2 de diciembre de 2012

La última clase de la escuela 19 de Vilú Mallín

La segunda escuela construida en la provincia, que supo tener cientos de alumnos, cerrará en febrero. Adonai y Fabián son los últimos dos, y el paraje se queda sin niños.


Adonai. Foto: Fabián Ceballos

Vilú Mallín < El dictado comienza con un "paralelo, dos puntos", y ahí la maestra hizo la salvedad: "Adonai, vos vas a aprender sobre el mundo y Fabián sobre América". Los alumnos de la segunda escuela creada en la provincia, la Nº 19, bajan la cabeza y se preparan para escribir lo que Olga les dicta.
"El paralelo es la línea imaginaria que divide en dos partes la tierra. El Ecuador separa el hemisferio sur del norte. Recuerden que hemisferio va con hache", dice, y Fabián busca la goma de inmediato para borrar esa palabra y volverla a escribir.
Adonai Troncoso y Fabián Cuevas son los únicos dos alumnos de la escuela que hace poco más de 15 años tenía un centenar de chicos en sus aulas. Uno va a séptimo grado y el otro a sexto. Como están solos, estudian en la misma clase, que se ve grande y espaciosa. Olga Adad es la directora y la única maestra.
La escuela está en Vilú Mallín y se creó en 1895, cuando la zona era territorio nacional y los límites entre Chile y Argentina no estaban tan claros entre los pobladores. Siempre fue una zona rural, pero en la última década muchas familias abandonaron la actividad y se fueron.
La sequía, el avance de terratenientes en los campos, la poca productividad ganadera y la falta de secundarios impulsaron el éxodo. La escuela cerrará en febrero de 2013 por falta de alumnos, y el pueblo se quedará sin niños.
El paraje está en el norte neuquino, a orillas del río Trocomán, clave en la historia de esta escuela. La población más cercana es El Cholar, a 12 kilómetros, y Chos Malal, a 60 de ripio. Ahora lo habitan alrededor de 50 familias, ninguna tiene jóvenes.
A pesar de que su ciclo lectivo termina en mayo, en febrero es el fin. Esa es la fecha elegida para que la escuela cierre sus puertas por falta de alumnos. Los últimos dos se mudarán a El Cholar, como lo hicieron tantas otras familias para que sus hijos puedan seguir estudiando. Hay una sola beba de 2 años que también se irá cuando cierre la escuela; es la hija de la cocinera. La única esperanza es que el Consejo Provincial de Educación (CPE) instale en su edificio una planta de campamento.

Cotidianidad
Del otro lado de la ventana hay un árbol de copa grande, unos chivitos comen pasto un poco más atrás y la Cordillera del Viento en el horizonte. Por la puerta del grado se cuela el aroma del guiso que cocinan Herminia y Magdalena Castillo.
Afuera están los dos chicos en la clase de educación física. Nicolás Gatica los hace elongar y luego les da unos ejercicios de manejo de pelota con los pies. Detrás de ellos se ve el majestuoso paisaje. Después de media hora de entrenamiento llega el juego. Se suma el auxiliar Julián Cuevas, tío de Fabián, para armar el mínimo necesario para hacer dos equipos. Ponen la red baja en el patio interminable de la escuela y comienza el fútbol-tenis, única opción cuando sólo son cuatro personas.
"Esta es una infancia sana. Ellos son dos chicos muy sanos. Espero que no les cueste la adaptación el año que viene a un grado con veintipico de compañeros. Generalmente los bochan en primer año porque les cuesta la mudanza, el pueblo tan grande, el cambio", cuenta Nicolás, que es oriundo de El Cholar y va todos los miércoles hasta Vilú Mallín a darles gimnasia.
Antes de volver a entrar al aula, Adonai se sienta en la base del mástil de la bandera neuquina para atarse los cordones de las zapatillas. Está entusiasmado con la mudanza a El Cholar porque ahí hay mucha gente conocida, chicos que pasaron por la escuela. No sabe qué quiere ser cuando sea grande, ni a dónde quiere vivir. Su plan inmediato es ir a buscar huevos de tero por el campo con Fabián, cuando salgan de la escuela. "Lo divertido es encontrarlos", dice. Es tímido. Mantiene la mirada a los ojos sólo cuando habla, después mira el piso, el plato, las hormigas o los bolsillos. Tiene pestañas larguísimas. Su voz es pausada.
Para Olga, es a Adonai a quien más le puede costar la adaptación, aunque él dice que está contento por el cambio. Fabián, de ojos pícaros y brillantes, el más inquieto de los dos, asegura que no se quiere ir de la escuela. Que se quedó a vivir en Vilú Mallín con su papá para poder terminar las clases ahí. Su mamá está en El Cholar con sus hermanos.
"Yo quiero ser futbolista o dentista. Me gustan los dientes", dice. Adonai lo gasta porque se cambió de equipo hace poco. Antes era de River pero ahora es de Boca, como su papá.

La historia
Durante años las familias se fueron yendo del paraje. La causa principal es que los chicos terminan séptimo grado y no tienen dónde continuar sus estudios. La secundaria más cercana está en El Cholar -el CPEM N° 73-, a 12 kilómetros, pero no hay transporte que los lleve.
Lo que ocurre generalmente es que los hermanos más grandes se mudan al pueblo con algún familiar y empiezan primer año, luego se suman otros hermanos hasta que se termina yendo toda la familia.
"La escuela funcionó durante más de cien años en el edificio de adobe que está del otro lado del río. Tenía tantos alumnos que quedó chica, entonces se hizo otra más grande, en la que estamos ahora, de este lado del río. Después la gente se fue y ahora la tenemos que cerrar", cuenta con nostalgia la directora y maestra.
En 1996 se hizo la nueva escuela. "El problema que había del otro lado del río es que un estadounidense fue comprando muchas parcelas y otro señor también y entonces las familias se fueron quedando encerradas en grandes campos. Decidieron irse", relata Olga.
La escuela nueva se construyó del otro lado del río, donde quedaban antiguos pobladores. Cuando se inauguró el edificio tenía 102 alumnos, 16 años después sólo quedan dos.

Proyectos
Olga sabe que no hay futuro en Vilú Mallín. Lo cuenta con nostalgia. "No hay jóvenes acá", relata. "Todos se van a estudiar a El Cholar, después a Chos Malal y no vuelven más", dice mientras muestra fotos de tiempos donde había griterío en la escuela, donde probablemente se usaba la campana para llamar al recreo, la que ahora sólo decora la sala.
Ella es de Las Lajas, hace 12 años vive en la zona y en febrero se vuelve a su pueblo. Sin embargo, no podía dejar que el edificio, tan bien cuidado, quede abandonado.
Cuando la supervisora de primaria del CPE les anunció que se cerraba la escuela por la baja matrícula, algo tenían que hacer. "Pensamos las alternativas que teníamos. Llamamos a una reunión con todos los vecinos, vinieron 50 personas. Ahí debatimos las necesidades y armamos un proyecto. Algunos querían un secundario y primario para adultos; otros, una escuela de oficios. Pero nada parecía que fuera a ser perdurable en el tiempo. Y se nos ocurrió la planta de campamento", dice.
La idea les sonó lógica. Hay dos aulas grandes, donde entrarían varias camas cuchetas, hay una cocina, un salón principal, dos baños grandes y una dirección. Tienen una cancha de fútbol, una huerta y un infinito detrás del alambrado. Del otro lado del río hay una cascada de un arroyo que dicen que es espectacular. "Pensamos en hacer caminatas, en excursiones para salir a caballo, en diversas actividades ecológicas para los chicos de la zona", comenta Olga.
Cuando la vicegobernadora Ana Pechen visitó El Cholar, por el aniversario del pueblo, Olga y los vecinos se acercaron a contarle el proyecto. Sabían que sólo había que agregarle duchas a los baños, tarea que consideraron simple. Así, gracias a su apoyo y el del diputado de la zona, Néstor Fuentes, quien dictó clases allí, se aprobó en agosto una declaración para crear en el edificio una planta de campamento. El proyecto fue aceptado por el CPE.

Lo que quedó
El antiguo edificio, el que está "del otro lado del río", está tomado por unas familias hace unos años. Intentaron recuperarlo para hacer un museo pero no lo lograron. Continúa usurpado. Las casitas de adobe están cercadas por unos álamos a la orilla del Trocomán. Ahí, en la segunda escuela construida en la provincia, se educó el primer maestro nativo del Neuquén, Temístocles Figueroa.
Es lo único que quedó. Después hay una pasarela aérea para cruzar el río y la gran cerca que demarca el suntuoso campo del estadounidense. El cartel está en castellano: "Propiedad privada, prohibido pasar". Durante el trayecto hasta el puente, las montañas dejan ver una gran casa en un pliegue de los montes. Eso quedó de las pequeñas parcelas donde los antiguos pobladores trabajan la tierra, las ovejas y los chivos.
Nadie sabe qué va a pasar con el paraje. El éxodo infantil presupone un triste final, pero la visita de escuelas de toda la provincia a la planta de campamento genera una pequeña esperanza en la sociedad.


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5 de junio de 2012

Histórico referéndum en Loncopué contra la megaminería


 Nunca se lo podrán quitar

El ingreso a Loncopué. Foto: Oscar Livera.
Por Romina Zanellato - En las escuelas de Loncopué y en los 17 parajes de la zona rural, algunos criollos y otros mapuches, las maestras hicieron simulacros de referéndums en cada aula. Había que derribar barreras preconcebidas y la pureza de los niños fue la lanza en la lucha puertas adentro del pueblo neuquino de 7 mil habitantes. Sociedad que pasó a la historia del país.
Los niños vieron videos para entender qué era la megaminería. Qué pasó en Esquel, qué pasó en Catamarca. Cómo se iba a ver el cerro que ven desde sus ventanas si comienza a producir la empresa china que pretende extirpar el cobre de su tierra. Así, con información y decisión, levantaron la mano y votaron. Como hicieron tenían que hacer luego los adultos del pueblo que está a 350 kilómetros de la capital neuquina.
Loncopué realizó el domingo el primer referéndum obligatorio y vinculante en el país para decidir si prohibían la megaminería dentro de su ejido municipal de 8 mil kilómetros o habilitaban la explotación de los minerales escondidos entre su majestuoso paisaje precordillerano.
Y la respuesta fue apabullante: 2.125 personas votaron por el sí a la ordenanza que prohíbe la megaminería y sólo 318 la rechazaban. Tal como hicieron los niños en las aulas.
Con un intenso frío, el domingo a las 8 de la mañana se abrieron las puertas de la escuela Manuel Belgrano, frente a la plaza central de la localidad. Abuelos con boina, pantalón de gaucho y una sonrisa difícil de ocultar, llegaban despacio a emitir su sufragio. En familia y con mucha alegría, antes del mediodía ya habían votado el 50% del padrón habilitado. Se necesitaba la mitad más uno para que la elección tuviera validez. Al final del día, más del 70% había ido a decidir el futuro de su localidad.
El proyecto de ordenanza que sancionó el pueblo prohíbe la explotación a cielo abierto de minerales de primera categoría, el empleo de técnicas de lixiviación con cianuro, ácido sulfúrico, mercurio y otras sustancias tóxicas similares, la acumulación y el transporte dentro de la jurisdicción de la Municipalidad de Loncopué.

La resistencia al referéndum no fue poca. La empresa estatal de la provincia, Corporación Minera del Neuquén (Cormine) presentó un amparo para inhabilitar al Concejo Deliberante del pueblo a realizarlo. El Tribunal Superior de Justicia resolvió no hacer lugar al planteo tan sólo 72 horas antes de que se realice el sufragio.
El sábado, el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, dijo que el referéndum no era obligatorio ni vinculante, a contrapartida de lo que decía la ordenanza que había llamado a la votación. Así, los mensajes fueron confusos para la población.
La noche anterior el boliche de la localidad no cerró sus puertas y los jóvenes fueron a bailar y beber como si al día siguiente no tuvieran que cumplir una obligación cívica de tal magnitud. La policía no fue a impedirlo. Mientras, el pueblo fue empapelado de afiches que pretendían disuadir a la gente de votar.
Desde el momento que se abrieron las puertas de la escuela, punteros del partido provincial, el Movimiento Popular Neuquino, tomaron nota de cada persona que ingresaba a votar. Por los medios de comunicación, diputados provinciales y ministros señalaban que el referéndum era inconstitucional y que había fraude. La gente fue igual. Tanta fue la presión que hasta llegó el ministro de Seguridad de la provincia a intentar detener la historia. No lo logró.
Al día siguiente, el gobernador y varios ministros salieron por los medios a decir que recusarán el resultado. Que impugnarán la decisión del pueblo. Que es inconstitucional.

Claudia Retamal, maestra de 35 años, nacida y criada en Loncopué, comentó que en el último de los simulacros de votación que hicieron en la escuela que trabaja, uno de los alumnos miró con atención la fotografía de un cerro destruido por la minería y le dijo: Maestra, ¿quién puede votar para que se haga esto?.
“Y él solito se quedó pensando, mirando la fotografía y me respondió: ‘A mí me parece que sólo por plata pueden votar para que esto pase’. Ellos van formando su opinión y lo llevan a sus familias. Los chicos van sacando sus propias conclusiones”, explicó Claudia.
Y son ellos quienes dinamitan las ideas preconcebidas de sus padres. Los que derriban los miedos. Tal como hicieron los ocho o nuevo que estuvieron en la lucha desde el principio. La que se gestó en la Parroquia del pueblo, con el padre José María D’ Orfeo, quien al volver de dar su misa en el paraje Pichaihue en 2007, se enteró que había movimiento de camiones y explosiones en uno de los cerros. Averiguaron y era una minera que se había instalado sin permiso, sin hacer audacia pública y sin haber presentado el estudio de impacto ambiental.
Esos ocho que averiguaron presentaron un amparo y paralizaron la exploración. Luego llegó Cormine por más, iban a explotar el cerro Campana Mahuida donde viven 43 familias, sin preguntarles, sin contarles. Ahí comenzó una nueva lucha que lleva 3 años parada en la justicia. Los ocho fueron creciendo, se conformaron en la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Loncopué (AVAL) y emprendieron la lucha ante un monstruo que saben que es enorme. El domingo hicieron historia.

 Nota Publicada en www.marcha.org.ar

31 de octubre de 2011

Embarazo Adolescente

La maternidad adolescente en el interior neuquino alcanza hasta el 20%
El año pasado nacieron alrededor de dos mil bebés de madres menores de 20 años. En la Zona Sanitaria II, que tiene como cabecera a Zapala, el porcentaje fue de 20,9 en 2009 y de 19,2 en 2010.

La media nacional en 2009 fue del 15,8%. La ciudad de Neuquén registró un 15,3 en 2009 y un 14,1 el año pasado.


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Cada dos días, una menor de 15 años es mamá en la provincia

En Neuquén se registraron 168 nacimientos de adolescentes de 14 y 15 años en 2010. La situación socioeconómica, la educación y el acceso a la salud, principales variables del conflicto.
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28 de septiembre de 2011

The Papers: ilusión rock

El domingo, en las silenciosas horas de la siesta, Centenario duerme. De vez en cuando desde un auto se escucha algún tipo de cumbia, pero bajito. El pueblo querido todavía respeta lo sagrado.

En una casa con ribetes amarillos brillantes por el sol primaveral están los cuatro papelitos sentados en los parlantes de su estudio. Blas García, Claudio Seguel Jabat, Gastón Delucca y Sebastián Vega son The Papers, la famosa promesa centenariense. Digo famosa porque ya se corrió la voz: hay cuatro pibes que suenan genial y que están tocando por todo el valle.

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Fútbol, chipá y una ilusión a cuestas

La comunidad guaraní se cuadruplicó entre los censos de 2001 y 2010. Con sus comidas típicas y la pasión por el fútbol, combaten el frío de estas tierras lejanas.

Junto con los bolivianos se convirtieron en una fuerte corriente migratoria en los últimos años.

Neuquén >
En una cocina de Parque Industrial un grupo de paraguayos hace chipás, empanadas típicas y tortillas. Son las provisiones para el partido de fútbol que la comunidad va a disputar en la canchita de Los Hornitos al día siguiente. De las 551 mil personas de la provincia, 34 mil son extranjeras y la migración paraguaya es la que más creció en los últimos años.
Los paraguayos cuadruplicaron su población según la comparación que surge de los censos nacionales 2001 y 2010, y junto con la boliviana, que se duplicó, son las nuevas migraciones que ya encontraron su lugar en la provincia.
Las dos comunidades desarrollan su inmigración y ubicación de manera distinta. Muchos bolivianos se asentaron en grupo en las localidades donde hay tierra productiva para trabajar, como Centenario, Vista Alegre y China Muerta. Mientras que los paraguayos se instalaron en la ciudad, se expandieron por los barrios capitalinos para consolidarse en el sector de la construcción.
A pesar de no estar agrupados en asociaciones, muchos se acercan a la Pastoral de Migraciones para realizar actividades típicas de sus países de origen y para mantener lazos con sus compatriotas, como el partido de fútbol que se disputó el domingo pasado o las danzas tinku y caporales de los bolivianos.
De acuerdo a las estadísticas, la comunidad paraguaya pasó de 267 personas a 1.122 desde el Censo Nacional 2001 al 2010, mientras que los bolivianos eran 1.386 hace nueve años y ahora cuentan con 3.353 integrantes.


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26 de agosto de 2011

Sólo el 7,7% de los delitos fue cometido por menores

Fue en 2010, según un informe elaborado por el Poder Judicial de Neuquén, que revela que en los últimos 2 años hubo un descenso.

Entre 2008 y el año pasado la baja total fue de 147 casos en todo tipo de delitos.

Neuquén >
En tiempos electorales donde se utiliza la inseguridad como campaña política y la baja de la edad de imputabilidad está en el foco de la discusión, los datos que ofrece la Justicia neuquina demuestra que los delitos cometidos por jóvenes y niños se mantienen estables en los últimos años. En el caso de robo simple, hurto, daño y lesiones, las estadísticas demuestran una tendencia a la disminución. Cuando se habla de robo con arma se ve un aumento de 30 casos en dos años.
Además, la relación con los delitos cometidos por los mayores es muy grande. Del total de los delitos cometidos en 2010, sólo el 7,7 por ciento fue realizado por menores de edad, de los cuales un 6,2% fue punible, es decir, responsabilizado ante la ley, y el 1,5% tuvo el beneficio de la minoría de edad para no recibir pena.
En los homicidios las cifras se mantienen. De los 70 homicidios cometidos en 2008, sólo 4 casos fueron realizados por menores de edad y dos fueron no punibles, cometidos por menores de 16 años.
En 2009 hubo 67 homicidios y se repitió en cuatro la cantidad de menores, aunque uno no fue punible. En 2010, los asesinatos fueron 65 y aumentó a cinco los casos cometidos por menores, uno sólo de los autores recibió el beneficio de su edad para no recibir una condena efectiva.

Disminución
Así se desprende que, en el transcurso de esos años, el robo simple disminuyó, al igual que el hurto simple, el daño y las amenazas simples. En tanto, sí aumentó el robo con arma en 26 casos más desde 2008 a 2010.
Los datos corresponden a un estudio realizado por el Poder Judicial, comparativo de los años 2008, 2009 y 2010 que está en la sección Estadísticas de la página web de la Justicia, con datos de la Agencia Fiscal para Delitos Juveniles y los Juzgados de Instrucción de Neuquén Capital. Todos corresponden a la Primera Circunscripción Judicial, que comprende Neuquén Capital, Plottier, Senillosa, Añelo y Rincón de los Sauces.

Comparación
La cantidad de delitos totales cometidos por menores en 2008 llegó a 1.196; en 2009 bajó a 1.072; y en 2010 disminuyó a 1.049 casos.
En cuanto a los delitos realizados por mayores de 18 años, las cifras demuestran una diferencia notable en relación a las cometidas por menores. En 2008 los totales fueron de 7.880 casos; en 2009 bajaron a 7.696; y en 2010 disminuyeron hasta llegar a los 7.050 casos.
Si los homicidios cometidos por menores durante el año pasado fueron cinco, los mayores de la zona mataron a 60 personas. Los delitos contra la propiedad, en el caso de los jóvenes, si se suma el robo simple, hurto simple y robo con arma, se llega a 495 casos, mientras que los mayores ascienden a 2.316 durante 2010.
Según las leyes nacionales, un menor no es punible cuando tiene menos de 16 años, es decir que no le pueden recaer penas de privación de su libertad efectiva. En el caso que sean mayores de 16 y menores de 18 años, son punibles, se los puede condenar y sus penas se efectivizarán después de la mayoría de edad.

Opinión
El discurso de la "inseguridad"

Por IVANA DAL BIANCO (*)

Las “campañas mediáticas” que piden mano dura para la juventud basadas en los supuestos delitos cometidos por adolescentes, tienen el objetivo de demonizarlos y dejar en el imaginario social que el problema de la inseguridad son los jóvenes (pobres y de clase baja).
Esta imagen, creada a la luz de la necesidad de ocultar que el verdadero problema de la juventud tiene que ver con el hambre, la desocupación, la falta de trabajo, los abusos de los que son víctimas, con la violencia del Estado, con la persecución de la Policía en los barrios populares, es la manera de dar vuelta el discurso y mostrar a las victimas como victimarios: los culpables de todos los males sociales son los jóvenes que cometen delitos.
Paradójicamente las propias estadísticas del Poder Judicial demuestran que esto es una gran falacia, que el porcentaje de delitos cometidos por adolescentes es ínfimo en relación con los adultos. Lamentablemente, estas estadísticas no son difundidas de la misma forma que se repiten las imágenes del demonio convertido en adolescente.
La consecuencia de estas campañas que generalmente van acompañadas con pedidos de baja de edad de imputabilidad, que pocas cosas en relación a los verdaderos problemas sociales va a resolver, sólo pueden significar que la juventud de los sectores explotados y oprimidos (los verdaderos clientes del derecho penal), ingresen legalizados al sistema penal a una edad más temprana. Así como el origen de las primeras cárceles de Europa y Estados Unidos se vinculan al disciplinamiento de los proletarios a través de la inculcación de valores del orden, la sumisión y la obediencia, el verdadero objetivo de la baja de edad de imputabilidad es el disciplinamiento de la juventud de los sectores más empobrecidos. Pareciera ser que la respuesta a la situación de desamparo y de falta de futuro de los jóvenes es la represión estatal por la vía del sistema penal y el encarcelamiento. Lo que oculta esto es que en nuestro país existen miles de niños criminalizados, institucionalizados. Muchos son encerrados y torturados en comisarías, perseguidos por la Policía en los barrios y asesinados por el gatillo fácil.
Históricamente la juventud ha sido un sector de oposición, de rebelión, no dejemos que con falsos discursos encierren a la juventud en las cárceles del sistema, para ocultarlos y cerrar con rejas también ese espíritu de lucha, rebeldía, y oposición. Los niños, niñas y adolescentes reclaman el respeto de sus derechos, pues son los más vulnerables en el marco del sistema capitalista, que a cada paso muestra más su crisis y derrumbe.

(*) Abogada penalista del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh).

5 de agosto de 2011

Aumento de expensas

Las expensas en los edificios de Neuquén se fueron a las nubes. El impacto que causan en el precio final de un alquiler es tan alto que muchos propietarios tuvieron que cambiar su estrategia de venta para poder obtener una renta. Para los inquilinos, cada vez resulta más agobiante pagarlas, al punto que muchos eligen cambiarse a casas para evitar los progresivos aumentos. Los consorcios neuquinos ya comenzaron a elegir nuevas estrategias para bajar su costo.
Según explicaron diversas fuentes del mercado inmobiliario y administradores de consorcios, el factor que más impacta en el precio de una expensa es el laboral. Los sueldos de los porteros percibieron un aumento del 21,5% en este año, lo que llega a un salario promedio de 5.200 pesos, sin contar la antigüedad y los 40% de zona desfavorable que cobran hace cuatro años.

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25 de julio de 2011

Apasionados por el turf neuquino

Una tribuna llena de gente con la mano en la frente, haciendo sombra a los ojos, mirando a una misma dirección. Las esperanzas y las frustraciones se sueltan como gritos explosivos. Nadie se puede quedar quieto. Se mueven. Pero la vista sigue en un único lugar. Ahí, donde terminan las miradas, se disputa un clásico a toda velocidad. Unos segundos de emoción, tal vez un minuto y medio de suspenso, y ya. El caballo ganador cruzó la línea. Desde la tribuna se escuchan los gritos de festejo, las puteadas, las corridas. "¡Vamos viejo y querido Grelo nomás!", se oye desde una voz grave con boina.

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13 de julio de 2011

Paso nota

Por diferencias de criterios no pertenezo más a la editorial cartonera Cartonerita Solar.

10 de julio de 2011

La clase de pibe que no te canta sobre estrellas

Supongo que a todos nos pasa. Yo me recontra cebo con determinados placeres. Descubro algo, simple, típico, clásico o no, todo lo contrario, una bizarreada bestial pero que pum, me impactó, me voló la peluca y no puedo parar. Así soy con algunas personas, con alguna música, con algunas películas, con alguna voz o una letra cautivadora. Me tiene que calar hondo, que no sé muy bien qué significa eso pero que se me hace que se te mete en el subconsciente y lo tenés ahí como pelotita de pim-pom en el bocho, haciéndote imposible olvidar que estás obsesionado.
Tal vez un mes, dos meses. A veces llegué a estar así un año, todos los días escuchando el mismo disco. Insoportable.
Y así, en el afán de compartir –no suelo ser tan generosa- y en el hermoso marco de este 2011 lleno re lanzamientos rockeros internacionales de las grandes bandas, me voy a cualquier otra cosa.
Sensibilería que nos gusta a los sensibles. Poesía inglesa de calidad directo desde la calle industrial de algún lugar de por ahí. Retórica dura y directa, con lindas analogías. Poesía de este siglo, bah.

¿Y qué mejor que la voz de Alex Turner? Nada.

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Longoboard


No importa si se es gordo o flaco, si se tiene 13 ó 40 años, si se es mujer o hombre, el longboard es apto para los que quieran superarse a sí mismos. Las tablas valen entre 700 y 2 mil pesos y tienen entre 90 y 3 metros de largo, depende la modalidad que se haga.
Para el caso del longboard que practican los chicos de Patagonia Sur, con casco, rodillera y guantes es suficiente porque no se requiere de bajadas de muchos kilómetros, en cambio los que hacen Downhill usan un traje de cuero y un casco especial porque adquieren mucha más velocidad y es más peligroso. "Cuando comencé no había nadie que lo hiciera, me miraban raro, ahora cuando me ven pasar entienden qué es y eso es una satisfacción. Ahora somos muchos y hasta armamos una escuelita los fines de semana; le enseñamos a un papá y a su hijito de ocho años. Lo importante es pasarla bien y conocer gente nueva", agregó Foreiter.

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Bajada del Agrio



El pueblo que desafía al río

Sauzal Bonito (Enviados Especiales) > Todavía quedan grietas en las paredes, marcas de humedad en las casas y lágrimas de dolor por los recuerdos que aún viven latentes en cada hogar de Sauzal Bonito. El pueblo que debió mudarse arriba de la barda todavía vive a orillas del río Neuquén, el mismo que hace cinco años les cambió para siempre sus vidas.
Aquel 13 de julio de 2006 el río que todos los años subía un poco, de golpe creció como no se tenían registros en la historia. De 600 metros cúbicos por segundo el río pasó a 11.300, lo que provocó que se perdiera la producción de granja.
“Recuerdo que empezamos a levantar las cosas con mis padres, como cada vez que el río avisaba que iba a crecer. Las camas y los colchones los levantamos con sogas que se sostenían desde los tirantes del techo. Algunas cosas nos la llevamos en la camioneta a lo de unos amigos más arriba”, describió Valeria Navarrete, de 22 años.
Sin embargo el agua hizo estragos en todas las casas por igual. Las manchas todavía se ven a un metro de altura, ahora blancas en los ladrillos viejos.

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31 de mayo de 2011

La revolución española en primera persona

Barcelona, Catalunya, España > En el 2001 tenía 17 años. Recuerdo la incertidumbre, el miedo, las cacerolas golpeándose una con otras en todas las calles del país. La plaza de Mayo llena, el helicóptero.

También me acuerdo del señor de nacionalidad china llorando en la televisión cuando la gente le saqueaba su supermercado, muchos de ellos desesperados por comer.

Jamás me podré olvidar que en mi ciudad la clase media salió a defender el supermercado del alto, en un abrazo solidario, e impidió que lo saqueen.

Sobre todo, había como un estado anímico general, que unió a todos los que vivíamos en esa Argentina. Había desolación, hastío, indignación, temor y tal vez un poco de esperanza.

En España no es así. Cuando voy a plaza Catalunya, corazón de Barcelona, el panorama es muy distinto. La acampada que comenzó en Madrid el 15 de mayo y las sucesivas en el resto del país son una expresión de deseo. Los cientos de jóvenes que se movilizan son una minoría sobresaliente, que ya estaba politizada. Los adultos que los acompañan son un puñado de nostálgicos de izquierda y algunos estafados por el sistema bancario.

Si bien la #spanishrevolution y la #acampadabcn (en Twitter) están sacudiendo a la dormida sociedad española, todavía no despertó el interés de una mayoría representativa y el objetivo de la movilización no es claro ni siquiera para ellos mismos.

Sin menospreciar lo que está revolucionando una sociedad, las situaciones de argentina y la española no son comparables más que en el uso de la cacerola como un método válido de protesta.

Testimonios

Las acampadas no tienen una organización política que las sustente. Las decisiones se toman en las asambleas constantes que se realizan en las plazas de las distintas ciudades involucradas. En Barcelona hay comisiones varias que se organizan entre sí. Hay un grupo base de unos 150 chicos que están viviendo en la plaza, el gran sustento de la movilización es la gente que acude todos los días a las 21 a hacer sonar las cacerolas.

En la comisión de infraestructura está Pamela, de 25 años, una italiana que vive hace varios años en Barcelona, miembro de los grupos antisistemas que tomaron el antiguo Banco de España meses atrás. Cuando le pregunto qué es lo que esperan que surja de esta acampada me dice sólo esperan una toma de conciencia.

“El fin de esto no lo sabemos, no proponemos políticas ni nada electoral, es sólo una medida de manifestación para tomar conciencia. Lo que nos está saliendo es despertar a la gente del letargo”, me comentó el jueves por la tarde, horas antes que los Mossos de Esquadra, la policía de Catalunya, los desalojara.

En la capital catalana la crisis es de lo único que se habla, los receptores de todas las broncas son los bancos y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE). Sin embargo, para una argentina o cualquier latinoamericano, en las calles españolas no se respira aire de recesión.

Gemma, una catalana de 24 años que atiende en la comisión de comunicación de la acampada de Barcelona todavía no se tocó fondo. “Creo que quedan tres años más de bajada y estaría bueno que cuando llegase lo peor estemos organizados”.

Esta joven antropóloga y docente, considera que la gente no está saliendo a la calle en masa porque todavía hay trabajo: “todavía tenemos cosas que perder como para arriesgarnos a salir a luchar”. Y es ahí donde ella ve la diferencia con la historia argentina, la crisis en España no golpeó a todos por igual, no fue con la misma fuerza.

Revolución

“Los que estamos aquí en la plaza no estamos todos bajo una misma ideología sino que estamos de acuerdo que lo que está pasando está mal”, me contaba Pamela mientras colgaba en la entrada de la plaza un cartel en cartón que decía: “Si no eres parte de la solución eres parte del problema”.

Para Alejandro, otro joven estudiante de 24 años el camino que sigue es llevar la acampada a los barrios, continuar con la organización en distintos ámbitos, más cerca de la gente, para que se transforme en una propuesta a futuro.

“La gente está muy descontenta con esta democracia, queremos que nuestro voto valga”, me decía desde atrás de un escritorio improvisado con cajas y cartones. Detrás de él, bajo toldos y lonas, un equipo de comunicación trabajaba con sus computadoras portátiles en el seguimiento de las repercusiones de la prensa en el mundo y de lo que ocurre en Twitter.

A simple vista, los resultados de las elecciones del domingo pasado, donde el PP, fuerza liderada por Rajoy, de una potente derecha neoliberal, arrasó con el socialismo del PSOE de Zapatero, no pareció afectarles en nada.

“Nosotros el juego a la derecha no se lo hacemos. ¿Cómo podríamos si Zapatero ha tomado medidas que son tan de derechas como los otros? Queremos que cambie el juego no los actores. Tiene que terminar el bipartidismo”, agregó Alejandro.

Un rato antes, Gemma, que tiene el pelo la mitad fucsia y la otra morocha, me dice con cautela que en su opinión personal esto no es lo que se cree. “Pienso que no es momento de una revolución, pero que sí es de organizarse, ir a los barrios. Esto es una carrera de fondo, no de velocidad, esto recién comienza”, agregó.

El viernes, con la excusa del partido de fútbol y los desmanes que puede generar la final de la Champions League, la policía de Catalunya desalojó la plaza luego de que los acampantes se resistieran de manera pacífica. La primer gran prueba ya la pasaron, las elecciones, ahora viene la peor, el tiempo.


Orígenes distintos.

En Argentina fue el corralito, la inflación constante, el despido masivo de trabajadores, el cierre de fábricas, la especulación, la inestabilidad política. En la España donde el 40% de los menos de 35% está desocupado fue Islandia la chispa que generó la protesta.

La isla de 300.000 mil habitantes, una de las economías más estables del mundo, sufrió una revolución colosal que inspiró a los jóvenes españoles. Meses atrás en Islandia, la gente salió a la calle, hizo un cacerolazo y obligó a dimitir a todo el gobierno. Como si fuera poco con eso, convocó a un referéndum que dio con la nacionalización de los bancos y la decisión de no pagarle la deuda de estos banqueros a Gran Bretaña y Holanda. En este “que se vayan todos” también se creó una asamblea popular para reescribir la constitución.

A partir de ahí, los españoles tomaron la decisión de pedir lo mismo, luego de que los bancos hipotequen el futuro de una generación.

23 de mayo de 2011

La revolución del sol

La última semana es España se vivió con una fuerte intensidad y expectativas. Una revolución estaba en puerta, unas elecciones municipales y autonómicas también, como una introducción de lo que vendrá para las presidenciales.

Comenzó en Madrid y la chispa se prendió en las otras grandes ciudades: Barcelona, Valencia, Sevilla, etc. Los jóvenes salieron a la calle a mostrar su indignación por el sistema que los condujo a que uno de cada tres menores de 30 años esté sin trabajo y, entre los que no alcanzan a los 25, casi la mitad.

El origen de estas acampadas que mantienen los españoles hace una semana surgió por Islandia. Esa pequeña y fría isla de 300.000 mil habitantes, una de las economías más estables del mundo, sufrió una revolución colosal y nadie se enteró. La gente salió a la calle, hizo un cacerolazo a la islandesa y obligó a dimitir a todo el gobierno. Como si fuera poco con eso, convocó a un referéndum que dio con la nacionalización de los bancos y la decisión de no pagarle la deuda de estos banqueros a Gran Bretaña y Holanda. En este “que se vayan todos” también se creó una asamblea popular para reescribir la constitución.

Los jóvenes españoles se enteraron de esto. En este país donde la crisis les caló profundo en el autoestima y los durmió en un letargo político-social desesperante, el ejemplo de Islandia hizo despertar a algunos. Ese puñado de despiertos fueron a la plaza Puerta del Sol en Madrid y acamparon por unos días, la policía los desalojó y metió en cana a 19, porque en España hay que pedir permiso a la Justicia para manifestarse ¿¡!?. Ajá, como siempre esas cosas le salen mal a los azules. Mucha más gente fue al día siguiente a ver de qué se trataba la acampada.

En España la gente está demasiado endeudada. Los bancos dieron créditos a todos aquellos que lo pidieron. La gente se compró pisos sin tener ahorros y con créditos a tasa insignificante. La recesión los dejó a todos sin trabajo y con una hipoteca que sus nietos van a terminar de pagar. Los bancos que inflaron el globo y lo hicieron estallar siguen vivitos y culiándose a todos. ¿Les suena?

Así que los irreverentes de Islandia decidieron no pagarle a Gran Bretaña y Holanda. Vaya autoridad la de ese pueblo que tomó el toro por las astas. Y así… cientos y miles de jóvenes salieron a las plazas españolas a pedir más democracia.

El problema principal de esta #spanishrevolution es la falta de lemas, de organización política real, porque no tienen la legitimidad plural para crear un estado anárquico, por lo que se hace necesario que su propuesta deba ingresar al sistema.

Las pancartas son claras: los banqueros le arruinaron la vida a la sociedad y ésta callada se deja abusar. El gobierno toma decisiones en contra de la sociedad. Votar cada 4 años no es una participación democrática real. Exigieron referéndums. Piden por la paz en el mundo. Por políticos menos nefastos.

A mi entender son consignas muy naif pero más que válidas. Una revolución de estas características debe tener un motor político, una organización, un partido, un movimiento que surja desde su seno y que se vea representado en el sistema. Todos esos chicos, miles, que salieron a las plazas, no se ven identificados por nadie. Son ellos los que deben dar el salto. Son ellos los que tienen que generar una propuesta real, salir del utopismo de que el mundo debe cambiar solo y hacer el cambio por sí mismo.

El riesgo que se generó con esto fue que en las elecciones del domingo la extrema derecha ganara en cada municipio de España y que los socialistas perdieran como en la guerra, por un sistema y una crisis que no generaron.

Entonces digo... la revolución tiene que tener un sentido fuerte, una consonancia real con un proyecto, sino lo único que hace es dejarle servida la mesa a la derecha más repugnante. El remedio es peor que la enfermedad, muchachos.

En Barcelona la plaza se vivió como un grupo de auto-ayuda para hacer catarsis. Había mucha gente pero no la suficiente, muchos iban a ver de qué se trataba pero sin participar. Hubo debates multitudinarios donde cada persona contó su realidad y sus deseos. La plaza estaba organizada en tres sub plazas para debatir los temas centrales. El motor fueron los jóvenes que están politizados en las universidades, que son pocos. Los adultos de izquierda también se asomaron a ver cómo estaban los de #acampadabcn. El domingo había un par de abuelos gritando por su hipoteca, puteando a los bancos, a la derecha y a maría santísima. Sin embargo, la playas estuvieron llena de chicos que lo único que les interesa es comprarse ropa e ir a bailar a la discoteca. La “gente bien” se quedó en casa mirando fútbol. El reclamo no llegó a la vasta –y clasista- clase media española.

Todos esos chicos en la plaza no deben haber ido a votar. Se quedaron haciendo una revolución de amor como Yoko y John, en la cama, con la guitarrita, en la plaza. Es una lástima pensar que el mundo es mucho más perverso y que un poco de valentía y de amor no pueden ni hacerle cosquillas en los pies al sistema.

Los españoles tienen que dejar de discutirse como enemigos retenidos por la fuerza en un mismo Estado y comenzar a luchar, todos juntos, para cambiarlo de verdad. Porque algo que está claro es que la derecha no les va a dar ningún referéndum para dejar al pueblo participar de las decisiones.

Los chicos dicen que se quedarán en la plaza hasta que el sistema cambie. ¿Pasará esto algún día?