunos hits como el afiche “Insista en construir desde el amor” (2010)
-Sí, fue una pieza que tuvo buena difusión. Este año hice una nueva versión que dice “Insista en deconstruir al amor”. Ahora los estoy pensando como una posibilidad más, porque hace poco el cambié el pie al afiche “Despierte usted es parte de la realidad” e hice ejemplares con la pregunta “¿Dónde está Santiago Maldonado?”. Me gusta interactuar con la realidad en causas que me interesan. No responde a leer-tirar, como sí ocurre con otras impresiones.
-¿Pensás estos afiches como una obra artística?
-Lo pienso como una obra, pero no quiero que tenga la distancia de la “obra”. El consumo de arte en Argentina tiene muchas esferas y está muy aislado de la masa. Yo manejo valores que hace tres años no los aumento porque me gusta estar presente, y encontré un modo de sostener mi proyecto con la difusión de información. Ahora estoy empezando a hacer publicaciones, que es algo que no hice nunca.
-¿Qué tipo de publicaciones?
-De poesía. Hay una terminada con cuatro textos que escribí en algún momento. Fueron cuatro palabras que las usé mucho. Ahora estoy haciendo el texto de los 10 años, es una especie de manifiesto, una mezcla de propaganda y poesía. También estoy haciendo otra publicación de poetas: 9 nueves. El año que viene sacaré un libro de 20 páginas que se llama La reforma agraria de la poesía, de Clara España.
-El afiche es un soporte muy económico que tiene una impronta social por su vínculo con la calle. Además, hay una trayectoria con artistas como Juan Carlos Romero. ¿Se puede ser imprentero sin tenerlo en cuenta a él?
-Cuando me interesé en esto me puse a investigar qué había de impresión tipográfica. Lo había visto muy por arriba en FADU. Descubrí el trabajo y lo conocí. Me guardo las conversaciones que tuvimos, él era un hombre muy generoso y a la vez reservado, cada vez que me iba de su casa la cabeza explotada de conceptos. Después la gente de La Tribu nos invitó a exponer juntos, la inauguración de la muestra fue en su cumpleaños 85. Fue una inspiración inmensa para mí.
-Él imprimía palabras para generar inquietud en determinados contextos, como los afiches de Violencia en letras negras y fondo amarillo de señalización.
-Sí, su obra es atemporal. Una síntesis que, si bien es coyuntural, siempre estará vigente. Las últimas veces que hablé con él estaba pensando sobre el copyright, él estaba en contra del derecho de autor, a favor de la apropiación.
-¿Vos qué querés generar en el otro cuando imprimís un afiche que dice “Urge ser humano”?
-Eso es muy personal porque se trata de pensar desde dónde uno quiere que el público explote. A mí me interesa que se genere alguna especie de poesía en ese intercambio. No sé si quiero que piense algo unidireccional. Me interesa que la persona que lee mi afiche pueda expandir su margen de autonomía, completar su experiencia. Yo compongo y tomo el riesgo de hacerlo público. Creo que hay que abrir espacios y no pensar tanto en una marca. Lo que pienso sobre la apropiación del espacio público es que a veces hay un afán de enunciar al yo más que pensar el nosotros.

14 de noviembre de 2017

Nominada a Premios Estímulo 2017


Nominada, de nuevo, a los Premios Estímulo 20177 por mi labor en periodismo de revista, esta vez por Indie Hoy: http://www.indiehoy.com/especiales/romina-zanellato-indie-hoy-nominada-los-premios-estimulo-2017-tea/

Revista Ohlalá: Celu worker: ¿sabés lo que es la economía GIG?

Celu worker: ¿sabés lo que es la economía GIG?


La era digital cambió tanto la vida laboral que permite a una gran cantidad de personas trabajar de forma remota desde su casa, un bar, la calle o la universidad. El escritorio y la oficina ya no son indispensables; con tener un teléfono en la mano alcanza. Cada vez hay más personas en el mundo que desarrollan sus actividades a demanda virtual (ya hay 50 millones de trabajadores registrados en algunas de estas plataformas) y empresas que gestionan aplicaciones para acercar un intercambio entre un trabajador "de a ratos" y un consumidor con una necesidad puntual. Eso se llama "gig economy".
Te hacen las compras, trasladan paquetes, te llevan en auto o te traen un anotojo a media noche. El caso más conocido en el mundo es Uber: un conductor ofrece su tiempo para trabajar de chofer con su vehículo. Este es el trabajador gig, que dispone de su tiempo y se habilita cuando quiere a ser mano de obra mediante las plataformas digitales. Se estima que en Estados Unidos contribuyen con un trillón de dólares a la economía del mundo. Cada trabajador tiene acceso a potenciales clientes a través de las plataformas tecnológicas, en muchos casos aplicaciones, que las empresas disponen para ofrecerles una labor concreta.
 
Foto: Julia Gutiérrez. Producción de Lucha Ramos

¿POR QUÉ GIG?

Las economías gig se llaman así por ser "changas" o trabajos de corto plazo, por un hecho en concreto y en las que el acuerdo entre empleador y freelancer está mediado por una aplicación digital (no existe un jefe). Tiene su lado positivo y su lado negativo. No ofrece la seguridad laboral y social que sí tiene un trabajo en relación de dependencia, pero te habilita a decidir sobre tu tiempo y fuerza de trabajo. Como con todos los independientes, hay momentos de mayor demanda en los que parecés no dar abasto y otros en los que no hay tanta oferta.
El empoderamiento pasa por balancear los espacios de la vida de cada uno de acuerdo a las necesidades. Trabajar en cualquier lado te posibilita tomar decisiones que a algunas personas les resultan fundamentales. Por ejemplo: cortar el día para ir a una clase de baile al mediodía, poder llevar los hijos al jardín o simplemente pasear al perro cuatro veces al día. Esa flexibilidad de no estar 9 horas seguidas fuera de tu casa te permite ordenar tu día como quieras y necesites.
Y, sobre todo, estos nuevos modelos de trabajo ofrecen servicios que te solucionan la vida en gran medida. Desde trasladarte de un lugar a otro (Uber) hasta reservar un alojamiento de manera no tradicional (Airbnb), llevarte a tu casa las compras del supermercado y hasta gestionar mediante una aplicación el tipo de servicio de la casa que necesites: carpintero, albañil, plomero, electricista, etc. Frente a la necesidad del usuario, se creó la aplicación para que se conecten un trabajador y un trabajo. También existen aplicaciones para freelancers profesionales, como Upwork en el mundo o Workana en Argentina.

COSAS DE CHICAS

La mujer representa la mitad de la fuerza laboral en el mundo, pero la mitad deja su trabajo por falta de flexibilidad. Es evidente que un modo de trabajo gig podría solucionar este problema. Es así, somos multitasking, tenemos adjudicada culturalmente una serie de roles que se superponen en el tiempo y nos tienen a las corridas el día entero. La nueva forma de trabajar le permitiría a la mujer hacerse cargo de ese tiempo, organizarlo con relación a sus intereses personales, académicos, familiares y profesionales. Al principio, la organización cuesta, parece que todo el día estuvieras trabajando, pero, al cabo de unos meses, la reconquista del propio tiempo da sus frutos.

BENEFICIOS Y DERECHOS

Un trabajo en relación de dependencia garantiza ciertos derechos laborales que este tipo de nuevos trabajos, en principio, vulnera. Así como cada uno organiza su día de trabajo, si necesita más plata un determinado mes, por ejemplo, tal vez tenga que trabajar más horas que lo convenido por ley. No hay aportes a la jubilación ni a la obra social por parte de un empleador, y tampoco por parte del trabajador, porque no son convenios regulados por el monotributo. Las economías gig afectan (y son elegidas) sobre todo a las poblaciones más jóvenes, lo que postergaría su ingreso a experiencias formales de trabajo. Sí, brinda libertad de opción, pero también es una ruptura de los derechos laborales tradicionales. No solo la falta de derechos afecta a estos nuevos trabajadores, también implica que el empleador no registre sus trabajadores ante el Estado, y que este no pueda controlar/proteger cómo se regula un contrato laboral. Visto de esta forma, los grandes beneficios empiezan a diluirse.

TRABAJO TRADICIONAL

. 9 a 18 horas
. Sueldo fijo mensual
. Empleador-empleado

TRABAJO GIG

. Horario sujeto a la disponibilidad
. Sueldo por horas trabajadas
. Sin empleador, potenciales clientes por apps

LOS NÚMEROS DE UBER

 
Foto: Latinstock
El caso modelo, la empresa norteamericana que revolucionó el sistema de taxis.
US$ 62,5 millones: es su valor estimado (aunque no cotiza en bolsa)
62.000 millones de viajes por mes
Disponible en: 77 países
Más de 8 millones de usuarios en todo el mundo
50.000 nuevos conductores por mes

ALGUNOS CASOS LOCALES

Bacan. Es un emprendimiento digital donde el usuario completa una encuesta online sobre gustos y estilos para vestirse y una asesora de moda arma una caja -que se envía a domicilio- con prendas elegidas especialmente. Ramiro Gramajo, CEO de Bacan, comentó que los clientes, que son hombres y mujeres sin tiempo para ir de shopping (o no muy seguros de su estilo), buscan resolver de manera rápida y práctica su necesidad de verse bien. Cada asesora interpreta la personalidad del cliente y busca prendas de distintas marcas que le puedan ser útiles según su estilo de vida y acordes con el tipo de look que prefieren.
Pick. Ofrece a grandes negocios, pequeños comercios o particulares la posibilidad de realizar la entrega de sus productos en menos de 3 horas Es el nuevo delivery que facilita la logística para repartir compras de e-commerce. Se trata de una red peer to peer (p2p) de mensajeros que están en toda la Ciudad de Buenos Aires. El cliente carga en la web el pedido que debe entregarse o buscarse (sirve para paquetes de hasta 5 kilos), a los pickers les aparece el pedido en una aplicación con todos los datos, incluido el valor de la entrega, lo toman y cada semana se les depositan los honorarios por el total de los viajes realizados.
She Taxis. Es una aplicación para pedir taxis, tipo Easy Taxy, pero que te garantiza conductoras mujeres. María Eva Juncos es taxista en Rosario, Santa Fe, desde hace diez años. Un día, se dio cuenta de que las pasajeras se sentían más seguras con una chofer y por eso le pedían el teléfono. Pensó la aplicación, se unió a un ingeniero y en diciembre de 2016 lanzó She Taxi en Rosario, donde ya tiene 60 conductoras asociadas. En Córdoba sumó la misma cantidad en solo un mes. Muy pronto se habilitará en Buenos Aires y en Mendoza.
Mercadoni. Hace las compras por vos y te las lleva a tu casa. Emprende una búsqueda por supermercados, carnicerías, verdulerías, fiambrerías, dietéticas, farmacias, etc., para obtener los productos que el usuario eligió en su página web. Nicolás Fernández Talice, cofundador del emprendimiento, aseguró que los pilotos ganan por la cantidad de pedidos que hacen, con adicionales por calidad y cantidad. No hay horarios fijos y cada piloto elige en qué momento y cuántas horas trabaja. ¿Cuál es la ventaja frente al delivery del súper? Incluye muchas más tiendas y precios, además de que tenés la chance de pagar en efectivo cuando te lo entregan.

¿POR QUÉ ESTÁ BUENO EL SISTEMA GIG?

Julieta Rodríguez. Picker en Pick. "Yo elijo cuándo trabajar y cuánto quiero ganar. Dependiendo de cuán ocupada esté en la semana, voy entrando en la app y me fijo si hay pedidos cerca. Uso Pick como una changa que me genera un ingreso extra, y ¡nunca está de más!".
Vanessa Bernal. Piloto en Mercadoni. "Me gusta el sistema porque puedo manejar mis horarios. Me organizo de acuerdo a los pedidos. Cuando empecé también estudiaba, entonces me permitía hacer las dos cosas. Le dedicaba solo 4 horas a la mañana".
Sol Bisi. Asesora de Bacan. "Arranqué fija durante cuatro meses de 9 a 18, pero me di cuenta de que no iba conmigo y renuncié. Había muchas otras cosas que me interesaba hacer y no podía con todas. Me ofrecieron trabajar freelo y acepté. Ahora voy viendo qué 'pedidos' agarro".

Indie Hoy: Somos la x, la e, el * y el @

El lenguaje es el que marca el sentido, es el que articula el pensamiento y es el sistema de comunicación que actúa como un pacto de entendimiento con los demás. Si lo íntimo es político, el lenguaje lo es más todavía. Y va un ejemplo: Cristina Fernández abrió cada uno de sus actos diciendo “buenos días a todos y todas”, esa frase cumplía la función de visibilizar algo que estaba oculto por las formas de creación de sentido masculinas: ahí había mujeres, las mujeres hacemos política, las mujeres somos actores (¿actrices?) políticos, las mujeres somos receptoras del discurso político, somos y estamos. ¿Cómo escribir para ser inclusivo? ¿Qué va mejor, el @ en desuso, la x, la e o el asterisco? ¿Qué significa cada uno de esos usos? ¿Para qué hablar así? Porque el lenguaje establece realidades. Y el sistema patriarcal es el que vamos a romper.
Hay decisiones personales para comunicarse, la lengua muta y cambia todo el tiempo, está en movimiento como la sociedad. Durante mucho tiempo pensé que nombrar con la x era una pavada, que las mujeres o las identidades disidentes seguían estando ahí en ese “todos” plural masculino del lenguaje. Cada cual hace su proceso a su tiempo y adopta la forma de comunicación que represente su pensamiento.
Durante estos días debatí acerca de esto con Florencia Anguilletta, periodista y licenciada en Letras de la UBA, becaria doctoral del Conicet. “El lenguaje está marcado. El sistema en el que vivimos, y el lenguaje, está centrado en lo masculino”, me dice por mensaje de voz. Hablamos de esa primera discusión que iniciaron los feminismos al señalar que el lenguaje es machista y que al decir “todos y todas” se está visibilizando a las mujeres o descentralizando el sentido que el lenguaje le adjudica al varón.
Como una segunda etapa en esa lucha de inclusión surgió el reclamo de la comunidad LGTBI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, personas Transgénero e Intersexuales) quienes plantearon que decir “todos y todas” excluía a todas las disidencias. La identidad no es binaria, hay muchas formas de ser hombre o mujer. Y ahí nace el @, la x, la e, y el asterisco, para desnaturalizar y visibilizar a la comunidad. Aunque, las cuatro estrategias planean opciones inclusivas, definir es encerrar. Como me dice Florencia: “todo el tiempo producimos efectos de lectura y la nominación es muy conservadora porque congela las identidades”.
¿Y qué usar? La arroba quedó en desuso porque, al fin de cuentas, es una a envuelta en una o, lo que sería sostener el binarismo. Luego está la x y la e. Todxs o Todes. El Word me marca las dos en rojo, hasta eso tenemos que vencer. Desactivemos el autocorrector de todo. No automaticemos el lenguaje, decidamos en libertad.
Luciana Peker, periodista del suplemento Las 12 de Página/12 y escritora del libro La revolución de las mujeres (no era sólo una píldora) me dio el ejemplo más potente del uso del lenguaje y los valores feminista: “Hay determinadas luchas que son más importantes que otras, pero tienen que ver con la propia mirada y propias decisiones. Yo fui una de las periodistas que luchó para que la palabra femicidios se empiece a decir en los diarios y eso fue una gran conquista”.
¿Qué valor tiene esto? Una palabra propuesta para visibilizar una realidad tan grave y grande que, al final, aquellos medios que defienden y se resisten a ultranza a aceptar las disidencias o las luchas feministas tuvieron que aceptarla y utilizarla. El Poder Judicial lo incluyó. A las mujeres las matan los hombres por ser mujeres, eso es un femicidio.
En este movimiento, el lenguaje también genera nuevas formas de representación. Luciana me dijo: “Creo en un lenguaje dinámico. El lenguaje actual es machista. Creo en una comunicación masiva y popular por eso adhiero a un lenguaje fluido, que no espante, no sea trabado, que no excluya”.
Como si hijo de 15 años, que me cuenta que dice “ahí vienen mis amigues”, el uso de la e en la oralidad se está naturalizando. La x, en cambio, es rupturista desde lo visual, inclusiva, confusa, molesta. Como puede ser un trans para una persona conservadora y patriarcal.
Agustina Paz Frontera, periodista de LatFem y miembro de #NiUnaMenos me cuenta que cada una lo usa como quiere, no hay una discusión y una postura dentro del medio o la agrupación feminista. “A mí, en lo personal, me gusta más la x porque no diferencia palabras por género. La x complejiza hacia un lado y la e hacia otro. Me gusta cómo queda escrito y que no se pueda decir, te saca del binarismo”.
También está el asterisco en un sentido similar. Para exponerlo mejor, compartimos un poema de Mauro Cabral, un activista argentino por los derechos de las personas intersex y trans. Este poema salió publicado en el suplemento Soy de Página/12, espacio indispensable para la discusión de estas temáticas.

Indie Hoy: Shaman se muda a la montaña

Pinta de leñador ya tiene. Shaman Herrera se va de La Plata después de 17 años de vivir en la ciudad de las diagonales, de haber sido parte protagónica de una escena que revolucionó y redefinió la música independiente en el país. Esta vez, en lugar de irse a su Comodoro Rivadavia natal, se mudará a la montaña, a un pueblo a 30 km. de El Bolsón, en Chubut. Se va a cortar leña, cocinar lo que se cosecha, y hacer canciones en un nuevo aire. Antes de eso queda una cosa por hacer: tocar por última vez con Los Pilares de la Creación en el Xirgu Espacio Untref el 7 de septiembre, junto a Los Reyes del Falsete.
En una noche de mucho frío en Colegiales, Shaman habla sobre sus planes, lo que estuvo soñando para él y su familia, los motivos de la mudanza, de Sueño Real, el último disco que grabó con Los Pilares de la Creación y de un álbum solista pero coral que sacará en breve.
¿A dónde te vas, Shaman?
A Epuyén, a la montaña. Es mi lugar preferido en el mundo. Cuando vivía en Comodoro, cada verano iba a esta zona de la cordillera, es un lugar mágico para mí. Y pasó algo re loco que es que se puso en alquiler una casa donde veraneábamos, de unos amigos de mis viejos. Es una parcela de una chacra, medio una comunidad.
¿Y cuál es tu plan?
Hacer base allá. Salir a tocar desde ahí. El país es gigante, hay que recorrerlo y el federalismo hay que llevarlo a la práctica. Aunque no sea ese el objetivo de la mudanza, creo que se va a dar de manera natural conocer a la gente de allá, ver en qué andan, y tocar.
¿Qué te impulsa a irte? ¿Cierto malestar con la ciudad?
No es malestar. Hace 17 años que estoy en La Plata, lo que fui a hacer ya lo hice: tener un entorno estimulante, hacer canciones y salir a tocar. Toqué un montón. Ahora me pinta otro paisaje, otro aire.
En esa mesa de café en Colegiales hay un té y dos cafés, todos los participantes de la conversación tienen origen patagónico. El debate sobre la ciudad siempre gira en ciertos ejes: hay una sencillez que se pierde en el trato con el otro, un caparazón que es necesario emplear para vivir en este entorno. El tiempo trabaja distinto en uno mismo. Hay un momento en que es necesario desactivar los estímulos externos y concentrarse en el núcleo familiar, en la vida que acaba de nacer.
Entonces en esta mudanza hay una doble búsqueda, la interior hacia la crianza de su hija y la exterior, la de una nueva música.
“Sí, tiene que ver con encontrar la inspiración. Cada vez que voy a la cordillera una semana me vuelvo con cinco canciones, acá hago una canción en meses. Me pasa que en la ciudad uno se pone cierto antivirus interno, casi biológico, que uno tiene que tener para relacionarse con la gente todo el tiempo, estar con gente que por ahí nunca más vas a volver a ver, formas de cuidarte. Eso ocurre en la ciudad y en otros lugares no es necesario, nosotros como familia queremos experimentarlo. La vida es larga pero también es corta, y este es el momento para estar en esa, estar en los primeros años de mi hija ahí con ella”, dice Shaman.
Foto: Rodrigo Piedra
La idea es el refugio pero no la aislación, se va con trabajo para hacer. Antes de la fecha del 7 de septiembre Shaman espera terminar de grabar el nuevo disco de Los Pilares de la Creación y llegar a ese toque en el hermoso teatro de San Telmo para despedir Sueño Real, un disco bisagra en su carrera.
¿Qué les dejó Sueño Real? ¿En qué cambiaron?
Con Neto (N del E: Ernesto García, productor mexicano del disco) me entregué. Con él aprendí muchas cosas. Él es una persona muy especial y fue como un curso acelerado de producción. Es muy serio y ordenado para trabajar. Yo siempre trabajé medio caótico y en este disco nuevo adoptamos su método de trabajo. Él me lo dijo: “Guey, a que nunca más vas a hacer un disco sin el esquema de las cartulinas”. Y tenía razón. Estéticamente también nos marcó. Sueño Real es un disco muy diferente a todo lo que había hecho antes. El disco que se viene es más chico en producción y más grande musicalmente por la orquestación.
¿Cómo vienen?
Ahora estamos grabando. Ya tenemos las bases y estamos componiendo una orquestación: cuarteto de cuerdas, vientos. Va a ser más como The BeatlesBeach Boys, habrá coros. Estamos en ese proceso. Mi idea es terminar de grabar, llevarme todo, mezclar allá y cuando vuelva el año que viene presentarlo en una gira.
¿Cómo es hacer de una banda de rock una orquesta?
En principio tenemos dos integrantes nuevos: Julián Rossini es un pianista que se incorporó a la banda, y a Pablo Girardin que toca la tuba. A partir de ahí ajustamos muchas cosas internas. El bajo tuvo que sonar diferente para que entre la tuba. Con Julián estamos componiendo la música de los violines. Estamos flasheando esa.
Vos solés componer de manera muy narrativa, ¿cómo adaptás tu forma de componer para una canción orquestal?
Son todas canciones con letras extensas, poesías largas. Soy bastante recurrente en las temáticas, escribo lo que siento o lo que la melodía me sugiere. Hay muchas palabras que se repiten en mis canciones, como la montaña. En esta oportunidad hay mucho de ciudad, de lo que se oprime, cómo me siento acá, cómo creo que me voy a sentir en el viaje.
Foto: Rodrigo Piedra
Shaman fue fundacional en la escena de la música independiente nacional. Allá cuando Él Mató empezó a crear su camino, Shaman fue el productor de su trilogía Navidad de ReservaUn Millón de Euros y Día de los Muertos, también de Prietto viaja al cosmos con Mariano, de La Patrulla EspacialSr. Tomate, y ahora al nuevo e inédito disco de Mi Amigo Invencible.
Cuando La Plata parece haber terminado un ciclo de creación, que retomó y reformuló Mendoza, Shaman se va a la montaña a barajar de nuevo. Él, que formó su carrera artística rodeado de amigos, ve ahora los frutos después de tanto trabajo.
De hecho, ese mismo día había almorzado junto a Maxi Prietto y Mariano Castro. “A Maxi lo conocí en el colectivo, estudiábamos sonidos juntos, yo le pasé un disco mío y él el primero suyo, a los días nos llamamos re flasheados para trabajar juntos. Al poco tiempo conoció a Mariano”, dice Shaman, contento de ver a su amigo recibiendo el merecido reconocimiento como cantante de Los Espíritus.
Y en ese espíritu colaborativo, de armar las uniones con base en el amor, Shaman tuvo una experiencia única en 2015. Con Sueño Real fue la primera vez que no produjo su propio disco. El productor mexicano que trajo Concepto Cero, su sello, para trabajar el disco se llevó todas las pistas para mezclarlas en Ciudad de México. “No sabía qué hacer. En general ahí empezaba lo bueno para mí, me quedé sin saber para dónde disparar así que tomé las pistas grabadas y empecé a cortar y pegar, armar estructuras de canción de modo más electrónico, algo que nunca había hecho antes. Compuse diferente y mucho. Así es como decidí convocar a gente para que pusiera la letra y la voz a esas canciones, se las entregué”.
Así es La voz de los demás, un disco “solista” pero coral. Shaman compuso la música y se la entregó a distintas voces y letras, entre ellas, Rosario Bléfari, Ale y Poli de Sr. Tomate, Javi Punga, Juanjo Harervack de Gualicho Turbio, Diego Martez, entre otros. Este disco saldrá luego de la fecha del 7 de septiembre, también por Concepto Cero, y tendrá luego otros volúmenes que ya comenzó a componer.
Tiene otro detalle más, cada canción tiene un baterista diferente. Algunos de los que colaboraron fueron Rey Fajardo, Hernán Torres de Güacho, Tulio Simeoni de La Patrulla Espacial, Guillermo Ruiz Díaz de Él Mató, entre otros.
Shaman Herrera toca el 7 de septiembre en Xirgu Espacio Untref (Chacabuco 875, CABA). Más informaciónEvento en Facebook.
Foto principalRodrigo Piedra